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Este viernes 2 de octubre, las ciudades capitales del país y el Ministerio de Salud se reunieron para hablar sobre el estado de salud en sus entes territoriales. A través de un cuestionario dirigido a los y las secretarias de Salud de las 31 ciudades, el propósito era conocer el estado actual del aseguramiento, la prestación de servicios, la salud pública y la capacidad institucional de estas ciudades, así como los principales retos que enfrentan para garantizar el derecho fundamental a la salud.
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De manera general, uno de los hallazgos más consistentes está relacionado con el acceso efectivo a los servicios. 27 de las 31 ciudades señalaron que las barreras de acceso aumentaron significativamente durante el último año y ninguna reportó una mejoría. Los medicamentos registraron las barreras graves más extendidas, reportadas por 24 ciudades, seguidos por las consultas especializadas, señaladas por 21.
En cuanto a la presión financiera, de las EPS que operan en las ciudades consultadas, 87 de 197 fueron reportadas bajo medidas de vigilancia especial, intervención o liquidación, con una mediana territorial del 50 %. En dos capitales de la Amazonía y la Orinoquía, la única EPS que opera se encuentra bajo medida especial.
El informe advirtió también que las consecuencias ya no se limitan al funcionamiento administrativo del sistema. 30 ciudades identificaron la interrupción de tratamientos en curso como un riesgo clínico y 26 señalaron la progresión de enfermedades por falta de atención oportuna; 18 mencionaron el aumento de la mortalidad evitable.
La radiografía en Bogotá
De acuerdo con el documento ‘Línea Base 2026 sobre el Estado del Sistema de Salud en las Ciudades Capitales’, el secretario de Salud, Gerson Bermont, indicó que en Bogotá hay alertas relacionadas con la garantía del acceso, la oportunidad y la continuidad de la atención de la población afiliada, así como la continuidad de tratamientos, el acceso a medicamentos y tecnologías, la disponibilidad de servicios y la presión sobre la red prestadora.
Resaltando programas como atención médica en casa, Bermont añadió que el fortalecimiento de la salud también "empieza por volver al territorio: escuchar a la ciudadanía, articular a todos los actores y sumar capacidades. La pregunta no es solo qué necesitamos, sino también qué podemos aportar para construir soluciones juntos", sentenció.
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Al término de la reunión, las ciudades capitales y el Ministerio de Salud acordaron concentrar las prioridades en cuatro frentes:
- Fortalecer las capacidades de respuesta de las entidades territoriales.
- Mejorar el acceso a los servicios de salud.
- Garantizar el flujo oportuno de recursos hacia la red prestadora.
- Avanzar en soluciones frente a las barreras de acceso a medicamentos.
"El paso que sigue es mantener esta interlocución y avanzar en una agenda de trabajo articulada entre el Gobierno nacional y las ciudades capitales, con respuestas que lleguen efectivamente a los ciudadanos", concluyó Asocapitales.