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La mayor librería de Rusia destruyó libros prohibidos y gastó USD 1,24 millones

El director de la mayor cadena de librerías en Rusia afirmó hoy que ha gastado más de USD 1 millón en la destrucción y el retiro de miles de ejemplares prohibidos por las autoridades rusas.

LEÓPOLIS, 24/05/2024.-Vista de la librería "Vivat" en Leópolis, en la que muchos clientes compran libros de la editorial Vivat, cuyos libros fueron impresos por la imprenta destruida Factor-druk, en Járkov, y que pertenece al mismo grupo propietario de la imprenta. Vivat es una de las tres principales editoriales de libros de Ucrania. Los ucranianos acuden para apoyar su recuperación y en reacción a lo que se considera un ataque deliberado de Rusia contra la cultura y la identidad ucranianas.-EFE/Rostyslav Averchuk
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Foto: EFE - Rostyslav Averchuk

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Chitai-Gorod, la mayor cadena de librerías de Rusia, gastó alrededor de 100 millones de rublos (USD 1,24 millones) en retirar de la venta y destruir ejemplares de títulos prohibidos por las leyes rusas, según informó este miércoles el director de la red, Alexandr Brichkin.

"No podemos echar los libros a la basura. Son residuos tóxicos. Por tanto, tenemos que reciclarlos por nuestra cuenta. Nadie nos compensa los gastos por retirarlos de la venta, por enviarlos de vuelta a los almacenes; todo se transporta y luego en los almacenes se procesa. Es un gran volumen de trabajo con gastos notables", declaró en una entrevista a la emisora rusa RBC.

Estimó los gastos alrededor de los 100 millones de rublos, a los que se suman decenas de millones de rublos en la etiquetación de títulos con contenidos restringidos, como es el caso del consumo de drogas, sostuvo.

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El reciclado de los libros prohibidos supone su destrucción por medio de máquinas trituradoras, un servicio contratado a otras empresas, indicó.

El director de Chitai-Gorod señaló que la prohibición afecta en muchos casos a títulos que inicialmente no estaban sujetos a restricciones. De esta forma, dijo, el gobierno impide que las librerías hagan que sus inventarios cumplan con la normativa antes de ser perseguidas por la ley.

"Al momento de su publicación, el libro cumplía tanto con el espíritu como con la letra de la ley rusa. Luego, en algún momento, tuvo lugar una revisión por parte de expertos, que detectaron que el título contiene ‘propaganda LGBT'", prohibida por las autoridades rusas en diciembre de 2022. “Y justo cuando aparece esta evaluación, empiezan a responsabilizarnos. Ni siquiera tenemos la oportunidad de cumplir con los requisitos legales”, dijo.

Brichkin indicó que estas decisiones "siempre son tomadas de repente" e implican inmediatamente responsabilidad penal, lo cual representa una presión considerable para los libreros.

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"No tenemos muchos expertos en temas LGBT en nuestro país. No existe un proceso de certificación ni de verificación de las opiniones de estos expertos. ¿Acaso un experto tiene la cualificación necesaria para determinar qué contenido incluye elementos LGBT y cuál no? ¿Existen otros expertos que no detectarían esta propaganda? O, por el contrario, si algunos expertos no la detectaron, ¿qué garantía hay de que otros tampoco lo hagan? Hay una falta de transparencia en todo esto", cuestionó el empresario.

En abril pasado las autoridades rusas detuvieron al director general de la editorial Eksmo, la mayor de Rusia, por difundir literatura sobre la homosexualidad, dos meses después de que la editorial Popcorn Books fuera procesada judicialmente por la misma causa y anunciara su cierre definitivo.

Tras prohibir en 2022 la propaganda LGBTI, el Tribunal Supremo de Rusia declaró ‘extremista’ a este movimiento. La invasión rusa a Ucrania hizo que este fenómeno aumentara. Desde entonces, miles de libros han sido removidos de librerías y bibliotecas tras nuevas restricciones gubernamentales.

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Birchkin propuso la creación de "un sistema que avisa a los libreros con antelación cuando un título concreto entra en proceso de revisión estatal para que puedan reducir sus riesgos legales", reportó The Moscow Times.

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