La Secretaría de Salud de Bogotá pidió, una vez más, al Ministerio de Salud avanzar en la adopción nacional de una estrategia híbrida de inmunización contra el Virus Sincitial Respiratorio (VSR), la principal causa de infección respiratoria aguda baja, hospitalización y requerimiento de cuidado intensivo en niños menores de un año.
En palabras sencillas, el Distrito está solicitando una inclusión amplia y explícita de los grupos de alto riesgo, además de que se actualice el Plan de Beneficios en Salud (PBS), incorporando el medicamento Nirsevimab, en reemplazo de Palivizumab, para los menores de 33 semanas. Eso, argumentó la secretaría, garantizaría que esta población reciba la tecnología más efectiva disponible, “asegurando una transición tecnológica coherente con la evidencia científica actual”.
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A diferencia de las vacunas tradicionales, el Nirsevimab no estimula la producción de defensas propias, sino que proporciona anticuerpos ya formados, lo que facilita una protección más inmediata. Esto resulta clave en etapas tempranas de la vida, pues el sistema inmunológico de los bebés, aún inmaduro, y la exposición a infecciones respiratorias pueden derivar en cuadros graves.
La solicitud, firmada por el subsecretario de Salud Pública, Julián Alfredo Hernández Niño, y dirigida a Jaime Hernán Urrego Rodríguez, viceministro de Salud pública y Protección de Servicios, señala que la estrategia debe ser “una decisión estructural de política pública sustentada en la mejor evidencia científica disponible”. De hecho, se basó en análisis técnicos, epidemiológicos y económicos del Distrito, además de información clínica internacional que respalda la superioridad de estas nuevas tecnologías para la prevención del VSR en la primera infancia.
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“La evidencia científica es consistente en demostrar que Nirsevimab representa un cambio estructural en la prevención del VSR”, apuntó la secretaría. El medicamento “es una intervención altamente efectiva, segura y costo-efectiva, con impacto presupuestal favorable para los servicios de salud. Estos resultados se han observado tanto en lactantes de alto como de bajo riesgo y han sido particularmente evidentes en escenarios de inmunización universal desde el nacimiento, como los implementados en Chile y en otros países de la región”.
En ese sentido, el Distrito subrayó que “resulta prioritario que el Invima otorgue el registro sanitario a Nirsevimab o, en su defecto, lo declare medicamento vital no disponible. Si bien el registro sanitario constituye la solución definitiva en el marco de la política pública, cualquiera de estas decisiones permitiría ofrecer de manera inmediata una alternativa que pueda ser formulada a grupos de alto riesgo, incluidos los menores de 33 semanas y niños con comorbilidades hasta los 24 meses, mientras se adelanta el proceso formal de incorporación al PBS o al Programa Ampliado de Inmunizaciones (PAI) nacional”.
Se trata de una solicitud que no es nueva, pues tanto esta entidad como sociedades científicas y grupos de especialistas han insistido en la necesidad de avanzar con el proceso en el menor tiempo posible. Aunque han reconocido los esfuerzos del país en la vacunación materna contra el VSR y su impacto positivo, consideran que, por sí sola, dicha estrategia no es suficiente para garantizar una protección integral, pues grupos de alto riesgo, como niños y niñas con patologías congénitas, bebés prematuros, lactantes con inmunización materna subóptima, entre otros, pueden quedar descubiertos.
El plan de Bogotá
El pasado 10 de septiembre de 2025, Bogotá obtuvo el aval para avanzar en la implementación de una estrategia híbrida de inmunización contra el VSR. El plan, en su fase inicial y como pilar principal, cuenta con la vacunación materna, complementada con la inmunización desde el nacimiento en hijos de madres no vacunadas, prematuros entre 33 y 35 semanas de gestación y niños con condiciones de alto riesgo. Aunque la autorización ha permitido avanzar en la protección de la primera infancia en la capital, la secretaría advierte que es necesario ampliar progresivamente los grupos beneficiarios a nivel nacional.
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En caso de que no se pueda materializar la adopción inmediata de esta estrategia en todo el país, la Secretaría de Salud de Bogotá solicitó que se autorice provisionalmente al Distrito para sustituir Palivizumab por Nirsevimab en la aplicación a menores de 33 semanas actualmente cubiertos por el PBS. También pidió aumentar la inmunización a otros grupos de riesgo hasta los 24 meses, según la disponibilidad presupuestal, la factibilidad operativa y los resultados programáticos de la estrategia híbrida en curso.
La entidad hizo énfasis en la importancia de medidas oportunas, pues se aproxima otro pico respiratorio y está creciendo la demanda de la población susceptible, así como la necesidad de realizar una adecuada planeación operativa y presupuestal. “Esperamos respuesta a esta solicitud de manera prioritaria”, se lee en el documento. “La toma de decisiones ágiles en el marco de la modernización tecnológica y la preparación ante emergencias sanitarias contribuyen de manera directa a reducir hospitalizaciones, presión sobre los servicios y desenlaces graves en la población infantil”.
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