
Actualmente, en el fútbol de selecciones de Europa hay una aplanadora. Y entender por qué España es la mejor selección del mundo exige mirar más allá de la Copa del Mundo que acaba de conquistar. El título de 2026 es la cima de un proceso que también incluye la Eurocopa de 2024, el número uno del ranking FIFA y una racha que ya alcanza los 40 partidos consecutivos sin perder. Los trofeos ofrecen la respuesta más visible, pero los números de los últimos dos años muestran algo todavía más contundente: España no solo gana, sino que lo hace con una regularidad que pocos equipos han conseguido en el fútbol de selecciones.
El último equipo que consiguió derrotar a esa aplanadora fue Colombia. Aunque para algunos suene a poco decirlo, es un dato. Ocurrió el 22 de marzo de 2024, en el Estadio Olímpico de Londres, cuando la selección de Néstor Lorenzo se impuso 1-0 gracias a un gol de Daniel Muñoz después de una extraordinaria acción de Luis Díaz. España todavía buscaba la versión que meses después dominaría Europa. Sin embargo, desde aquella noche no volvió a perder: el empate 3-3 contra Brasil cuatro días más tarde abrió una secuencia que, después del reciente 4-1 sobre Croacia, ya alcanza los 40 encuentros.
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Por qué España es la mejor selección del mundo: los números de su invicto
La racha permite dimensionar por qué España es la mejor selección del mundo en la actualidad. En esos 40 encuentros acumula 31 victorias y nueve empates, para un porcentaje de triunfos del 77,5 %. Marcó 102 goles y recibió apenas 31, una diferencia de +71 y un promedio de 2,55 tantos anotados por partido. Además, dejó su arco en cero en 21 oportunidades, marcó en 37 de los 40 encuentros y llegó a tres o más goles exactamente en la mitad. No se trata solamente de una selección difícil de derrotar: durante más de dos años ha ganado aproximadamente tres de cada cuatro partidos que disputó.
Existe incluso otra secuencia que ayuda a entender la dimensión del dominio español. Si se cuentan únicamente los partidos oficiales, España acumula 41 compromisos consecutivos sin perder desde el triunfo 2-1 contra Italia en la semifinal de la Nations League del 15 de junio de 2023. Dentro de esa serie levantó la Nations League de 2023, la Eurocopa de 2024 y el Mundial de 2026. La diferencia entre ambos registros se explica precisamente por Colombia: aquella derrota de marzo de 2024 fue un amistoso y, por lo tanto, no corta el invicto oficial.
La transformación terminó de hacerse evidente en la Eurocopa de 2024. España ganó los siete partidos que disputó, algo que ninguna selección había conseguido antes en una fase final del torneo sin necesitar una tanda de penaltis. Superó sucesivamente a Croacia, Italia, Albania, Georgia, Alemania, Francia e Inglaterra. Marcó 15 goles, récord de la selección española en una Eurocopa, recibió solamente cuatro y fue el equipo más goleador del campeonato. La final contra Inglaterra, resuelta 2-1 en Berlín, confirmó que aquella generación ya estaba preparada para dominar.

Ni siquiera el único título importante que se le escapó posteriormente significó una derrota. En la Nations League 2024/25, España volvió a alcanzar la final después de marcar 25 goles en diez partidos, la mayor cifra conseguida por una selección en una sola edición del torneo. En semifinales venció 5-4 a Francia y en la definición empató 2-2 contra Portugal después de la prórroga. Los portugueses se llevaron el título en los penaltis, pero estadísticamente aquel encuentro figura como empate y la racha española permaneció intacta.
España tampoco perdió velocidad en el camino hacia Norteamérica 2026. Durante la clasificación europea goleó 6-0 a Turquía, derrotó dos veces a Georgia y Bulgaria y consiguió su boleto al Mundial sin derrotas. Para entonces el proyecto de Luis de la Fuente había dejado de depender únicamente del talento de una generación joven. España había desarrollado profundidad, variantes tácticas y la capacidad para ganar encuentros de distintas maneras, algo fundamental para entender por qué España es la mejor selección del mundo.
El Mundial 2026 confirmó por qué España es la mejor selección del mundo
El Mundial terminó de convertir esa superioridad en un hecho imposible de ignorar. España comenzó con un inesperado 0-0 frente a Cabo Verde, pero después ganó todos sus partidos: 4-0 a Arabia Saudita, 1-0 a Uruguay, 3-0 a Austria en dieciseisavos, 1-0 a Portugal en octavos, 2-1 a Bélgica en cuartos, 2-0 a Francia en semifinales y 1-0 a Argentina en la final. Fueron siete victorias consecutivas después del empate inicial para conquistar la segunda Copa del Mundo de su historia.
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La dificultad de los rivales también le da otro valor a la racha. En la fase definitiva del Mundial, España tuvo que eliminar consecutivamente a Portugal, Bélgica, Francia y Argentina. Después de coronarse, abrió la Nations League derrotando 3-2 a Inglaterra en Wembley y goleando 4-1 a Croacia. Cinco de sus últimos seis compromisos han sido contra selecciones ubicadas entre las diez primeras del ranking FIFA. Es decir, el invicto no se construyó únicamente acumulando victorias contra rivales menores.
El Mundial dejó además una estadística extraordinaria: España terminó sus ocho partidos con 14 goles a favor y apenas uno en contra. Solo Bélgica consiguió marcarle durante toda la competición. Argentina, que había anotado al menos dos goles en cada uno de sus encuentros anteriores, terminó la final sin registrar un solo disparo a puerta durante 120 minutos. Una selección conocida durante años por su capacidad para controlar la pelota convirtió también la defensa en uno de los pilares de su dominio.
Sin embargo, España tampoco ganó refugiándose cerca de su portería. Durante el Mundial acumuló 140 remates, 54 de ellos a puerta, 54 tiros de esquina y alrededor del 58 % de posesión promedio. Completó 4.945 de sus 5.470 pases, más que cualquier otra selección del torneo. Rodri estableció cifras históricas de circulación de balón y Pau Cubarsí también terminó entre los futbolistas con mayor participación en la construcción. España no tenía la pelota simplemente para acumular posesión: la utilizaba para decidir dónde, cuándo y a qué velocidad se jugaban los partidos.
Juntar sus dos grandes torneos ofrece quizá la explicación estadística más sencilla de por qué España es la mejor selección del mundo. Entre la Eurocopa de 2024 y el Mundial de 2026 disputó 15 partidos, ganó 14 y empató solamente uno. Marcó 29 goles, recibió cinco y levantó los dos títulos. Además, ganó sus nueve partidos de eliminación directa entre ambas competiciones. Alemania necesitó la prórroga en la Eurocopa y Argentina también llevó la final mundialista hasta el tiempo extra, pero ninguna consiguió derrotarla.
Una España más completa que la que empezó a dominar Europa
También evolucionó su manera de jugar. La España de 2024 era especialmente vertical y explosiva, con Lamine Yamal y Nico Williams atacando los costados y generando desequilibrios constantemente. La campeona mundial de 2026 conservó esa capacidad, pero agregó una enorme facilidad para controlar los ritmos. Puede presionar arriba, correr al espacio, atacar en transición, monopolizar la posesión o proteger una ventaja bajando la velocidad del encuentro. Pasó de imponer únicamente una idea de juego a ser capaz de imponer el tipo de partido que más le conviene.
A esa versatilidad se suma una profundidad de plantilla poco habitual en una selección. Desde la llegada de De la Fuente, cerca de una cuarta parte de los goles españoles han sido anotados por jugadores que comenzaron los partidos como suplentes. Mikel Merino apareció desde el banco antes de marcar goles decisivos en grandes torneos; Mikel Oyarzabal hizo lo mismo antes de decidir la final de la Eurocopa contra Inglaterra y Ferran Torres apareció como alternativa antes de marcar el tanto que decidió el Mundial frente a Argentina. España no depende solamente de un once inicial: cuenta con respuestas cuando el desarrollo de los partidos obliga a cambiar.
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La comparación histórica, por eso, ya resulta inevitable. La España de 2008 a 2012 conserva una hazaña gigantesca: ganó consecutivamente Eurocopa, Mundial y Eurocopa. La generación actual todavía no ha completado una secuencia semejante, pero ya posee un registro que aquella selección no consiguió: 40 partidos consecutivos sin perder, la mayor racha invicta de una selección masculina, por encima de los 37 encuentros que Italia enlazó entre 2018 y 2021. A eso agrega una Eurocopa ganada con siete triunfos en siete partidos y un Mundial en el que recibió solamente un gol. Por volumen de victorias, títulos y continuidad, ya se encuentra entre los ciclos más dominantes de la historia del fútbol internacional.
Dos años y medio después, aquella victoria de Colombia adquiere así una dimensión todavía mayor. Daniel Muñoz continúa siendo el último jugador que marcó el gol de un triunfo contra España y la selección colombiana sigue siendo la última que pudo abandonar un estadio después de derrotarla. Desde entonces, España conquistó Europa, ganó el Mundial, alcanzó el primer puesto del ranking FIFA y rompió el récord histórico de partidos consecutivos sin perder. Esos son los números detrás de la aplanadora y, también, la respuesta más contundente a por qué España es la mejor selección del mundo.

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