
Abelardo de la Espriella en el escenario de posesión presidencial del pasado 7 de agosto.
Foto: EFE - Mauricio Dueñas Castañeda
El Aleluya, la Virgen María y las voces religiosas hicieron parte de la “Invocación y Alabanza”, el penúltimo punto del orden del día de la posesión de Abelardo de la Espriella en la Presidencia de la República. Fue una ceremonia que se realizó, contrario a transición de las últimas décadas, que se dio fuera de Bogotá, bajo otros términos y con directivas poco comunes, la religión se tomó el discurso.
De pie junto a Eduardo Cañas, pastor de la iglesia cristiana Manantial de Vida, presidentes de otros países, congresistas y ministros levantaron...

Por Luna Mejía Farías
Comunicadora social y periodista de la Pontificia Universidad Javeriana, especializada en temas relacionados con violencias basadas en género y construcción de memoria. En la actualidad cubre temas políticos en el panorama colombiano.lmejia@elespectador.com
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