Publicidad
4 Jan 2021 - 9:52 p. m.

Níger decretó tres días de duelo nacional por ataque que dejó 100 muertos

Este ataque es la mayor masacre cometida por yihadistas contra civiles en la región del Sahel, según la oenegé ACLED. El país se encuentra atrapado entre los ataques del grupo yihadista nigeriano Boko Haram y los de las células en el Sahel afiliadas a Al Qaida y al grupo Estado Islámico (EI).
Miles de civiles han muerto y cerca de tres millones tuvieron que huir de sus casas en Malí, Níger y Burkina Faso, principales países afectados, según la ONU / Foto de referencia
Miles de civiles han muerto y cerca de tres millones tuvieron que huir de sus casas en Malí, Níger y Burkina Faso, principales países afectados, según la ONU / Foto de referencia
Foto: Agencia AFP

Níger decretó tres días de duelo nacional por el ataque a dos pueblos en el oeste del país que dejó cien muertos el sábado, la mayor masacre yihadista contra civiles en el Sahel, en una región fronteriza con Malí donde la situación es inestable pese a los esfuerzos de seguridad realizados en los últimos meses.

Ver más: La mayor zona de libre comercio del mundo entra en funcionamiento en África

“Decretamos tres días de duelo nacional (...), a nivel de seguridad vamos a reforzar el dispositivo aumentando el número de soldados en esa zona”, dijo Alkache Alhada, ministro del Interior a la AFP.

Los yihadistas llegaron a bordo de un centenar de motos el sábado por la mañana a Tchoma Bangou y Zaroumadereye, según Almou Hassane, alcalde de la comuna rural de Tondikiwindi que administra ambos pueblos. Se trata del modus operandi preferido de los yihadistas en esta región de las “tres fronteras”, convertida desde 2018 en uno de los epicentros de la violencia en el Sahel.

El ataque es un nuevo ejemplo que muestra que los civiles, “son particularmente vulnerables, al verse atrapados en la violencia de los grupos armados y la respuesta de los ejércitos”, y son las primeras víctimas de un conflicto que no deja de aumentar en la región desde 2012, de acuerdo con Ousmane Diallo, de Amnistía Internacional (AI).

Miles de civiles han muerto y cerca de tres millones tuvieron que huir de sus casas en Malí, Níger y Burkina Faso, principales países afectados, según la ONU. Grupos llamados de autodefensa son los responsables de varias masacres masivas de civiles, como en Ogossagou, en Malí, en 2019 (más de 160 muertos).

El ataque del sábado en Níger es la mayor masacre cometida por yihadistas contra civiles en la región del Sahel, según la oenegé ACLED que documenta los ataques en la región. El país se encuentra atrapado entre los ataques del grupo yihadista nigeriano Boko Haram y los de las células en el Sahel afiliadas a Al Qaida y al grupo Estado Islámico (EI).

Ver más: Asciende a 207 el balance de muertos por ataque en Etiopía

El ataque, que aún no fue oficialmente reivindicado, se produjo entre las dos vueltas de las elecciones presidenciales en el país. Desde los mortíferos ataques contra varias bases militares en Níger y en Malí a finales de 2019 y principios de 2020, la presencia militar es escasa en la región, pese a los esfuerzos de los ejércitos nacionales y sus socios, incluido Francia.

El ejército nigerino “desmovilizó sus bases” para privilegiar patrullas en la zona, mientras que muchos soldados en el Sahel, principalmente en Malí y Burkina Faso, difícilmente abandonan las suyas.

“Oficio de las armas”

La violencia yihadista se suma a las tensiones comunitarias, en especial desde hace varios años en la frontera entre Malí y Níger, escenario de rivalidades entre comunidades por el control del espacio, según el International Crisis Group (ICG). En un informe publicado en 2018, el ICG denunciaba la creación de una generación de hombres que viven del oficio de las armas en la zona, debido a estas tensiones.

La comuna de Tondkiwindi está poblada por varias etnias: sedentarios zarmas, nómadas fulanis y árabes daoussahak. La tensión aumentó recientemente entre zarmas y fulanis, dejando algunos muertos antes del ataque del sábado, según un conocedor de la zona.

Ver más: ¿Por qué miles y miles de personas huyen de Etiopía?

A finales de diciembre, habitantes sedentarios mataron a varios civiles fulanis (al menos dos en Tchoma Bangou el 23 y 24 de diciembre, varios en Zaroumadareye, el 30), afirma la misma fuente.

Según Yavn Guichaoua, investigador de la universidad de Kent, este ataque “dice mucho sobre el grado de rencor de algunos miembros de comunidades nómadas, entre los cuales reclutan los yihadistas, con respecto a comunidades sedentarias a menudo vistas como cómplices del Estado”.

Durante una misión en el terreno el domingo, el primer ministro, Brigi Rafini, prometió “investigaciones para que estos crímenes no queden impunes”.

Síguenos en Google Noticias