Por años, los espacios debajo de los puentes vehiculares y peatonales en Bogotá fueron considerados puntos ciegos del desarrollo urbano. Caracterizados por la oscuridad, la acumulación de basuras y un constante ambiente de inseguridad —respaldado en los 347 hurtos en puentes peatonales durante este año, según datos de la Policía Nacional—, estos lugares encajaban en la clásica teoría criminológica de ‘Las ventanas rotas’, que explica cómo el delito es mayor en las zonas donde el descuido, la suciedad, el desorden y el maltrato son mayores. (James Q. Wilson y George Kelling)
Para hacer frente a esta problemática, el Concejo de Bogotá aprobó el artículo 188 del Plan Distrital de Desarrollo, habilitando al Departamento Administrativo de la Defensoría del Espacio Público (DADEP) para implementar intervenciones de recuperación y aprovechamiento económico en los bajo puentes en coordinación con entidades como el IDU, la Secretaría de Gobierno y las alcaldías locales.
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A más de un año de entregarse la primera intervención, la estrategia denominada ‘Puentes que Unen", continúa transformando estos espacios de la mano de las comunidades y el sector privado, entre algunos retrasos y retos en seguridad.
Cafés y canchas de pádel: los bajo puentes que han sido intervenidos
A partir de un ejercicio de identificar las principales problemáticas, dinámicas del sector y potenciales estrategias, el DADEP mapeó 67 zonas de bajo puentes, de las cuales, la meta oficial fijada en el cuatrenio son 22 bajo puentes intervenidos. Pero no serán los únicos; el Distrito adelanta negociaciones para sumar otros 20 espacios a cargo del sector privado, dos más a cargo de la UAESP y tres liderados por el IDU, con lo que la proyección podría ascender a 47 bajo puentes.
Desde agosto de 2025 hasta la fecha, cuatro bajo puentes han sido intervenidos y entregados formalmente:
- Calle 45 con Avenida NQS: Fue el primer espacio de 1.200 metros recuperado en agosto de 2025 con limpieza, embellecimiento y pintura del suelo, así como la instalación y entrega de tres baños públicos completamente equipados, destinados a mujeres, hombres y personas con discapacidad.
- Calle 53 con Avenida NQS (costado oriental): Fue el segundo proyecto entregado a la ciudadanía en noviembre de 2025 que recuperó 1.407 metros cuadrados de espacio público, incorporando dos locales comerciales, un salón multipropósito y un enfoque cultural. La intervención contó con una inversión de COP 1.326 millones, asumidos por el DADEP, y hoy la Asociación Cívica Centro Artístico y Cultural Galerías CL-53 (Asogalerías CAC 53), una organización sin ánimo de lucro, es quien administra parte del espacio y coordina actividades culturales.
- Avenida Boyacá con Calle 63: Inaugurado el 17 de septiembre, la recuperación abarcó 4.300 metros cuadrados y tuvo una inversión total de COP 1.381 millones. El Dadep aportó COP 981 millones y la Alcaldía Local de Engativá destinó los COP 400 millones restantes. El proyecto, que beneficia principalmente a los residentes de los barrios La Estrada, La Estradita, La Cabaña y Normandía, en la localidad de Engativá, incorporó una cancha de pádel, un parque infantil, un gimnasio y áreas para realizar actividad física. También instaló baños públicos, bicicleteros y una zona destinada a food trucks. El Distrito mejoró, además, los postes, bolardos, bancos y otros elementos del mobiliario urbano que ya estaban ubicados en el sector.

- Calle 150 con Autopista Norte: El 24 de septiembre, se entregó la intervención de 810 metros cuadrados, convirtiéndose en el primer bajo puente de formato peatonal revitalizado dentro de la estrategia. El espacio cuenta con servicios comerciales de productos y comidas y tiene proyectada la implementación de una zona para mascotas, así como bancas, canecas y vigilancia mediante sistema de cámaras. Aquí, la empresa privada Delirio Vibes S.A.S. destinó una inversión de COP 60 millones y será quien opere bajo un compromiso total estimado en COP 269 millones durante los 3 años de administración concesionada.
Aunque, como lo contamos en El Espectador, la meta era en 2025 entregar 10 bajopuentes, no se cumplió. De acuerdo con la directora del DADEP, Lucía Bastidas, "nunca estuvo en nuestro plan eso (entrega). Si hay algo que nos haya afectado el cronograma, es el aumento del salario mínimo. Nos tocó renegociar con los privados para arrancar las obras. Pero los vamos a entregar todos este año, como está planteado", sentenció.
La transformación de los otros bajo puentes
De acuerdo con Bastidas, en diálogo con este diario, actualmente, se encuentran en frente de obra e intervención directa los bajo puentes de Avenida Las Américas con NQS (tres locales comerciales, parqueaderos para motos), Calle 63 con NQS (baños y locales comerciales), Calle 61 con NQS (locales comerciales), el peatonal de Salitre El Greco por la Calle 26, la Avenida La Esperanza con Carrera 68, el entorno ambiental de la Quebrada Las Delicias (con senderos ecológicos, kiosco, mirador de aves, baños y comercios), la Autopista Sur con Avenida Villavicencio (diseñado con cancha multipropósito, baños y zona de food trucks), así como la Calle 106 con Carrera 9ª, donde la empresa Rappi invertirá cerca de COP 115,6 millones en mejoramiento y un aprovechamiento económico por 5 años. Para el año 2027, la programación contempla puntos estratégicos como la Calle 127 con Avenida Suba y Nicolás de Federmán.
"Serán 22 bajo puentes intervenidos que esperamos entregar este año: peatonales, de gran intervención, intervenciones medias. Eso depende del diagnóstico social que hicimos sobre qué pasa en el sector, si hay caminabilidad o no", explicó Bastidas.
Al preguntarle sobre si los puentes peatonales clasificados por el DADEP como los más peligrosos (NQS con calle 63, NQS con calle 94, Calle sexta con NQS, Avenida Boyacá con calle 80 y Avenida Suba con calle 136) serán intervenidos, la directora de la entidad respondió que "sí tienen una priorización", pero no brindó más detalles.
Los retos en seguridad
La seguridad y convivencia en los espacios recuperados representan uno de los mayores retos del programa. El 12 de septiembre, en el bajo puente de la Calle 53 con NQS (Galerías), el coordinador del espacio fue apuñalado por supuestos hinchas tras solicitarles que no orinaran luego de un partido de fútbol. Uniformados que atendieron el caso ubicaron y capturaron al presunto agresor poco después de los hechos y el sujeto quedó a disposición de la Fiscalía General de la Nación por el delito de lesiones personales.
Este hecho de intolerancia obligó a reforzar de inmediato la seguridad en este punto. La comunidad y los operadores instalaron un sistema de cámaras de videovigilancia interconectado, al tiempo que la Secretaría de Seguridad y los gestores de convivencia incrementaron la presencia permanente en la zona para realizar acompañamiento diurno y nocturno, articulando además mesas de diálogo con las barras futboleras para prevenir nuevos actos vandálicos o agresiones.
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Reemplazando rincones oscuros por comercio, deporte y luz, el Distrito ha logrado recuperar puntos críticos de caminabilidad. Incluso, la experiencia bogotana ha comenzado a ser referente regional, brindando asesoría técnica a ciudades como Medellín, Cali, Cúcuta y Bucaramanga para replicar la estrategia.
No obstante, el éxito definitivo del programa dependerá de superar restricciones de infraestructura —como la imposibilidad de intervenir ciertos puentes por la presencia de redes matrices del Acueducto o Vanti, como lo comentó la directora Lucía Bastidas—, garantizar el cumplimiento estricto del cronograma y no dejar de lado la seguridad que evite que la delincuencia reocupe estos espacios.