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La industria pasó al ras en las cifras de noviembre. Aunque superó las caídas de noviembre de 2023, todavía no despega a buen ritmo. Con todo, es el séptimo mes consecutivo en semáforo verde.
Según el más reciente informe del DANE, la producción real creció 0,7 % frente a noviembre del año anterior, el empleo industrial avanzó 0,9 %, pero las ventas reales cayeron 0,4 %.
Las cifras, como se dijo, son una mejora respecto a 2024, cuando la industria seguía en terreno negativo, aunque el repunte todavía es frágil y desigual.
Tras más de un año de ajustes, la industria empieza a estabilizarse.
Primer plano: el giro frente a 2024
La comparación con noviembre de 2024 ayuda a dimensionar el cambio. Hace un año, la industria mostraba una producción de -1,3 %, ventas de 0,8 % y personal ocupado de -0,5 %.
En noviembre de 2025 el patrón se invierte parcialmente. Producción y empleo crecen, pero ventas retroceden.
Esto se debe a una producción muy concentrada. De las 39 actividades industriales medidas por la encuesta, 18 subsectores registraron variaciones positivas, aportando 3,2 puntos porcentuales al resultado total, mientras que los 21 restantes tuvieron caídas.
El balance es positivo, pero depende de pocos ganadores. El caso más evidente es la fabricación de vehículos automotores y sus motores, con un salto de 62,7 % en producción y 37,6 % en ventas. Le siguieron otros equipos de transporte, con crecimientos superiores al 30 %. Son sectores intensivos en inversión, con mayor exposición a encadenamientos industriales y, en algunos casos, a demanda externa o proyectos específicos.
En el extremo opuesto, persisten caídas profundas en actividades más tradicionales o ligadas al consumo cotidiano, como artículos de viaje y bolsos de cuero: -25,9 %, productos de caucho: -21,1 %
Ventas débiles a la vista
Que las ventas reales caigan mientras la producción crece es una señal de cautela. Puede reflejar acumulación de inventarios, ajustes en precios o una demanda que no acompaña el ritmo de la oferta.
Algunos rubros, como fabricación de carrocerías y remolques (-23 % en ventas) y maquinaria y equipo (-15,3 %), lo ilustran con claridad.
Estos sectores suelen anticipar inversión. De cierto modo, puede ir de la mano con el freno a proyectos de infraestructura de gran envergadura, con poco ritmo durante el gobierno Petro, debido a la falta de megaproyectos de autoría propia, sino la continuación de los portafolios Duque y Santos.
El empleo resiste
El empleo industrial creció 0,9 % interanual, un dato positivo tras la contracción de 2024. Sin embargo, el crecimiento es moderado y también desigual.
El mayor aumento se dio en fabricación de otros equipos de transporte, con 23,1 %, mientras que productos de caucho cayó -5,7 %. No hay una recuperación masiva del empleo, sino focos específicos que compensan pérdidas persistentes en otros segmentos.
La industria, por ahora, defiende su nómina más de lo que la expande.
Mapa regional
La recuperación también tiene geografía. De las 14 banderas departamentales, 8 registraron crecimiento en producción. Caldas lideró con 7,8 %, tanto en producción y 5,5 % en empleo. Córdoba destacó en ventas, con 23,1 %.
En contraste, Cauca cayó -7,6 % en producción y Atlántico mostró retrocesos en ventas (-7,8 %) y empleo (-3,4 %).
Los datos de noviembre confirman que la industria colombiana dejó atrás la penitencia. Produce más, dejó de destruir empleo y muestra cifras anuales positivas. Pero el motor sigue siendo estrecho, concentrado en pocos sectores y con una demanda que no termina de reaccionar.
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