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La Defensoría del Pueblo alertó sobre la llegada a Cali (Valle del Cauca) de al menos 176 familias, integradas por cerca de 400 personas, que se vieron forzadas a desplazarse en los últimos días como consecuencia de la violencia en el municipio de Buenos Aires (Cauca).
De acuerdo con la entidad, las familias provienen tanto de zonas rurales como del casco urbano de ese municipio y abandonaron sus hogares tras los ataques perpetrados por el frente Jaime Martínez, estructura perteneciente a las disidencias de las Farc al mando de alias “Iván Mordisco”, contra unidades de la Policía y el Ejército.
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La Regional Valle del Cauca de la Defensoría del Pueblo informó que viene acompañando a las familias desplazadas en el acceso a sus derechos y en la activación de rutas de atención humanitaria, mientras se coordinan acciones con las autoridades competentes para garantizar asistencia integral.
La entidad reiteró un “llamado urgente a las disidencias para que suspendan los ataques hostilidades y respeten a la población civil. Asimismo, instamos a las entidades del orden local y nacional, para que desde sus competencias brinden el apoyo necesario a las familias afectadas”.
Cerca de 176 familias conformadas por aproximadamente 400 personas llegaron desplazadas a Cali en los últimos días. Las familias provienen de zonas rurales y del casco urbano del municipio de Buenos Aires, Cauca.
— Defensoría del Pueblo (@DefensoriaCol) January 7, 2026
El desplazamiento forzado fue causado por el ataque del Frente…
El antecedente de hostigamiento en Buenos Aires
El 16 de diciembre de 2025, desde las 6:00 de la mañana y hasta cerca de las 3:00 de la tarde, integrantes del frente Jaime Martínez ejecutaron un hostigamiento sostenido contra la estación de Policía del municipio de Buenos Aires, Cauca. La ofensiva, que se extendió por casi diez horas, dejó ocho uniformados heridos.
Según información oficial, durante la jornada se registraron múltiples ataques con explosivos dirigidos contra las unidades encargadas de la seguridad de la población. En medio de los enfrentamientos, dos policías resultaron gravemente heridos por esquirlas, mientras que otros seis presentaron lesiones por aturdimiento. Todos fueron trasladados a la Clínica Valle del Lili, en Cali (Valle del Cauca).
Aunque la cabecera municipal de Buenos Aires se encuentra a una hora por vía terrestre de la portería de la Tercera Brigada del Ejército, en Cali, la comunidad denunció que el refuerzo a los 17 policías que se encontraban ese día en la estación solo llegó tras siete horas de hostigamientos.
Además de los heridos, los ataques provocaron el desplazamiento de varias familias y la destrucción de edificaciones públicas y viviendas, entre ellas la sede del Banco Agrario, la estación de Policía, la Alcaldía municipal y al menos 15 casas aledañas.
Antes de las seis de la mañana de ese mismo día, el Ejército informó que, “a través de información suministrada por fuentes humanas, se tuvo conocimiento del hostigamiento armado contra la estación de Policía, la cual fue atacada con ráfagas de fusil, artefactos explosivos improvisados tipo tatucos y el empleo de drones”.
De acuerdo con información de inteligencia, el ataque habría sido liderado por alias “Max Max”, señalado como presunto líder del frente Jaime Martínez del Estado Mayor Central (EMC) de las disidencias de las Farc, estructura que opera bajo las órdenes de “Iván Mordisco”.
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El exalcalde de Buenos Aires, Clemente Lucumí, relató a El Espectador que la jornada fue especialmente crítica para la población. “La incursión armada se extendió hasta las 3 de la tarde, y con más intensidad fue de 6 de la mañana a la 1 de la tarde. Más o menos a esa hora se escucharon los helicópteros de la fuerza pública y, casi hacia las 3 de la tarde, según las informaciones que nos entregaron, fue llegando por vía terrestre el acompañamiento de miembros del Ejército”, señaló.
Frente al retraso en la llegada del apoyo, el Ejército explicó que la demora del refuerzo aéreo obedeció a condiciones meteorológicas adversas, mientras que el ingreso del apoyo terrestre se vio obstaculizado, según Lucumí, por un acordonamiento armado en los accesos al municipio.
“En los lados de Suárez, hacia Robles Valle, atravesaron vehículos y colocaron artefactos explosivos para evitar el ingreso de la fuerza pública en la cabecera municipal”, afirmó el exmandatario local.
La Defensoría del Pueblo mantiene vigentes tres Alertas Tempranas en las que ha advertido reiteradamente sobre el riesgo de incursiones armadas como la ocurrida en Buenos Aires. En ese contexto, Lucumí cuestionó la capacidad de respuesta institucional y aseguró que “se hubiera podido evitar esta situación si se hubiera tenido suficiente fuerza pública en territorio. No sabemos cómo solo 17 policías con fusiles resistieron las ráfagas y granadas de más de 100 guerrilleros que estaban ese día”.
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