11 Oct 2021 - 2:08 p. m.

La estrategia comunitaria para prevenir el consumo de drogas en jóvenes del Cauca

¿Qué tiene que ver la danza y la psicología con la prevención del consumo de drogas en jóvenes? Aquí le contamos.
Asistentes al proyecto de prevención de consumo en Puerto Tejada (Cauca).
Asistentes al proyecto de prevención de consumo en Puerto Tejada (Cauca).
Foto: UNODC

Marlen Xiomara Montaña, psicóloga y líder social en Guapi (Cauca), dicta un curso para los padres de familia de un municipio plenamente rural, vecino del océano pacífico y con graves dificultades de conectividad. Los escases de presencia estatal allí es una de las razones por las cuales los jóvenes caen en las drogas, con las cuales intentan desligarse de una realidad compleja. Montaña, no obstante, busca cambiar los conceptos educativos de los hogares y, así, prevenir el consumo de sustancias psicoactivas en el grupo demográfico más vulnerable.

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Montaña es una de las lideres que acompaña a la Oficina de la ONU contra la Droga y el Delito (UNODC) y al Alto Comisionado para la Paz en su proyecto para prevenir el consumo de drogas en niños y jóvenes del Cauca, dirigido a más de 7.000 personas. Con el proyecto se busca entorpecer ese primer paso en la cadena de los productos de uso ilícito, teniendo en cuenta que, según evidencia recolectada por las entidades, el cerebro humano sufre graves daños si la persona inicia el consumo antes de los 25 años.

“Las drogas en menores de edad pueden afectar muchas funciones en la parte neuronal. Puede terminar en comportamientos agresivos y alucinaciones. El joven perderá de a poco parte de sus facultades mentales. Desde luego, está relacionado con problemas de aprendizaje y de atención, también”, explica la psicóloga Montaña. En Guapi, municipio parecido a un puerto marítimo, inició procesos con los adultos para enseñarles un nuevo panorama sobre la crianza, pues un niño vulnerado en casa es blanco de los expendedores.

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“Un niño que de alguna manera tenga amenazas o vulneraciones es un factor de riesgo. A los padres hay que enseñarles que pueden relacionarse mejor con sus hijos. Olvidar el rejo. Se habla de la confianza, el amor y el respeto mutuo. Consumir drogas para los jóvenes es un escapar de la realidad, porque esa realidad es tenaz. Hay un tipo de dolor emocional o físico, por eso las personas buscan la manera de escapar”, agrega la psicóloga Montaña.

El representante de la UNODC en Colombia, Pierre Lapaque, considera que la prevención es tan importante como la erradicación de cultivos ilícitos: “la evidencia nos muestra que los niños y las niñas cuando inician a consumir a edades tempranas ven afectados gravemente sus posibilidades de desarrollo, porque el cerebro no se acaba de formar hasta los 25 años. El trabajo que hacemos en las comunidades del Cauca involucra a padres de familia, involucra a jóvenes. Fortalecer el liderazgo juvenil es clave por el trabajo entre pares”.

De ahí que la psicóloga Marlen Xiomara Montaña integre jóvenes en su trabajo y sea ella, como miembro de la comunidad, quien tome la palabra. Es el ejemplo desde dentro. Lo mismo sucede con el líder juvenil Alexander Peña del sector conocido como La Balsa, en Buenos Aires (Cauca). Su proyecto está enfocado en el arte como método de prevención en las comunidades negras, raizales y palenqueras.

A diario Alexander Peña inicia actividades en su comunidad, como proyectos de danza, pintura y música. El mensaje sigue siendo el mismo que el de Montaña y el de la UNODC, no obstante, logró la manera de ser escuchado con los usos y costumbres de la región. Cree en que un joven ocupado en un proyecto de vida artístico, es una persona que probablemente lo piense dos veces antes de ser parte de la pirámide de consumo y tráfico de droga.

“El cauca se caracteriza por la presencia de fenómenos sociales referidos a la inseguridad, al desarrollo de economías ilegales y a una serie de factores asociados con los cultivos ilícitos y con el consumo de sustancias psicoactivas, configuran esta región como un espacio en donde urge la promoción de factores de protección asociados al desarrollo de capacidades en las personas, en las familias, en las comunidades y los líderes y funcionarios de los territorios”, agrega la UNODC.

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En materia de área sembrada con coca, la ONU registra que para 2020 en Cauca permanecen sembradas más de 16.000 hectáreas. La situación no ha podido ser abordada por las autoridades, pues desde 2013 hay un crecimiento en las zonas que cuentan con la planta de uso ilícito. La violencia tampoco escapa a la región, pues en lo que va corrido del 2021 el Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz (Indepaz) registra 13 de las 72 masacres perpetradas en Colombia.

“Más allá de llevar un discurso sobre que la droga es mala, el discurso es cómo vivo con el riesgo. Hay zonas con alta disponibilidad de drogas y afectadas por la violencia, donde hay muchas personas encargadas de enganchar a los jóvenes y, así, mantener el negocio de lo ilícito. Necesitamos que esos jóvenes aprendan a resistir, en un momento dado elegir por su proyecto de vida”, concluye el representante Lapaque.

Para conocer más sobre justicia, seguridad y derechos humanos, visite la sección Judicial de El Espectador.

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