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¿Qué pasa con los niños que quedaron solos tras el terremoto? Esto recomienda el ICBF

El ICBF cuenta con la línea 141, que funciona durante las 24 horas y es de carácter nacional. Allí pueden llamar las familias, los cuerpos de socorro, los rescatistas y la ciudadanía en general para reportar los casos de niños y niñas que han resultado damnificados por el temblor o que estén sin la compañía de sus padres o acudientes.

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12 de agosto de 2026 - 04:12 p. m.
De acuerdo con el más reciente reporte del Puesto de Mando Unificado (PMU) instalado por el gobierno nacional, hay 239 personas fallecidas a raíz del terremoto del pasado 10 de agosto.
De acuerdo con el más reciente reporte del Puesto de Mando Unificado (PMU) instalado por el gobierno nacional, hay 239 personas fallecidas a raíz del terremoto del pasado 10 de agosto.
Foto: EFE - Juan Diego López
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Una de las principales preguntas que ha surgido después del terremoto del pasado 10 de agosto, que ha dejado hasta el momento 239 personas fallecidas, es qué hacer con los niños y niñas que no están con sus padres o sus acudientes y si el Instituto de Bienestar Familiar (ICBF) tiene habilitado un protocolo de atención.

(Lea: En vivo: ya son 121 las víctimas identificadas por Medicina Legal tras el terremoto)

Aunque en la mañana de este 12 de agosto, el presidente Abelardo De la Espriella oficializó la llegada de María Carolina Restrepo Cañavera a la dirección de la entidad, Adriana Velásquez ha venido asumiendo las labores de directora encargada del ICBF durante esta emergencia. Explica que el principal canal de atención es la línea 141, que funciona durante las 24 horas y es de carácter nacional.

A esta línea, dice, pueden llamar las familias, los cuerpos de socorro, los rescatistas y la ciudadanía en general para reportar los casos de niños y niñas que han resultado damnificados por el temblor o que estén sin la compañía de sus padres o acudientes.

Estos niños y niñas, además de ser damnificados, están en una condición de vulnerabilidad, porque, como cuenta Velásquez, puede que no estén acompañados, se hayan separado de su familia durante la evacuación o estén ingresando o saliendo de alguno de los centros hospitalarios y trasladados por algunos de los cuerpos de voluntariado.

“Podemos estar atravesando momentos de confusión”, dice y asegura que es clave que se mantengan “las líneas de comunicación oficial, sobre todo si se trata de un niño o niña que puede estar en riesgo o amenaza a sus derechos”.

Otra de las líneas de apoyo es la 0180918080, que también es un canal de cobertura nacional. Además, la ciudadanía también podrá buscar a los equipos interdisciplinarios del ICBF que hacen presencia en cada uno de los centros zonales.

(Puede leer: Presidente De la Espriella firma decreto de desastre nacional tras terremoto)

Estos equipos, agrega Velásquez, hacen un abordaje psicosocial y un acompañamiento a los niños, niñas y familias. “Son espacios de escucha, de acción, llamados a la calma y ofrecen los primeros auxilios psicológicos, que son necesarios en estos momentos”, comenta.

De acuerdo con Velásquez, varios trabajadores del ICBF ya se han desplazado al territorio y están en conversación con los gobernadores y alcaldes para poner en marcha diversas estrategias en torno a la protección de niños y niñas.

De hecho, anota, han estado en comunicación constante con varios líderes de juntas de acción comunal y líderes y organizaciones indígenas, principalmente en zonas de Chocó, zonas fluviales, Chocó biogeográfico y aquellos lugares donde se han presentado restricciones o interrupciones en el flujo eléctrico y conexión de telefonía.

Pero, ¿qué hacer con los niños y niñas en medio de una emergencia como la generada por el terremoto de este 10 de agosto? Velásquez señala que es fundamental hablar con ellos de forma tranquila, mantenerlos siempre bajo supervisión de alguna persona adulta y escucharlos. “Es muy importante tenerlos como interlocutores válidos en una voz activa y tener un lenguaje asertivo para ellos y ellas”.

En caso de que detecte que un niño o niña está solo después de la emergencia, el ICBF recomienda que de inmediato lo informe a las autoridades, ya sea por medio de las líneas de atención o en los puntos de la Policía, Policía de Infancia, Fiscalía, Defensoría o Comisaría de Familia.

También recomienda que no se publiquen imágenes o datos personales en redes sociales de los niños y niñas, un punto clave porque, a sus ojos, “estaríamos poniendo en otro nivel de riesgo, sobre todo cuando no tenemos autorización para hacer publicación de su imagen y datos personales”.

Asimismo, Velásquez cuenta que no debe entregar al niño o niña a un desconocido. “Cuando tenemos cadenas de solidaridad, va a ocurrir que yo le diga al vecino o la vecina, que tampoco tiene ningún lazo con el niño, que se haga cargo”, asegura y agrega que esta conducta también podría poner en riesgo al niño. Por eso, en este caso, recuerda que lo mejor es activar las líneas de atención del ICBF.

¿Y qué pasa si un niño o niña llega solo a un hospital? Velásquez responde que cuentan con un canal seguro de consulta con la Registraduría, donde pueden acceder a la información por medio de las bases de datos. En estos casos, agrega, activan también la Alerta Rosa, que funciona desde 2024 y que se articula con el resto de autoridades, como las del sector salud, la Policía Nacional, la Fiscalía o el Ministerio de Justicia.

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El ICBF además va a habilitar un banner para aquellas familias que estén buscando a un niño o niña, el cual les permitirá tener una comunicación constante, revisar las solicitudes, tener la recepción de información y poder detectar los casos en donde la la red hospitalaria también esté involucrada. “Así podemos identificar qué niño o niña puede estar solo, separado o con riesgo de abandono”, anota.

Las sedes del ICBF también han resultado afectadas

Tras el sismo, el ICBF instaló a las 9:00 a.m. del 10 de agosto una mesa de crisis, la cual, asegura Velásquez, les permite tomar medidas de orden directivo y coordinado con el equipo territorial. Al día siguiente, instalaron además la sesión de seguimiento, que va actualizando de forma periódica las cifras de atención.

Entre las medidas que comenzaron a implementar estaba un análisis sobre las sedes afectadas por el terremoto, que, hasta el momento, son 76 unidades. En dos, por ejemplo, suspendieron completamente los servicios, mientras que en otras pudieron prestar una atención parcial.

La planta de producción de bienestarina ubicada en Cartago, por ejemplo, presentó afectaciones por la presencia de una fisura y existe el riesgo de desprendimiento de material en muros y techos. Esta situación, aclara Velásquez, está siendo valorada con un ingeniero estructural para saber si tendrán que suspender la producción de bienestarina.

En dos de las unidades de responsabilidad penal, ubicadas en el Eje Cafetero, también presentaron desprendimiento parcial de unos muros.

(Puede ver: Le aclaramos los mitos que están circulando sobre el terremoto: no se deje confundir)

Mientras avanza el análisis de los daños a las sedes, el ICBF ha venido adelantando otras estrategias de atención a la primera infancia, como el despacho de una tonelada de bienestarina líquida y la puesta en marcha de comedores infantiles, sobre todo en las zonas de mayor afectación.

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