
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
0:00
/
0:00
Cuando el dólar está alto, muchos celebran. La razón: venden en dólares desde Colombia, es decir, exportan, con un buen precio. Los que reciben un salario en dólares, entonces el cambio les favorece. O los que están en el negocio turístico, que ven cómo sus clientes gastan sin freno porque todo les parece barato en el país. Pero en ese mismo escenario, los que deben comprar materias primas en el exterior, pagar servicios internacionales o se han endeudado en moneda extranjera, se lamentan a diario.
Y cuando el dólar está a la baja, pasa exactamente la misma situación: mientras unos celebran otros se angustian. Este texto está dedicado a los que, con dólar barato, pueden aprovechar y fortalecer sus emprendimientos, sus negocios en tiempos de divisa a la baja. La realidad es que el peso se ha revaluado más de 20 % en el último año, y por eso indagamos a quién le sirve y cómo sacarle provecho.
Para leer: Qué está pasando con el precio del petróleo y por qué seguiría subiendo en los próximos días
Por ejemplo, “en medio de una coyuntura marcada por una tasa de cambio que ha llevado al dólar a niveles no vistos en los últimos años, Bancóldex, banco de desarrollo empresarial de Colombia, puso a disposición de los empresarios del país una nueva línea de crédito en dólares por 50 millones de dólares diseñada para apoyar sus necesidades de liquidez de corto plazo y facilitar el aprovechamiento estratégico de un dólar más barato”.
Entonces conformaron los datos: “Tan solo en el transcurso de este año, la divisa ha caído 13,8%. Y en los últimos 12 meses ha perdido cerca de 19,6% de su valor frente al peso colombiano”.
Entonces, ¿cuál es la propuesta de esta entidad? “La nueva línea busca respaldar a empresas de todos los sectores y tamaños que quieran acceder a endeudamiento en dólares bajo las condiciones actuales del mercado cambiario. Los recursos podrán ser utilizados para financiar materias primas, insumos, arriendos, nómina y demás costos y gastos operativos de funcionamiento. También podrán destinarse a la sustitución de pasivos de las empresas, con el fin de facilitar su liquidez, excepto en los casos de créditos previamente otorgados por Bancóldex o pasivos con socios o accionistas”, informaron en una comunicación oficial.
Contaron, además, que “en el componente de comercio exterior, la línea financiará operaciones de exportación e importación de bienes” y “la línea estará vigente hasta el 31 de octubre de 2026 y tendrá un monto máximo por beneficiario de hasta US$5 millones”.
La otra cara del dólar barato
Le pregunté también a María Alejandra Osorio, directora de Acopi Bogotá, cómo sacarle provecho a esta coyuntura que ya parece una tendencia clara, si se revisan las cifras del último año, pero su análisis además levantó varias banderas: “La caída de la tasa de cambio es un arma de doble filo que exige máxima cautela. Lejos de ser un triunfo económico, un dólar bajo representa un desafío directo para la producción nacional, ya que abarata la entrada masiva de productos terminados e insumos importados, profundizando la competencia desleal contra la industria local y presionando nuestro abultado déficit comercial”.
Entonces, ¿qué hacer? “Más que incentivar el consumo de bienes extranjeros, la recomendación estratégica desde Acopi es enfocar los esfuerzos en la protección del empleo y el fortalecimiento del aparato productivo interno. En esa línea, identificamos tres acciones prioritarias para que el empresario defienda su negocio en esta coyuntura”.
Para leer: Dólar y petróleo en Colombia: por qué las dos variables ya no se mueven juntas
Se refiere, entonces, a “Modernización productiva y no sustitución: Si se van a adquirir bienes importados, debe priorizarse la renovación de maquinaria, tecnología de punta o licencias operativas que incrementen la productividad a largo plazo, evitando a toda costa reemplazar insumos de fabricación nacional para no debilitar las cadenas de valor locales”.
“Sustitución de pasivos externos y blindaje financiero: Quienes mantengan créditos, servicios en la nube o compromisos con proveedores extranjeros deben aprovechar esta tasa favorable para abonar o saldar deudas en dólares, liberando flujo de caja en pesos y adquiriendo coberturas cambiarias para evitar choques cuando el dólar vuelva a subir”.
Y, finalmente, “defensa de la producción nacional y encadenamientos locales: Antes que enfrascarse en una “guerra de precios” inviable para las mipymes, los empresarios deben apostarle a blindar sus alianzas con proveedores nacionales. Si existen reducciones de costos en insumos importados, estas deben orientarse a mejorar el margen operativo y reinvertir en innovación y calidad, demostrando que la industria nacional es la que garantiza el empleo formal y la sostenibilidad del país".
Para leer: Vuelve y juega: Estados Unidos aplicará aranceles a Colombia, ahora del 12,5 %
¿Qué se crewe que va a pasar con el dólar el restro del año? Mi colega Daniel Felipe Rodríguez Rincón en su texto Las remesas en Colombia ahora alcanzan para menos: ¿qué impactos tiene el dólar barato? , nos contaba que “según Investigaciones Económicas de Bancolombia, el peso se movería entre COP 3.400 y COP 3.580 durante el tercer trimestre” y que “la Encuesta Mensual de Expectativas del Banco de la República estima que el dólar cerrará el año alrededor de COP 3.500, mientras que la Encuesta de Opinión Financiera de Fedesarrollo proyecta un cierre más moderado, en COP 3.443″.
Para unos se trata de un reajuste, para otros es la evidencia de la fortaleza del peso. Mientras unos ríen otros lloran. Pero más allá de la tendencia, hay qye saber leer la coyuntura para tomar las mejores y más informadas decisiones posibles.
Si conoce historias de emprendedores y sus emprendimientos, escríbanos al correo de Edwin Bohórquez Aya (ebohorquez@elespectador.com) o al de Tatiana Gómez Fuentes (tgomez@elespectador.com). 👨🏻💻 🤓📚
