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¿Es mejor ahorrar a través de un CDT o de una cuenta de ahorro?

Un CDT y una cuenta de ahorros hacen lo mismo a primera vista: guardar plata y generar un interés. Pero hay una diferencia fundamental que determina cuál conviene más según la situación de cada persona.

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Santiago La Rotta
06 de agosto de 2026 - 12:00 p. m.
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Aunque debería ser una de las prioridades de cada persona, ahorrar no es una de las acciones más populares entre el presupuesto de los hogares.

Y se entiende un poco: bajos ingresos e incrementos en gastos (una inflación que duplica la meta del Banco de la República, por ejemplo) son presiones que pueden castigar la voluntad, o posibilidad, de ahorro para muchos.

Y, sin embargo, uno de los consejos que con más insistencia recalcan expertos en finanzas personales es la necesidad de ahorrar mes a mes todo lo que se pueda.

Ahora bien, ¿cómo ahorrar?: escondo el dinero debajo del colchón, lo dejo en una cuenta de ahorros, en qué puedo invertir ese excedente de recursos. Todas preguntas válidas. Aquí nos centraremos en una tensión que es muy común entre los usuarios: cuentas de ahorros vs. CDT.

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Sobre el tema de los CDT hablamos con Santiago Murcia, economista y coordinador académico de la carrera de Economía en la U. Externado, en Echemos Cuentas, el formato de finanzas personales de El Espectador.

La charla completa la puede ver aquí:

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Qué es un CDT

Un certificado de depósito a término es un instrumento financiero que consiste en entregar una suma de dinero a una entidad financiera por un periodo fijo y acordado de antemano — 30, 60, 90, 180 días, un año o más — a cambio de una tasa de interés garantizada. Al vencerse ese plazo, la entidad devuelve el capital junto con los intereses generados.

Se puede abrir desde COP 50.000, lo que lo convierte en una opción accesible para personas con capacidad de ahorro limitada que quieren dar sus primeros pasos en el mundo de las inversiones sin asumir grandes riesgos. De ahí en adelante, no hay un tope máximo.

Es un instrumento fácil de entender: no requiere seguir indicadores financieros complejos, no hay que monitorear mercados de valores ni estar pendiente de lo que pasa en la economía global. Basta con conocer la tasa de interés pactada y el plazo elegido para saber exactamente cuánto se va a recibir al final.

La ventaja principal de un CDT: seguridad y rentabilidad garantizada

La característica más valorada de los CDT es que la tasa de interés se fija desde el momento en que se abre. Esto significa que desde el primer día se sabe exactamente cuánto va a rentar el dinero al cabo del plazo. No hay volatilidad, no hay sorpresas y no hay riesgo de perder el capital.

Además, los CDT están protegidos por Fogafín — el Fondo de Garantías Financieras de Colombia —, que actúa como un seguro del sistema financiero y respalda los recursos de los ahorradores ante cualquier eventualidad. Esa combinación de rentabilidad fija y respaldo institucional es lo que hace del CDT un instrumento especialmente atractivo para personas con aversión al riesgo: quienes quieren que su dinero trabaje sin estar expuesto a las fluctuaciones del mercado.

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Murcia lo resume así: comparado con otros instrumentos como los fondos de inversión colectiva o el mercado de valores, el CDT no es el de mayor rentabilidad potencial, pero sí el que ofrece mayor certeza. En un fondo de inversión colectiva, la rentabilidad es una promesa que depende del comportamiento del mercado. En un CDT, es un compromiso.

CDT vs. cuenta de ahorros: la diferencia clave

Esta es quizás la comparación más útil para el usuario común, porque a primera vista ambos instrumentos parecen hacer lo mismo: dejarle dinero al banco y que este genere un interés.

La diferencia fundamental está en la liquidez. En una cuenta de ahorros, el dinero está disponible en cualquier momento — se puede retirar en el cajero, transferir, usar para pagar. Esa disponibilidad inmediata tiene un costo: el banco paga una tasa de interés baja por esos recursos, precisamente porque no puede contar con ellos de forma estable.

En un CDT, en cambio, el usuario se compromete a dejar el dinero quieto durante el plazo pactado. Al renunciar a esa disponibilidad, el banco puede planear con esos recursos y, en contraprestación, ofrece una tasa de interés significativamente más alta. Esa renuncia a la liquidez es exactamente lo que el banco remunera con mejor rendimiento.

Si se retira el dinero antes de que venza el plazo, hay penalidades. El monto de esas multas depende de las condiciones de cada entidad y de cuánto tiempo faltaba para el vencimiento — no es lo mismo retirarlo un día antes que un mes antes. Por eso Murcia insiste en que el CDT debe abrirse con dinero que no se va a necesitar durante el plazo elegido. Idealmente, dice, tiene que ser una plata de la que uno casi que se olvida, y que llega como una grata sorpresa cuando vence el término.

Hoy existen también productos intermedios — las llamadas “cajitas” o “bolsillos” que ofrecen algunos neobancos y plataformas fintech — que intentan combinar algo de la rentabilidad del CDT con la liquidez de una cuenta de ahorros. Pero en términos de tasa de interés, el CDT sigue siendo superior cuando se puede prescindir del dinero por el tiempo pactado.

Las tasas

Las tasas de los CDT están estrechamente ligadas a las decisiones del Banco de la República. Cuando el emisor sube su tasa de interés, los bancos comerciales necesitan captar más recursos del público para fondear su operación y, para hacerlo, suben las tasas que ofrecen en sus CDT. De ahí que en momentos de tasas altas (como el actual, 12 %) los CDT se vuelvan especialmente atractivos.

Por regla general, a mayor plazo del CDT, mayor es la tasa que ofrece la entidad, porque está comprometiéndose a tener esos recursos por más tiempo. Esa es otra variable que cada persona debe evaluar según su situación financiera.

El interés compuesto

Al vencerse el plazo, el usuario tiene dos opciones: retirar el capital junto con los intereses generados, o renovar el CDT. Si elige renovarlo, los intereses ganados se suman al capital inicial y el nuevo CDT genera intereses sobre ese monto mayor. En el siguiente ciclo, los intereses vuelven a sumarse al capital, y así sucesivamente.

Este mecanismo — el interés compuesto — es el que hace que el dinero crezca de forma acelerada con el tiempo. Como lo resume Murcia: es poner el dinero a trabajar a su favor, hacer que el dinero genere más dinero. Cuanto más tiempo se mantiene la inversión y más veces se renueva, más pronunciado es ese efecto.

¿Qué es Echemos Cuentas?

Echemos Cuentas es el formato de finanzas personales de El Espectador. Cada semana, hay una transmisión en vivo con invitados para hablar sobre los temas que afectan su bolsillo.

Aquí puede ver la lista de reproducción de YouTube. También está en Spotify.

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