
Un juzgado penal especializado acaba de programar la audiencia de acusación contra un presunto líder del paramilitarismo en Bogotá que duró más de dos décadas fuera del radar de las autoridades. A las 8:00 a. m. del próximo 2 de marzo de 2027, Luis Alejandro Alfonso Salamanca, alias El Tío, será llamado a juicio por los delitos de concierto para delinquir agravado, homicidio en persona protegida y tortura. Según la Fiscalía, este hombre de 70 años fue, a principios de los 2000, un brazo armado del Bloque Capital de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), comandado en ese momento por Miguel Arroyave, alias El Arcángel. Quien, a su vez, fue hombre de confianza de los hermanos Castaño Gil, máximos líderes del paramilitarismo en Colombia.
La resolución de acusación, conocida por El Espectador, señala que Alfonso Salamanca, por órdenes de Arroyave, torturó y asesinó a Abelardo Rojas Fernández, alias “El Mico”, en Villavicencio el 20 de julio de 2003. El documento, de 41 páginas, afirma, en pocas palabras, que este asesinato se produjo, aparentemente, porque Rojas era el jefe de sicarios de las Farc en esta zona del país y habría asesinado a un integrante de las AUC. El documento también recoge 10 testimonios de exparamilitares, entre ellos los de los exjefes paramilitares alias Don Mario y Jorge Pirata, quienes lo vinculan con el asesinato de una treintena de personas en Ciudad Bolívar (sur de Bogotá) y el municipio de Soacha, en entre marzo y noviembre de 2002.
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La Fiscalía está construyendo un listado de las víctimas del Bloque Capital durante ese lapso, el cual es apenas una pequeña muestra del horror perpetrado por las fichas de la casa Castaño en esta zona. Según el ente investigador, entre las víctimas están líderes sociales y personas que eran catalogadas como afines a ideologías de izquierda (ver infografía). Se trató de un plan sistemático que fue llamado por el grupo criminal como “limpieza social” en los panfletos que distribuían en los barrios donde vivían las víctimas. Parte de ese listado fue construido con base en la confesión, en 2004, de alias “Chiquitín”, uno de los sicarios de las AUC en el sur de Bogotá. En ese momento, el hombre confesó cerca de 140 asesinatos; sin embargo, nunca reveló el nombre de sus jefes y cómplices.
“Si yo hablo de todo lo que pasó allá, aquí caería gente que ni se imaginan”, declaró Chiquitín a la Fiscalía. Una persona del círculo cercano del confeso criminal de las AUC le dijo al ente investigador que el jefe de alias Chiquitín era un hombre llamado “Luis” y que vivía en el centro de Bogotá. Entre los 10 exparamilitares que declararon contra Luis Alejandro Alfonso Salamanca se señala que este se movía entre “Las Ferias, el Siete de Agosto y sus alrededores, la Avenida Caracas, la localidad de Suba hasta el río Bogotá, el centro de Bogotá y la localidad de Engativá”. Justo en esta última localidad fue donde, en 2025, este diario encontró tres locales donde funcionaron dos empresas de turismo de las que Luis Alejandro Alfonso Salamanca era dueño.
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Aunque la resolución de acusación contra alias El Tío menciona los asesinatos al sur de Bogotá y Soacha, en este expediente solo es procesado por el crimen contra alias El Mico. Este diario conoció que la Fiscalía está recopilando pruebas sobre la treintena de homicidios en el sur de Bogotá con el fin de llevar a Alfonso Salamanca ante los estrados judiciales para que responda por su presunta participación en los hechos. En abril de 2023, el CTI de la Fiscalía lo capturó en un conjunto residencial en Engativá para vincularlo formalmente a la investigación. Sin embargo, tres días después recobró la libertad. Fuentes cercanas a ese proceso indicaron que la defensa de alias El Tío apeló la decisión y un fiscal de segunda instancia revocó la orden de enviarlo a prisión preventiva.
Al ser un caso regido por las normas antiguas de un proceso penal —ya que se juzgan hechos cometidos en 2002—, es un fiscal quien decide este tipo de apelaciones. Si se tratara de delitos cometidos después de 2004, según la ley colombiana, sería un juez el encargado de determinar si la persona investigada afrontará el juicio tras las rejas o no. Cuando este diario le preguntó a la Fiscalía sobre las razones del ente investigador para dejarlo libre, la entidad guardó total silencio.
El supuesto vínculo entre El Tío y Miguel Arroyave
El caso de alias El Tío es particular porque en las sentencias de la justicia contra el Bloque Capital de las AUC su nombre no aparece como uno de sus posibles líderes. Sobre todo si, como lo afirma la Fiscalía, Alfonso Salamanca fue uno de los líderes de una facción de esa organización criminal, la cual alcanzó a controlar oficinas sicariales en el San Andresito de la 38, en la Central de Abastos (Corabastos), entre otras zonas de la ciudad. Según investigaciones judiciales, los principales rostros del Bloque Capital fueron Miguel Arroyave (asesinado en 2004 en medio de una purga interna) y Henry de Jesús López, alias Mi Sangre, dos hombres de la entera confianza de los hermanos Castaño.
Arroyave puso como jefe en las calles a Mi Sangre, quien fue extraditado en 2016 y condenado por narcotráfico en Estados Unidos. Fue él quien lideró las oficinas de cobro que tomaron el control de algunas zonas del sur de la ciudad y extorsionaron a los comerciantes que se negaron a colaborar con su “cuota” de seguridad. Fue entonces cuando las autoridades registraron más de 600 muertes en el sur de la ciudad durante 2002. Es en este punto en el que, según la acusación de la Fiscalía, El Tío puso su cuota criminal. En la resolución de acusación en su contra, dos exparamilitares lo señalaron como hombre de confianza del líder del Bloque Capital. El primero fue Jorge Pirata, quien dijo que “lo conoció y lo vio reunido con Arroyave. Era comandante de zona en Bogotá”.
El segundo fue alias Wilson, quien además informó a la Fiscalía cuál fue el lugar donde, aparentemente, fue asesinado y torturado alias El Mico: una casa en un condominio en zona rural de Villavicencio, propiedad de alias El Tío. Alfonso Salamanca reconoció ser dueño del inmueble, pero negó que fuera usado para actividades criminales y afirmó que lo utilizó para alojar clientes de los planes turísticos que ofrece su empresa familiar. Sin embargo, para la Fiscalía, además de asesinar al Mico, Alfonso Salamanca fue una ficha clave del paramilitarismo: habría ordenado perseguir y asesinar a personas que se oponían a las ideas de los grupos paramilitares. “Pagó a cada sicario $400.000 por homicidio selectivo perpetrado”, aseguró la Fiscalía en el momento de su captura, en 2023.
La cuenta pendiente del Bloque Capital
El Bloque Capital es uno de los capítulos del paramilitarismo menos indagados por la justicia. En agosto de 2004, en la víspera de su desmovilización, las autoridades no tenían certeza de cuántos hombres armados eran y de cuántos de ellos pudieron pasar de agache. Un agente del DAS le dijo a El Tiempo en ese momento que 350 hombres iban a entregar sus armas, pero que “el Bloque Capital participó en hechos en San Andresito de la 38 y homicidios selectivos, pero no está confirmado quiénes son sus cabecillas ni cómo operan. Por eso es muy difícil saber cuántos, supuestamente, se desmovilizarían”. Una fuente cercana al caso le dijo a este diario que El Tío sería uno de esos hombres del Bloque Capital que pasó de agache.
La impunidad de los miembros del Bloque Capital se ve en casos como el de la periodista Jineth Bedoya, quien, en mayo de 2000, mientras era periodista de este diario, fue secuestrada y violentada por hombres de Miguel Arroyave en inmediaciones de la cárcel La Modelo, donde estaba preso el jefe paramilitar. La entonces reportera de esta casa editorial documentó cómo esa prisión era un foco de corrupción y de violaciones a los derechos humanos y cómo, allí, paramilitares y guerrilleros se enfrentaron a muerte, además de la participación activa de miembros del INPEC y la Policía. Aunque la Fiscalía procesó a miembros de las AUC, Bedoya ha dicho que faltaron altos miembros de la Policía que tuvieron vínculos con el Bloque Capital para secuestrarla.
Fallos judiciales señalan que en ese centro carcelario nació el Bloque Capital, de la mano de un hombre cercano al zar esmeraldero Víctor Carranza: J. J. Pimiento. Según el Tribunal Superior de Bogotá, este grupo criminal también habría tenido una activa participación en crímenes de lesa humanidad como los asesinatos de Jaime Garzón (agosto de 1999), el abogado defensor de derechos humanos Eduardo Umaña Mendoza (abril de 1998) y los investigadores del CINEP Elsa Alvarado y Mario Calderón (mayo de 1997). En todos estos hechos se presume que hubo participación directa por parte de miembros del Ejército y la Policía. De hecho, por el homicidio de Jaime Garzón fue condenado a 26 años de prisión el exsubdirector del DAS José Miguel Narváez.
La defensa de Luis Alejandro Alfonso Salamanca pidió la preclusión del proceso al considerar que no está demostrada ni la ocurrencia de las conductas investigadas ni la responsabilidad de su cliente y cuestionó, entre otros elementos, los testimonios de exparamilitares que sirvieron de base para la investigación. Según la defensa, varios de esos declarantes eran personas condenadas por la justicia, cuyos relatos presentaban “vaguedad e imprecisión” y carecían, a su juicio, de “confiabilidad, credibilidad y espontaneidad”. También sostuvo que no existe prueba suficiente de que Alfonso Salamanca hubiera intervenido como autor, coautor, cómplice o determinador del asesinato del Mico.
Lo cierto es que la última palabra no estará, entonces, en las versiones de los exparamilitares ni en la acusación del ente investigador: será un juez de Villavicencio el que determine si El Tío fue realmente uno de los hombres clave del Bloque Capital de las AUC y cuál fue, en caso de establecerse su responsabilidad, el papel que desempeñó en la violencia que azotó a Bogotá y Soacha.
Para conocer más sobre justicia, seguridad y derechos humanos, visite la sección Judicial de El Espectador.
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Eduardo Sáenz Rovner(7668)•Hace 3 horasKagajistán…
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guillermo(s13qj)•Hace 6 horasY porque no se vinculó a francisco santos, si fue el autor i y de la creación del bloque la AUC en Cundinamarca ?. Ustedes no lo mencionan como contexto