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Sirirí

Colombia en alerta roja

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Mario Fernando Prado
18 de diciembre de 2020 - 03:30 a. m.
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Como era de esperarse, la indisciplina colectiva nacional hizo de las suyas. Estamos ad portas de la mayor emergencia sanitaria que recuerde nuestro país y nos cogió con los calzones abajo.

Pareciera que no han servido de mucho los mensajes diarios del presidente en sus alocuciones de las seis de la tarde por los canales de la televisión colombiana, además de las megapautas del Estado, los ríos de tinta en periódicos, revistas e impresos, las redes sociales a reventar y las horas y horas de cuñas y comerciales en la radio y la TV.

Si a lo anterior le sumamos el boca a boca permanente sobre los cuidados que hay que tener, nos hallamos con un despliegue cuyo resultado debió ser una gran concientización en todos los sectores de la población, pero no.

Ni el uso permanente de tapabocas, ni el lavado constante de las manos, ni el distanciamiento social han sido tenidos en cuenta como debiera ser y por eso la alerta roja general será una realidad este fin de año y a comienzos del 2021.

Me dirán que lo propio está sucediendo en los mal llamados países desarrollados, donde tampoco han servido las recomendaciones cacareadas con igual o mayor intensidad, justificando así ese proceder irresponsable con las aglomeraciones, las parrandas, las reuniones sin las más mínimas medidas de seguridad y autocuidado.

No esperemos pues la feliz Navidad cantada y entonada, dicha y repetida como loras mojadas. Sin ser apocalípticos, lo que se viene es la realidad de una tragedia anunciada y ni hablar de un próspero año que nos está vendiendo el comercio desesperado.

Aquí la única venta asegurada es la de los ataúdes —ya hasta los alquilan—, el gas de los hornos crematorios y el hueco en los cementerios. Olvidémonos de la tal vacuna salvadora, porque con suerte la tendremos de a poquitos a mediados del año entrante. Mientras, ¿qué será de los que se contagien?

Por eso la gente, en su desesperación, está recurriendo a drogas como la ivermectina, así el Gobierno insista en descalificarla contra el clamor creciente de infectólogos que le otorgan un poder paliativo que está salvando muchas vidas.

* Nota del editor. Sugerimos consultar los siguientes artículos:

“La ivermectina posee riesgos adversos”: académicos colombianos

Gobierno no recomienda el uso de ivermectina como tratamiento para el COVID-19

Razones para desconfiar del experimento en Cali en el que dieron ivermectina a 254 ancianos

Lo que Uribe no explicó sobre la ivermectina para COVID-19

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Carlos(92784)18 de diciembre de 2020 - 03:54 p. m.
Vamos a tener que cambiarle el "alias" al Sr Prado, ya no sera Siriri, ahora le llamaremos Dr ivermectina.
Julio(2346)18 de diciembre de 2020 - 01:10 p. m.
No cabe duda de que el subpresidente Iván Uribe es el que manda en Colombia, aunque nadie le obedece... !PERO MANDA! Me Orinoco y me Caguán de la Risaralda!
Julio(2346)18 de diciembre de 2020 - 01:06 p. m.
El presidente ha intentado disciplinar y hacer obedientes a todos los Locombianos de éste manicomio llamado Colombia, pero al único que ha logrado disciplinar es al subpresidente. Y aunque aún existen centenares de infectados del uribirus, afortunadamente son menos cada día, como lo demuestra la extirpación casi total de la gangrena uribista en las pasadas elecciones regionales.
  • Carlos(92784)18 de diciembre de 2020 - 03:52 p. m.
    Muy bien Julio
Alex(2475)18 de diciembre de 2020 - 12:20 p. m.
Columna estúpida donde las haya.
ERWIN(18151)18 de diciembre de 2020 - 12:14 p. m.
indisciplina ... asi somos ... en todo ... por es estamos cvomo estamos ... gobernados por un imbecil inepto
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