Restricción del parrillero en Bogotá, ¿medida efectiva?

Aunque en ocho de cada 100 robos denunciados en la ciudad durante 2017 el victimario iba a bordo de este vehículo, el Distrito defiende la prohibición debido al aumento de casos bajo esta modalidad.

En 2017, el 4,5 % de los hurtos fueron cometidos por los acompañantes de los motociclistas, según las denuncias recopiladas por la Policía. Archivo El Espectador

En medio de las iniciativas propuestas por el Distrito para mejorar los índices de seguridad en Bogotá, la administración de Enrique Peñalosa se la jugó finalmente por prohibir en la ciudad el parrillero hombre en motocicletas con un cilindraje superior a 125 c.c. Para tomar la decisión, que empezará a regir la próxima semana, fueron determinantes hechos como el registrado la semana pasada, cuando un sujeto a bordo de una moto de alto cilindraje atacó a una mujer por robarle su bolso, en inmediaciones del centro comercial Titán Plaza. (Video: Delincuentes en moto intentaron robar a una mujer frente al Titán Plaza)

Según Peñalosa, la restricción tendrá un único objetivo: reducir los índices de hurto a los ciudadanos bajo esta modalidad, que aumentó en el último año. Las cifras de la Policía Nacional indican que entre 2016 y 2017 las denuncias por robo, cuyo autor fue el conductor o el parrillero de una moto, crecieron 144 %, al pasar de 2.167 a 5.288 reportes. (LEA: Quedará prohibido el parrillero hombre en Bogotá)

No obstante, los asaltos cometidos en 2017 por los motociclistas (tanto conductores como parrilleros) representaron apenas el 8,5 % de las 62.169 denuncias por hurto a personas (ver infografía). De hecho, las estadísticas indican que el 75,1 % de este delito fue perpetrado por individuos que se movilizaban a pie. Ante esta prohibición, este diario les preguntó a los usuarios de redes sociales si esta medida sería efectiva para combatir la inseguridad. Algunos se mostraron de acuerdo, al considerar que, en el momento de delinquir, al conductor de la motocicleta le sería más difícil hacer las tareas del parrillero. Otros, por el contrario, aseguraron que con la restricción no se atacan problemas estructurales como las fallas en el sistema judicial para juzgar y condenar a los responsables por este delito. ("Yo por allá no voy", los diez puntos en donde más roban a taxistas en Bogotá)

“La seguridad no tiene nada que ver con las personas que usan este medio de transporte para robar. Nosotros como red estamos conectados con la Policía y estamos reportando a diario casos como el robo de motocicletas, robos de celulares, fleteos y robo a establecimientos públicos”. La frase es de Gustavo Londoño, subdirector de la red de apoyo de motos de Bogotá, quien además considera que la iniciativa de la administración distrital no reducirá los índices de hurtos, debido a que, según afirmó, se tendrían que tomar medidas similares en los demás medios de transporte de la ciudad.  (LEA: Cómo frenar una moto correctamente para evitar accidentes mortales)

A su turno, el comité de ensambaldoras de motos de la Andi puntualizó que el 89% de las personas que adquieren motocicleta en la capital pertenecen a los estratos 1, 2 y 3 y que el 8 % de los habitantes utilizan este vehículo a diario. En su opinión, ante estas cifras, la prohibición tendría efectos sociales negativos. 

"La medida tiende a limitar derechos establecidos en nuestra Carta Política, tales como el derecho a la libertad de locomoción o circulación, al trabajo, a la libre empresa, y a la igualdad y que al final no cumplirían con el fin que realmente se busca que es reducir las actividades delictivas ni mucho menos generar una conciencia segura en la conducción y uso de la motocicleta", indicó el gremio.

Para Andrés Nieto, experto en seguridad de la Universidad Central, la restricción puede explicarse en el interés del Distrito de disminuir la percepción de inseguridad que, según la última encuesta de Bogotá Cómo Vamos, alcanza el 54 %. “No podemos establecer que todos los motociclistas son ladrones. Lo que sucede es que los ladrones están usando la motocicleta como medida de escape y aquí hay que analizar tanto la falta de operatividad de la Policía por el déficit de efectivos que tenemos, como la imposibilidad de reacción inmediata y las posibilidades de escapatoria en este vehículo. Entonces le está apuntando a un tema de percepción”, agregó Nieto, quien asegura que se puede criminalizar a los usuarios de moto y afectar a quienes están trabajando. (LEA: Hurto, el delito que más golpea a los ciudadanos)

Aunque en la ciudad hay 471.500 motocicletas registradas, según el Registro Único Nacional de Tránsito, el alcalde Peñalosa aseguró que esta implementación “afectaría un porcentaje reducido de los habitantes de Bogotá”, y se refirió, además, a las ventajas que tienen quienes se movilizan en estos vehículos. “No tienen IVA, no pagan impuesto a los automotores, no tienen pico y placa y no pagan peajes. Tienen estos privilegios sobre los demás automotores de la ciudad, porque somos conscientes de que este es un vehículo de trabajo y demás”. (LEA: Las motos más robadas en Bogotá)

La medida, sin embargo, será temporal y las autoridades analizarán más adelante, con datos estadísticos en mano, si la restricción de parrilleros hombres realmente es una carta efectiva para combatir la inseguridad en Bogotá o no.

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