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23 Sep 2022 - 12:10 p. m.

Estas son las medidas de Reino Unido para luchar contra la inflación y la recesión

El ministro británico de Economía, Kwasi Kwarteng, anunció este viernes una serie de medidas para estimular la economía: congelamiento de las facturas energéticas, una baja de impuestos y desregulación en el sector bancario.
El ministro Kwarteng sostiene una carpeta que dice "El Plan de Crecimiento 2022".
El ministro Kwarteng sostiene una carpeta que dice "El Plan de Crecimiento 2022".
Foto: Agencia AFP

El gobierno británico presentó este viernes ante el parlamento un cóctel de medidas para relanzar la economía y atenuar la inflación, que incluye el congelamiento de las facturas energéticas, una baja de impuestos y desregulación en el sector bancario.

El paquete de la primera ministra conservadora Liz Truss puede tener efectos secundarios graves para las finanzas públicas de un Reino Unido al borde de la recesión y con una inflación en torno al 10 %, un nivel máximo en 40 años.

Pero el ministro británico Kwasi Kwarteng espera dar alivio a las economías de los hogares y las empresas e “invertir el círculo vicioso del estancamiento”.

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La principal medida de este “mini-presupuesto”, tal como lo llamó, será el congelamiento de las facturas de energía durante dos años, con un ahorro de unas 1.000 libras (unos 1.115 dólares) al año para un hogar medio.

En el caso de las empresas, el gobierno financiará casi la mitad de las facturas durante seis meses. Los precios del gas y la electricidad se dispararon desde el inicio de la guerra en Ucrania, a raíz de las limitaciones en el abastecimiento de hidrocarburos procedentes de Rusia.

67.000 millones de dólares

Kwarteng estimó este viernes en 60.000 millones de libras (unos 67.000 millones de dólares) el costo para los primeros seis meses de las ayudas energéticas anunciadas para los particulares y las empresas.

El ministro anunció, por otra parte, la anulación de un límite a los bonos para los banqueros, de 200 % del salario anual hasta el momento, y una baja del porcentaje máximo del impuesto a las ganancias, de 45 a 40 %.

“Necesitamos que los bancos internacionales creen empleos aquí (...) y paguen impuestos aquí en Londres, y no en París, Fráncfort o Nueva York”, afirmó, poniendo fin a una regla heredada de la Unión Europea.

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El mercado laboral británico sufre de una escasez de mano de obra, el acceso al ingreso mínimo (“universal credit”) estará acompañado de obligaciones para algunas personas que trabajan menos de 15 horas semanales.

Esto podría incluir el hecho de “postular a un empleo, participar en entrevistas de reclutamiento”, según el ministerio de Finanzas, que quiere incitar a las personas mayores de 50 años a volver al mercado laboral, del que se fueron en grandes proporciones desde la pandemia, especialmente a raíz de enfermedades largas.

Impuesto sobre la renta y compra de casa

Kwarteng reveló que se rebajará “el tipo básico del impuesto sobre la renta al 19 % en abril de 2023, un año antes (de lo previsto)”, lo que implica un “recorte fiscal para más de 31 millones de personas en apenas unos meses” y “se abolirá la tasa más elevada del 45 %” de ese impuesto.

“Esto simplificará el sistema fiscal y hará que el Reino Unido sea más competitivo”, afirmó Kwarteng, que apuntó que la medida “incentivará el crecimiento y beneficiará a toda la economía y todo el país”.

Asimismo, el Ejecutivo planea rebajar el impuesto sobre la compra de vivienda (el llamado “stamp duty”) en Inglaterra e Irlanda del Norte, elevando a 250.000 libras (286.000 euros) el precio de la vivienda a partir del cual se ha de pagar ese tributo.

En el caso de las personas que compren propiedad por primera vez, el umbral se elevará de 300.000 libras a 425.000 libras (de 343.000 euros a 487.000 euros), precisó.

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“Para los más ricos”

Kwasi Kwarteng advirtió también que el derecho a huelga va a tener un marco más estricto y limitado a los casos en los que las negociaciones salariales fracasaron, luego de que el anterior gobierno ya autorizase el recurso a la contratación de persona temporario para atenuar su impacto.

El costo total del paquete de medidas no fue divulgado, pero los economistas lo evaluaron en más de 100.000 millones de libras, y el banco Barclays habló incluso de 200.000 millones.

La propia Liz Truss reconoció que la política de su gobierno favorecerá sobre todo a los más ricos.

“En lugar de defender a la gente que trabaja, los conservadores protegen las ganancias de los gigantes de la energía”, que se beneficiaron en los últimos meses de la disparada de los precios de los hidrocarburos, acusó la responsable laborista para las finanzas, Rachel Reeves.

Reeves afirmó que las medidas en materia energética anunciadas por los conservadores serán financiadas con endeudamiento público, y, por lo tanto, sobre las espaldas de los contribuyentes.

La ONG de lucha contra la pobreza Oxfam se refirió de su lado a una política “que es todo ganancia para los más ricos”.

Tras los anuncios, los inversores reaccionaron vendiendo los títulos de deuda británica, cuyo tasa de rendimiento a diez años subía este viernes a 3,84 %, su nivel más alto desde 2011.

La libra, por su parte, que se encuentra ya en sus valores más bajos desde 1985, perdía 2 %, en torno al umbral de 1,10 por dólar.

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