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En los últimos días, a raíz del examen de admisión a la Universidad Nacional, llamó la atención el número de personas que se inscribieron a esta prueba; según la institución, hubo 39.397 inscritos. De hecho, varios medios de comunicación registraron que se trataba de la cifra más baja en los últimos 20 años y de una reducción de hasta el 48 %.
Sin embargo, esta es una situación que se viene registrando en los últimos años. Como lo contamos en este artículo, en 2022, solo 21.335 jóvenes presentaron el examen para el segundo semestre académico. En 2021, para el mismo período, también se reportó una cifra inquietante: hubo 23.468 aspirantes, según cifras aportadas por la Universidad Nacional en su página de estadísticas. Y, en 2025, fueron 25.167 personas inscritas.
Para Mario Alberto Pérez, director nacional de Admisiones de la Universidad Nacional, estas cifras lo que significan básicamente es que disminuye la demanda de aspirantes. "Es un fenómeno que se da en la educación superior y que, de hecho, ya venía presentándose antes de la pandemia", agrega y señala que, a pesar de la reducción en el número de inscritos, el número de matrículas se ha mantenido estable en los últimos años. Cada semestre son admitidos entre 6.000 y 7.000 estudiantes; y entre 4.500 y 5.000 terminan matriculándose por primera vez en pregrado.
Las razones detrás de la baja en las inscripciones en la Universidad Nacional
Entonces, ¿qué está pasando en la Universidad Nacional? Entre los factores que explicarían este descenso en el número de aspirantes, anota Pérez, están los demográficos, un fenómeno que también ha impactado en el cierre de colegios. Por ejemplo, mientras a inicios de milenio el 35,9 % de la población nacional tenía 16 años o menos, para 2024 ese grupo etario representó el 24,9 %.
El DANE estima que en 2070 serán solo el 13,9 %. Si bien los efectos de la baja tasa de natalidad se verán más a largo plazo, varios expertos en educación han señalado que toca empezar a contemplar estos factores demográficos desde este momento.
También hay otros factores que, dice Pérez, "están relacionados con los intereses de los nuevos bachilleres, de los requerimientos del mundo laboral e incluso de la misma oferta de la universidad". Ahora, por ejemplo, las personas buscan programas más flexibles, con ciclos más cortos que les permitan vincularse al mundo laboral más rápido. De hecho, como contamos en estas páginas, varias universidades privadas de alta calidad (como la Javeriana, Los Andes o La Sabana, por mencionar algunas) están incorporando en su oferta programas técnicos y tecnológicos.
Jairo Torres, rector de la Universidad de Córdoba y presidente del Sistema Universitario Estatal (SUE), que agrupa a las 34 universidades públicas que tiene el país, en este artículo agregaba una hipótesis más: la diversificación de la educación superior pública que se ha venido presentando en las distintas regiones del país. Esto, a sus ojos, ha permitido que los jóvenes de la región ya no solo vean las oportunidades en Bogotá, sino en ciudades más cercanas a sus lugares de origen.
Entre los retos que reconoce Pérez que tiene ahora la Universidad Nacional, están la oferta académica y la flexibilización curricular. "Debemos encontrar un equilibrio sin perder la esencia de nuestros programas curriculares y sin perder de vista la importancia de la formación profesional", indica y explica que, en la actualidad, cuentan con programas con una baja demanda, "donde casi que el número de inscritos es igual al número de cupos".
"Necesitamos poder llegar a nuestros bachilleres para que entiendan por qué es importante hacer una carrera profesional, qué son los programas curriculares, cómo se interconectan con los otros y las posibilidades que tienen para su desarrollo profesional y personal", asegura Pérez y reconoce que este "es el reto más importante".
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Carlos Arturo(92784)•24 de septiembre de 2026 – 12:39Ese fenómeno se da en la educación superior , media y primaria. Con familias con uno o dos hijos el problema en la educación y el tema pensional son bombas de tiempo.
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carlos(6836)•24 de septiembre de 2026 – 11:11el desastre de instalaciones, los malos profesores y la violencia de todo tipo. Que mas quieren para que la gente no quiera ir? dejen de refugiar en una supuesta autonomía universitaria a todos esos bandidos encapuchados que atentan contra nuestros héroes con bombas.
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Hugo(14000)•24 de septiembre de 2026 – 10:47Faltan factores.El desprestigio en aumento a causa del manejo del orden,por la tolerancia con los activistas que "tienen el derecho a protestar " y a "tirarse " los programas académicos con perjuicio del derecho de las mayorías silenciosas.Avanzada la carrera tienen que competir por los cupos para seguir su carrera ,la preferencia a ciertos grupos ,profesores no bien acreditados y la dificultad para cumplir su vocación los que se incribieron en otra para no perder el ingreso a la UN .
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Guillermo(n5sqs)•24 de septiembre de 2026 – 10:35La UN se quedó en el siglo XX, viendóse el ombligo de su autoproclamada grandeza, no se ha mordernizado lo suficiente (el reclutamiento profesoral es endogámico, entre otras) y sigue atada a la inaceptable defensa de quienes se refugian en su campus a cometer fechorías.
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Eduardo Sáenz Rovner(7668)•24 de septiembre de 2026 – 15:36La endogamia se da desafortunadamente en todas las universidades colombianas. Lo peor es que se enaltece.
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lucho 21(6844)•24 de septiembre de 2026 – 10:24Apenas natural. Nadie quiere pagar a uan universidad para que grupos terroristas usen las instalaciones como centro de formacion en el comunismo asesino. Todo con la anuencia de sus directivas, profesores y otros estudianteas alcahuetas, escudados en las tesis del Wokismo, la apertura y la inclusion
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Alexandra(55844)•24 de septiembre de 2026 – 11:04Se nota que no tiene idea de lo que es U Nacional, habla desde el neto desconocimiento.
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