Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
0:00
/
0:00
Nueva EPS, la entidad promotora de salud a la que estaba afiliado Kevin Arley Acosta Pico, el menor de siete años que tenía hemofilia, que falleció el 13 de febrero y cuya muerte ha conmovido al país, publicó este martes 17 de febrero un informe técnico integral sobre el paciente, su historial médico y un recuento de las últimas intervenciones a las que fue sometido.
(De contexto, le recomendamos leer: El caso de Kevin Acosta y de una enfermedad con la que sí se puede montar bicicleta)
Como hemos contado en otras notas, Kevin Arley Acosta falleció en el Hospital La Misericordia en Bogotá tras llegar trasladado de urgencia desde Pitalito, municipio del Huila, en donde sufrió un accidente tras caer de una bicicleta.
La madre del menor denunció ante medios de comunicación presuntas demoras en la autorización del traslado de Pitalito a Bogotá por parte de Nueva EPS, así como la falta de entrega de un medicamento vital para su hijo. De hecho, la Defensora del Pueblo, Iris Marín, aseguró que el menor fue una “víctima más de las fallas en la disponibilidad y el acceso a medicamentos que hoy enfrentan miles de colombianos, para acceder a tiempo a tratamientos determinantes para su salud”.
De hecho, en el Consejo de Ministros del lunes 16 de febrero, el presidente Gustavo Petro, y el ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, se pronunciaron sobre el hecho al asegurar que el accidente en bicicleta se había podido prevenir. Las palabras del presidente y el ministro han desatado fuertes críticas de médicos, académicos, políticos y la Asociación Colombiana de Sociedades Científicas (ACSC).
El informe de Nueva EPS sobre Kevin Arley Acosta Pico
Lo primero que señala el informe es que Kevin Arley estaba afiliado por el régimen subsidiado y que tenía un diagnóstico confirmado de hemofilia. También, que se encontraba en manejo profiláctico mensual cada 28 días con administración continua desde octubre de 2019 hasta diciembre de 2025 sin interrupción.
De hecho, el informe señala que la última dosis certificada del manejo profiláctico fue aplicada el 14 de diciembre, lo cual coincide con el testimonio que ha entregado la madre del menor, Katherine Pico.
Esto es clave, pues, como nos explicó Claudia Sosa, presidenta de la Asociación Colombiana de Hematología y Oncología, la profilaxis “permite que los pacientes tengan una vida relativamente normal, incluso por la calidad de vida y por la salud osteomuscular”.
Aunque la profilaxis no evita que los pacientes sangren, sí disminuye los riesgos y por eso es clave en los pacientes con hemofilia.
De acuerdo con la EPS, a mediados de noviembre del año pasado, la madre de Kevin había solicitado trasladarse por cuatro meses de Pitalito a Charalá. En este municipio, continúa la entidad, se gestionó la articulación con el prestador Integral Solutions para continuar con el tratamiento. Según Nueva EPS, el 27 de enero Kevin tenía una cita para aplicarse la profilaxis.
Sin embargo, agrega la EPS, la madre del menor habría acudido a la oficina en Pitalito el 28 de enero solicitando la terminación de la potabilidad (traslado). “El cambio de municipio generó un retraso en la aplicación correspondiente al ciclo mensual de medicamento”, apuntó Nueva EPS, quien aseguró que sí se realizó el agendamiento del tratamiento.
Buena parte del resto del documento detalla el recorrido de Kevin y su madre desde el 8 de febrero, día del accidente, hasta su traslado. El menor llegó al ESE Departamental San Antonio de Pitalito con un “trauma craneoencefálico secundario a caída desde un muro de aproximadamente 1,5 metros de altura mientras montaba bicicleta en un polideportivo, con pérdida transitoria del estado de conciencia por pocos minutos, seguida de somnolencia alternando con episodios de desorientación y agitación (...)”.
Cerca de las 11:30 de la noche del 8 de febrero, “ante la complejidad del cuadro y la necesidad de manejo integral por alta especialidad”, detalla el informe, la ESE inició trámite de remisión. El traslado, señala el documento, se realizó el 9 de febrero a las 4:30 de la tarde.
El menor entró a la Unidad de Cuidado Intensivo Pediátrico del Hospital de la Misericordia en Bogotá. Allí se le dio un manejo por Neurocirugía, Oncohematología, Cuidado Intensivo, Cardiología Pediátrica, Nutrición Clínica y Psicología, activación de la línea especializada de hemofilia y administración de Factor VII recombinante (NovoSeven).
El informe no entrega información sobre qué pasó entre el 9 y el 13 de febrero, día en que falleció el menor. La EPS agrega que “se evidencia que la muerte fue secundaria al trauma cráneo encefálico severo”, aunque advierte que se está a la espera de reporte de necropsia médico-legal.
👩🏫📄 ¿Quieres conocer las últimas noticias sobre salud? Te invitamos a verlas en El Espectador. ✏📚