Con el nombramiento de María Consuelo Araújo como nueva embajadora de Colombia en Estados Unidos se sella el objetivo del presidente Abelardo de la Espriella de fortalecer las relaciones con los Estados Unidos de Donald Trump.
Araújo será la encargada de continuar con la ruta que ya le marcó De la Espriella. Deberá renegociar los aranceles que el mismo jefe de Estado pidió poner en reconsideración por su homólogo estadounidense durante este in de semana, estar al tanto de las acciones respecto al Escudo de las Américas y seguir moviendo las fichas diplomáticas conforme el dirigente de la “patria milagro” lo indique.
Lea: De la Espriella llegó al poder entre símbolos de fe y la promesa de proteger la Constitución
Aunque Colombia y Estados Unidos cumplen 204 años de relaciones bilaterales en 2026, durante la administración del expresidente Gustavo Petro, surgieron tensiones que alejaron a ambos países. Ahora, el Gobierno plantea un nuevo rumbo que contempla superar las diferencias, retomar el trabajo conjunto y estrechar la alianza entre las dos naciones.
En materia de seguridad, uno de los primeros pasos fue la incorporación de Colombia a la Coalición de las Américas contra los Carteles (A3C), iniciativa que hace parte de la iniciativa de Trump denominada Escudo de las Américas y por la que ya se anunció un paquete de USD 1.000 millones para Colombia.
Vea: Terremoto en Colombia: las primeras grietas del gobierno de Abelardo de la Espriella
En paralelo, Pete Hegseth, secretario de Guerra de Estados Unidos, confirmó que su país aceptó la “invitación” de De la Espriella para “profundizar la planeación, coordinación y ejecución de operaciones contra amenazas comunes en el hemisferio”. Aunque el Gobierno colombiano todavía no ha definido con precisión el alcance de esta cooperación, esta podría traducirse en mayores capacidades conjuntas de inteligencia, tecnología, entrenamiento y planeación. No obstante, el acuerdo no contempla, al menos por ahora, el despliegue de tropas estadounidenses como fuerza de combate en territorio colombiano. Una decisión de esa magnitud requeriría la autorización del Congreso.
En materia diplomática, la relación con Estados Unidos marca también la manera en que Colombia se relaciona con otros países, pues viene con puntos de foco especiales en Israel y China -aunque, eso sí, con intenciones distintas-.
Le puede interesar: A una semana del terremoto: ¿qué hace falta y que se ha hecho desde el Gobierno?
El Estado colombiano reconoció la soberanía de Israel sobre los Altos del Golán, un territorio sirio que está bajo ocupación –según la Organización de Naciones Unidas (ONU)–, este paso solo lo había dado la administración de Donald Trump y se suma a las acciones que adelanta el Gobierno nacional para estrechar también los lazos con el Israel de Benjamin Netanyahu -mismos que se rompieron en la administración pasada bajo la premisa de las denuncias por genocidio que existen contra ese país-.
Por su parte, este vínculo también marca la hoja de ruta con la China de Xi Jinping. Así lo aseguró Nate Morris, el nominado de Trump para ser embajador en Bogotá, quien aseguró que la administración de De la Espriella “ha hecho saber su compromiso de salirse del memorando de entendimiento” que se suscribió para estar en la Franja de la Seda que promueve Pekín. “Todas las naciones deben decidir si hacen negocios con nosotros o con China”, agregó.
“La relación con China va a ser muy pragmática también. Las cosas que nos convengan serán claves y revisaremos las que no nos convengan. La relación con Estados Unidos y China tendrá que ser diferenciada”, precisó en un diálogo reciente con este diario el canciller Omar Bula.
De esta manera, Araújo tendrá que barajar todas estas decisiones en un tablero de juego en el que se mueven intereses económicos, de seguridad y varias fuerzas de poder que son claves para Colombia. La nueva embajadora llega a cargo con una amplia trayectoria en el sector público, pues fue ministra de Cultura durante el primer gobierno de Álvaro Uribe y posteriormente canciller durante su segundo mandato. En este último cargo no logró superar los seis meses, cuando renunció en 2007 en medio del escándalo de la parapolítica en el que su hermano Álvaro Araújo Castro -excongresista liberal- y su primo Hernando Molina Araújo -exgobernador del Cesar- fueron condenados y por el que se le abrió un proceso a su padre que fue posteriormente excarcelado.
Lea más sobre el Congreso, el gobierno De la Espriella y otras noticias del mundo político.
✉️ Si tiene interés en más temas políticos o información que considere oportuno compartirnos, por favor, escríbanos a cualquiera de estos correos: hvalero@elespectador.com; aosorio@elespectador.com; dortega@elespectador.com; mbarrios@elespectador.com; lmejia@elespectador.com; ntorres@elespectador.com o jsperez@elespectador.com.