
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
Los nuevos semáforos en la glorieta de la calle 63 con 50 están a punto de estrenarse. La medida, justificada en los antecedentes de accidentalidad en este punto, principalmente con peatones involucrados, causó varias críticas en Bogotá. La idea de poner estos semáforos en una glorieta parece absurdo para algunos, mientras que otros concuerdan en que la medida puede beneficiar a cientos de peatones que cruzan la glorieta expuestos.
Le puede interesar: Valor del pasaje y escuadrón de seguridad en TM, propuestas tras crimen de Cristian Garzón
El Distrito sostiene que la medida busca ordenar los flujos vehiculares y mejorar la seguridad de peatones y ciclistas, mediante la regulación de ocho accesos vehiculares y cuatro peatonales. El punto registra un antecedente de 19 personas lesionadas en siniestros viales graves entre 2023 y 2025: cinco ciclistas, un peatón, siete motociclistas, dos pasajeros y cuatro conductores.
Críticas a la semaforización
Nicolas Velasco, edil de Chapinero criticó la medida al considerar que rompe el flujo vehicular natural y “genera un caos innecesario” que afecta a miles de ciudadanos. Según dijo en un video, la obra costó una suma millonaria a pesar de que los datos técnicos favorecen abrumadoramente al tráfico motorizado frente al reducido número de peatones y ciclistas.
Adicional, cuestionó la falta de estudios rigurosos y se sugiere que existen alternativas viales más eficientes para proteger a los transeúntes sin perjudicar el tiempo de desplazamiento.
Incluso, la exalcaldesa Claudia López señaló: “hay decisiones incomprensibles y como semaforizar la glorieta de la calle 63 con 50. Las glorietas se hacen justamente para no semaforizar y dejar el tráfico fluir”.
Siga leyendo: ¿Y el pitazo inicial?: demoras en obras de nuevo El Campín despierta críticas a la APP
¿Qué dice la Secretaría de Movilidad?
La decisión se sustenta, según Movilidad, en los flujos de la zona, los riesgos identificados y un sondeo a 270 usuarios, en el que 56 % consideró insuficiente el espacio para peatones y ciclistas y 68 % dijo haber presenciado o experimentado situaciones de riesgo.
Entre los problemas señalados estuvieron el exceso de velocidad (20 %), el estacionamiento indebido (17 %) y la falta de pasos peatonales (14 %). La Secretaría asegura además que la intervención no afectará los tiempos de viaje en horas críticas, aunque este es uno de los aspectos que puede ser objeto de contraste en el debate. El punto moviliza, según la entidad, más de 3.500 ciclistas y 590 peatones en un día entre semana, mientras que un sábado circulan cerca de 760 peatones.
Ciclistas y peatones
Analistas consultados como Darío Hidalgo, experto en temas de movilidad, considera que, aunque la semaforización de una glorieta suele generar rechazo entre los conductores por la posibilidad de aumentar las esperas, la de calle 63 con carrera 50 está actualmente sobresaturada. “Las largas colas y los conflictos entre vehículos que entran y salen dificultan el flujo, por lo que los semáforos podrían ordenarlo y mejorar su funcionamiento sin reducir sustancialmente la capacidad, de acuerdo con las simulaciones de Movilidad”, señaló.
Hidalgo también destacó el componente peatonal y ciclista. Cruzar la calle 63 desde la carrera 50 hacia el Complejo Acuático, el Palacio de los Deportes o el Parque de los Novios es actualmente muy difícil o riesgoso, dice. “Obligar a las personas a desplazarse hasta un puente ubicado a unos 150 metros prioriza el flujo vehicular. Los cruces deben ubicarse donde las personas los necesitan, como parte de una política de movilidad sostenible que no esté centrada exclusivamente en el automóvil particular”, concluyó.
Más de Bogotá: Asesinato de guarda en Transmilenio: la grave crisis de colados y violencia en cifras
Pero no será hasta este domingo que entra en funcionamiento el sistema de semáforos en la glorieta, cuando los ciudadanos puedan percibir de qué manera cambiará el flujo en este punto clave de Bogotá.
Para conocer más noticias de la capital y Cundinamarca, visite la sección Bogotá de El Espectador.