
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
0:00
/
0:00
Los restos del cuerpo del cura y sociólogo Camilo Torres reposan desde este miércoles en la noche la capilla de la Universidad Nacional.
Sobre las ocho de la noche, la urna con el cuerpo del sacerdote que hizo parte de la guerrilla del ELN fue depositada en el osario que se había previsto en la capilla Cristo Maestre de esa institución universitaria.
La ceremonia, en la que estuvieron unas 40 personas, fue presidida por su buscador, el sacerdote Javier Giraldo, a quien el pasado 15 de febrero, justo cuando se cumplían 60 años de la muerte y desaparición de Torres, la Unidad de Búsqueda de Personas Dadas por Desaparecidas (UBPD) le entregó el cuerpo.
Campo Elías Robayo, capellán de la capilla, le dijo a RTVC que era un acontecimiento histórico para esa universidad y para el país.
“Para la Universidad y para el país es un acontecimiento histórico tras 60 años de su desaparición y de una labor incesante que hicieron muchas personas, especialmente el padre Giraldo, que hizo posible que lleguen a la casa, a su casa, porque el padre Camilo se desarrolló aquí en la Universidad Nacional, en la capilla Cristo Maestre. Y que venga nuevamente a recordarnos ese espíritu que trabajó él del amor eficaz”, aseguró.
Durante la rueda de prensa en donde se hizo oficial la entrega de restos, el padre Giraldo afirmó que se estaba buscando una fecha simbólica para trasladarlos al osario de la Universidad Nacional. “No queremos hacerlo de manera silenciosa, sino una ceremonia para introducirlo ahí”, dijo.
Sin embargo, la acción se precipitó dada la situación que actualmente atraviesa la Universidad Nacional, cuyos estudiantes entraron este miércoles en paro y hasta el próximo martes 24 de febrero en rechazo a la sentencia que ordena restablecer a José Ismael Peña como rector de la institución educativa en menos de 48 horas.
Con la declaratoria de paro habrá, según se anunció, un cese de actividades académicas, a excepción de aquellas relacionadas con la investigación, experimentación, participación en eventos, gestión de becas y, entre otras, ejecución de contratos.
La solicitud para que los restos reposen en la Universidad se formuló desde hace varias semanas en un diálogo sostenido entre Giraldo y distintos sectores sociales. Así lo señaló a este diario Carolina Jiménez, vicerrectora de la Universidad Nacional, quien explicó que la decisión tuvo en cuenta el vínculo histórico del sacerdote con la institución “cuya presencia y labor dejaron una huella profunda en la vida universitaria, tanto en el ámbito pastoral como en el académico”.
Torres no solo fue el capellán de la capilla de esa institución universitaria, sino el cofundador de la facultad de Sociología, la primera en América Latina.
Para la vicerrectora, sus aportes fueron decisivos no solo para la creación del programa de Sociología, sino también para la consolidación de miradas críticas en las ciencias sociales. En ese proceso –añadió– Torres contribuyó en corrientes teóricas de alcance en América Latina, “como es la Teología de la Liberación”.
El pasado 1 de febrero, unas imágenes de la capilla confirmaron que en la Universidad Nacional se estaban adelantando obras para recibir los restos del sacerdote que marcó la historia de la institución.
✉️ Si le interesan los temas de paz, conflicto y derechos humanos o tiene información que quiera compartirnos, puede escribirnos a: cmorales@elespectador.com, nortega@elespectador.com o aosorio@elespectador.com.
