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Colombia arrancó 2026 con una paradoja de sus renglones más estratégicos. El café gana peso en la economía nacional y en la canasta exportadora, justo cuando su producción siente con fuerza los rezagos del clima.
Enero dejó cifras que confirman ambas tendencias. Por un lado, menos sacos en origen, pero más dólares en el balance externo.
La Federación Nacional de Cafeteros reportó que en el primer mes del año la producción cayó 34 %, al ubicarse en 893.000 sacos de 60 kilos, frente a los 1,36 millones del mismo mes de 2025. La continuidad de un desgaste climático acumulado durante buena parte del año anterior que afectó floraciones, llenado del grano y ritmos de cosecha.
“El clima, la tasa de cambio y la volatilidad de los precios internacionales continúan ejerciendo presión sobre la caficultura colombiana, afectando el ritmo agroeconómico en el cierre de 2025 e inicio de 2026”, explicó Germán Bahamón, gerente general de la Federación.
Presión climática y de precios impacta la caficultura en el primer mes del año 2026.
— German Bahamon Jaramillo (@GermanBahamon) February 6, 2026
El clima, la tasa de cambio y la volatilidad de los precios internacionales continúan ejerciendo presión sobre la caficultura colombiana, afectando el ritmo agro económico en el cierre de 2025 e…
La caída de enero no es un episodio aislado. En el acumulado de los últimos doce meses, la producción nacional se ubicó en 13,2 millones de sacos, con una contracción del 8 % frente al periodo precedente. Si se observa el año cafetero 2025/2026, el ajuste es más marcado: 4,6 millones de sacos, frente a 6,2 millones del ciclo anterior, una reducción del 26 %.
Este comportamiento vuelve a poner en primer plano una característica estructural del cultivo. “Evidencia la sensibilidad del café frente a los choques climáticos”, señaló Bahamón, quien insistió en la necesidad de orientar el Café de Colombia hacia mercados que reconozcan plenamente su calidad, como vía para amortiguar esa vulnerabilidad productiva.
Los inventarios también se ajustaron. En enero se ubicaron en 1,10 millones de sacos, por debajo de los 1,18 millones registrados en diciembre, reduciendo el margen operativo en un mercado que exige regularidad.
Exportaciones que desafían la caída productiva
En contraste con la presión en el campo, el frente externo ofrece una lectura distinta. En 2025, las exportaciones de café crecieron 70,6 %, al pasar de USD 3.393 millones a 5.788 millones, según cifras del Ministerio de Hacienda. Tras 25 años, el café superó al carbón dentro de la canasta exportadora.
📉 Tras 25 años, las exportaciones de café superan a las de carbón.
— MinHacienda (@MinHacienda) February 5, 2026
El café pasó de USD 3.393 millones a USD 5.788 millones (70,6% ⬆️), mientras el carbón cayó de USD 7.107 millones a USD 4.902 millones (−31,0% ⬇️).
Un cambio histórico en la canasta exportadora. 🇨🇴 pic.twitter.com/gdw8nPqKkG
En volumen, Colombia exportó 12,89 millones de sacos en los últimos doce meses. Dentro de ese total, la Federación destacó un crecimiento del 15 % en las exportaciones realizadas por la institucionalidad cafetera, mientras el resto de exportadores mantuvo niveles estables. “Este desempeño reafirma el papel de la institucionalidad cafetera como catalizador del mercado y garante de la presencia global del Café de Colombia”, afirmó Bahamón.
El contraste entre volumen y valor explica parte del fenómeno: precios internacionales elevados, un dólar favorable y una demanda externa que ha resistido mejor que otros commodities.
El ancla en un año difícil para el comercio exterior
El momento del café cobra mayor relevancia si se mira el contexto general. En 2025, las exportaciones totales del país crecieron apenas 1,3 %, hasta USD 50.199,9 millones FOB, lastradas por el desplome del bloque minero-energético. Combustibles y productos extractivos cayeron 17,9 %, con retrocesos de 31 % en carbón y 17 % en petróleo.
La economía externa se sostuvo por otro lado. Manufacturas, agroindustria y productos agropecuarios sumaron USD 26.388,9 millones, un crecimiento del 20 %. Dentro de ese grupo, el café fue el principal sostén, acompañado por banano y flores.
La foto es clara: mientras el viejo pilar exportador pierde tracción, el café se convierte en una de las columnas de la transición productiva.
a demanda interna del grano también muestra señales positivas. En enero, el consumo interno creció 4,2 %, consolidando una tendencia de mayor valorización del café en el mercado doméstico. Al mismo tiempo, las importaciones alcanzaron 1,3 millones de sacos en los últimos doce meses, reflejo de la integración del país a las dinámicas globales de abastecimiento.
En este entorno de volatilidad, el Fondo de Estabilización de Precios del Café (FEPC) vuelve a ser una pieza clave. La Federación reiteró su papel como instrumento para proteger el ingreso de las familias cafeteras y mitigar los impactos de los ciclos internacionales. “Insistiremos en la implementación de herramientas técnicas y mecanismos contracíclicos que permitan preservar la estabilidad económica de más de 500.000 familias cafeteras”, señaló Bahamón.
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