
El Gobierno de Abelardo de la Espriella solicitó este lunes al Fondo Monetario Internacional (FMI) iniciar la Consulta del Artículo IV, la evaluación técnica independiente que el organismo hace con sus países miembros, casi un año después de que Colombia cancelara la línea de crédito que lo distinguía como buen alumno, y cinco meses después de que el gobierno anterior celebrara haber quedado a paz y salvo con el Fondo. No es todavía una solicitud de crédito, pero sí el primer paso formal de un acercamiento cuyo resultado definirá cuánto le costará al país financiar un presupuesto de COP 635 billones, si el ajuste llegará por recortes o por impuestos, y cuánto de eso terminará sintiéndose en la salud, la inversión pública y el precio del crédito.
La relación de Colombia con el Fondo ha dado tres vueltas en un año. En abril de 2025, el FMI dejó en suspenso el acceso a la Línea de Crédito Flexible (LCF) por el deterioro fiscal: seguía en el papel, pero no se podía usar. El 30 de septiembre, el Banco de la República y el Ministerio de Hacienda la cancelaron; el gerente Leonardo Villar dijo que pagar comisión por un acceso inexistente no tenía justificación. En abril de 2026, el expresidente Gustavo Petro celebró que el país había pagado "la totalidad" de los USD 5.400 millones que el gobierno Duque desembolsó en 2020 y que Colombia "deja de estar sujeta a las condiciones onerosas" del Fondo. Su ministro de Hacienda, Germán Ávila, agregó que no había "la expectativa de crear ninguna deuda con el Fondo Monetario".
La ironía es que la LCF era la puerta sin peajes. Camilo Pérez, director de Investigaciones Económicas del Banco de Bogotá, la describe como la modalidad más laxa: sin requisitos ni exigencias posteriores al desembolso, y la ideal para el momento actual. Lo que costaba, según Ávila, eran "comisiones onerosas". Y entre quienes la defendieron en 2024 como deuda "prudente, a largo plazo" estaba José Manuel Restrepo, hoy vicepresidente.
Era menos un préstamo que una tarjeta dorada preaprobada: el banco se la ofrece a quien no la necesita. Colombia la tuvo desde 2009 y la usó una sola vez. Ahora vuelve a la misma ventanilla, pero sin tarjeta: a pedir, primero, que le revisen las cuentas.
(Más información: Gobierno acudirá al FMI para buscar una salida a la crisis fiscal de Colombia)
Lo que se pidió, en concreto
El comunicado de Hacienda aterriza el anuncio presidencial. Cabe aclarar que lo que Colombia solicitó formalmente no fue un crédito, sino que el equipo técnico del FMI inicie la Consulta del Artículo IV: el examen que el organismo hace, en teoría, a cualquiera de sus 191 países miembros, sobre su situación macroeconómica y sus planes de política. La solicitud llegó después de que Nigel Clarke, director gerente adjunto del Fondo, visitara Bogotá y se reuniera con el vicepresidente José Manuel Restrepo, el ministro de Hacienda Miguel Gómez Martínez y el equipo técnico del Ministerio, donde se habló de perspectivas macroeconómicas, crecimiento y "posibilidades de cooperación con el organismo".
Es, afirma Hacienda, "un primer paso para profundizar el diálogo sobre nuevas formas de colaboración con el Fondo". No dice cuáles. La Consulta del Artículo IV revisará el plan fiscal del Gobierno, el crecimiento, el empleo, la inflación, el sistema financiero y los principales riesgos de la economía, que desembocará en un diagnóstico.
El ministro Gómez señaló que "el daño de estos cuatro años no se resuelve en los 50 días que llevamos administrando el desastre. Será necesario mucho tiempo para volver a poner la casa en orden". Según las cifras que presentó, el Estado gasta hoy cerca de COP 40 billones al mes y recibe alrededor de COP 29 billones, un boquete mensual de unos COP 11 billones.
¿Plata o sello?
Con la Consulta del Artículo IV como único paso confirmado, los expertos consultados por El Espectador siguen divididos sobre a dónde lleva el camino. Pérez defiende la tesis de la plata: para 2027 Colombia necesita dólares en cantidad y, si lo que está en el papel del presupuesto es real, la única salida externa es el FMI. La magnitud es tan grande que ni los mercados ni las multilaterales pequeñas alcanzarían a cubrirla.
Marcela Meléndez, directora de Fedesarrollo, defiende la tesis del sello: "No necesariamente se trata de acceder a un crédito directo del Fondo, sino de tener esa señal de disciplina que da el acompañamiento permanente". Lo pedido hasta ahora (la evaluación) encaja mejor con su lectura que con la de Pérez.
Un acuerdo puede abrir la puerta a créditos del Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) o el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF), además de incorporar mecanismos de seguimiento de la senda fiscal y compromisos dentro de un plan acordado con el Fondo.
Una tercera voz viene del gobierno saliente. Gonzalo Hernández, exviceministro Técnico de Hacienda en la administración Petro, que en 2025 ya calificaba de grave perder la línea flexible, dice ahora que, aunque no es lo ideal, "no es mala la idea" buscar acceso a una línea del Fondo, por ejemplo la de Precaución y Liquidez. Pone dos condiciones: tasas por debajo de las de los mercados privados y exigencias de ajuste en el gasto público. Y reconoce que "aún no es claro el plan".
(Más información: Colombia tiene la inversión privada más baja desde 2007: el diagnóstico del CAF)
El hueco fiscal
Daniel Wills, director técnico del Comité Autónomo de la Regla Fiscal (CARF), detalló en entrevista con Blu Radio: "Planeamos gastarnos 530 billones de pesos y esperamos que ingresen 330. Entonces hay un faltante de 200 billones".
El presupuesto aprobado para 2027 llega a COP 635 billones (29,9 % del PIB), pero el tamaño engaña. Según el Observatorio Fiscal de la Javeriana, el servicio de la deuda crece COP 48,2 billones frente a 2026, más que todo el aumento real del presupuesto (COP 41,3 billones), mientras la inversión cae COP 8,6 billones. Es como recibir un aumento de sueldo cuando la cuota de la hipoteca sube más que el aumento. Cerca de COP 155 billones, uno de cada cuatro pesos, irán a pagar deuda, y la inversión bajará a 13,7 % del presupuesto, el nivel más bajo de la serie analizada.
De manera que cerrar las cuentas exige conseguir mucha plata. Las necesidades de financiación rondan los COP 266 billones, con COP 150,9 billones de deuda interna y COP 87,7 billones de deuda externa. El déficit primario, lo que el Gobierno gasta de más antes de pagar intereses, sería de 4,5 % del PIB, frente al 0,5 % que preveía el Marco Fiscal de Mediano Plazo de 2026. El CARF ve un déficit total cercano al 10 % y una deuda neta de 67,3 %. El mercado ya lo cobra: el EMBI, el sobreprecio que exigen los inversionistas por prestarle a Colombia, pasó de 1,85 puntos a cerca de 2 en pocos días.
Wills insiste en que esto no es Venezuela: la economía crece y el desempleo baja. El problema, dice, es "focalizado, pero importante": las finanzas del Gobierno.
(Más información: Presupuesto de 2027: Estado tendrá más plata, pero deuda será cada vez mayor)
¿Qué opciones de crédito tiene Colombia ante el FMI?
El Fondo ofrece una carta con varias opciones, y Pérez la ordena por exigencia. En un extremo, la LCF: sin condiciones ni costo reputacional, reservada a los mejores alumnos. En el otro, el Servicio Ampliado, para crisis estructurales, con reformas fiscales de fondo y una señal inequívoca de "situación fiscal crítica". En medio están la Línea de Precaución y Liquidez, de corto plazo, con metas que se revisan cada seis meses, y el acuerdo Stand-By, que entrega recursos por tramos a cambio de compromisos con plazos. En 1999 Colombia firmó un programa de ese tipo: recursos a cambio de reformas con fechas.
Las fichas del Fondo ponen precio. El Stand-By dura normalmente entre 12 y 24 meses y se paga en ocho cuotas trimestrales, entre los 3 años y tres meses y los 5 años. Cobra la tasa de los derechos especiales de giro más 0,6 puntos, una comisión de 0,5 % por cada desembolso y recargos de 2 puntos sobre lo que supere el 300 % de la cuota del país, diseñados, dice el propio Fondo, para desalentar el uso amplio y prolongado de sus recursos. Wills, del CARF, lo destaca así: "Te presto a unas tasas más bajas, pero te comprometes a hacer ciertas medidas que resuelvan el problema de fondo".
Guardando proporciones, se ha planteado además una especie de "compra de cartera": cambiar deuda cara por deuda del Fondo, más barata. El Gobierno no ha dicho qué instrumento buscará, y habrá que ver si la idea cabe dentro de los topes de acceso, que se miden en múltiplos de la cuota.
Recorte sin reforma
El Gobierno prepara una Ley de Rescate Económico, que radicaría a finales de septiembre, con un recorte estructural de unos COP 45 billones (2,2 % del PIB) en 2027 y sin reforma tributaria. Con ella proyecta bajar el déficit de 9,4 % a 7,2 % del PIB y el primario de 4,5 % a 2,3 %.
Pero el CARF calcula que, para estabilizar la deuda, en 2028 haría falta un superávit primario superior al 2 %. Pasar de un déficit de 2,3 % a un superávit de 2 % en un año son más de cuatro puntos del PIB: casi el doble del recorte que hoy se propone.
Ahí puede chocar el Fondo con la promesa. Wills enumera lo que suele pedirse: más ingresos, por la vía de la evasión o de una reforma tributaria, o recortes de gasto, y esas condiciones terminan escritas en leyes. Advierte que anticipar medidas es especular. Hernández, en cambio, pide que la exigencia recaiga sobre el gasto, más cerca de la apuesta oficial. Pero el Gobierno ha descartado subir impuestos, y para muchos expertos ese sería un pilar del ajuste. Lo que Bogotá deja fuera del menú, Washington podría ponerlo sobre la mesa.
Aun así, hay otro riesgo, el de la credibilidad. El CARF reprocha que la senda fiscal haya cambiado varias veces. En 2024, el exministro Juan Camilo Restrepo pedía tratar el tema con el Fondo con discreción, para no dar la sensación de un país "al borde de un default", cosa que, aclaraba, no era cierta. Esta vez el anuncio fue en alocución presidencial. Meléndez lo lee al revés: es buena noticia, la señal de disciplina que piden los mercados.
Cuál lectura se impone dependerá de lo que venga después.
¿Cómo impacta al ciudadano de a pie?
Para el ciudadano la cuenta es concreta. Primero, dónde cae el recorte: con la inversión pública en mínimos relativos y la privada en su nivel más bajo desde 2007, según CAF, un ajuste de COP 45 billones difícilmente será indoloro. Segundo, si regresan los impuestos. Tercero, el costo del crédito: el riesgo país es el precio al que se financia el Estado.
Hernández advierte que, sin un ajuste convincente para el mercado de deuda pública, los costos de financiamiento seguirán aumentando y quitarán espacio a lo importante: inversión y gasto social. Sergio Díaz-Granados, presidente de CAF, recordó en diálogo con El Espectador que los desórdenes fiscales terminan pegando en la inflación, el costo de vida y las tasas de interés. Marc Hofstetter advertía en 2025 que perder la línea encarecería las próximas rondas de financiamiento.
Hay cinco señales para seguir. La primera es qué arroja la Consulta del Artículo IV y cuándo. La segunda es qué instrumento, si alguno, se elige después, porque cada uno envía un mensaje distinto. La tercera es si la ley de rescate se radica y prospera en el Congreso. La cuarta es si el directorio del Fondo aprueba algún plan antes de fin de año. La quinta es si aparecen los gastos que el CARF ve por fuera: un faltante de COP 8,2 billones en salud, pensiones que dependen de traslados y subsidios de energía expuestos a un eventual fenómeno de El Niño.
A eso se suma la reconstrucción tras el terremoto, estimada en COP 30 billones. Ese mismo día se activó además una compra de cartera de la ADRES para las EPS, sin interés y con un año de gracia, cuyo impacto fiscal habrá que medir.
Hace un año Colombia devolvió una tarjeta que no podía usar. Ahora pidió, primero, que le revisen las cuentas. Lo que salga de ahí (y si desemboca en un crédito, y de cuál tipo) es lo que leerán los mercados y, tarde o temprano, el bolsillo de cada colombiano.
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Dion Casio(66071)•Hace 1 horaGrave que Colombia sin necesitar acuda al FMI, Y Más aún que nos acerquemos peligrosamente a una deuda equivalente al producto de la nación, caso en el cuál el país quedaría condenado a existir para pagar deuda e intereses . Estigliz que conoció el monstruo por dentro lo advirtió y lo vimos dolorosamente en los casos de Grecia , Argentina y otros. OJALÁ EL CONSEJO DE ESTADO ATERRICE Y SAQUE ESE LOCO DE DIRIGIR EL ESTADO A SU QUIEBRA.
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Alberto Gómez(jbw8b)•Hace 13 horasUsucapión1000 es una miserable rata petroñera de bajísimo IQ. Aparte de dar lástima, produce ganas de vomitar.
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Aquiles Brinco(jhlcb)•Hace 14 horasAhí están las consecuencias de todo el despilfarro, la corruptela del gobierno del “cambio”, precedido por el exguerrillero, que tan solo se dedico a gastar y gastar como si estuviera gobernando a Dinamarca, sin producir absolutamente nada, solo dilapidar y dilapidar durante los 4 años de desgobierno.
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usucapion1000(15667)•Hace 14 horashIpòcritas, ÑEÑLEDUQUE dejò una deuda de 70 billones que Petro pagò casi totalmente reducièndila a 4 billos y pico. PAREN DE MENTIR.
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Alberto Gómez(jbw8b)•Hace 14 horasCon el crédito se paga la deuda obtenida por petro a tasas inconcebibles (de las más elevadas del mundo) y se obtiene nueva deuda a tasas razonables y a más largo plazo. Esto en economía se llama "novación" ignorantes petribestias. Estudien vagos alguito antes de opinar.
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usucapion1000(15667)•Hace 14 horasSepàrate del espejo y asì dejaràs de despreciar a tu pròximo. Se te perdona algo porque tu retardo es muy obvio, alberito.
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Mario Giraldo(196)•Hace 15 horasGenios, el presupuesto de la austeridad contempla gastar mas plata que la que gasto Petro aparentemente para ahorrar, y como el problema que detectaron son los intereses de la deuda, buscan tener mas deuda…. una cosa dicen y otra hacen. lo cierto es que encontraron las arcas llenas y no solo se van a gastar la que hay, van a endeudar al país y gastarse la futura….
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Alberto Gómez(jbw8b)•Hace 15 horasLalo es una miserable rata ignorante y odiadora como todos los asquerosos petribestias
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usucapion1000(15667)•Hace 14 horasDeje de mirarse en el espejo cuando ofende a otros, sabemos que deliras ALGomez.
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Lalo(70277)•Hace 15 horasEl desgraciaso que malgobierna este pobre país no quiere enemistarse con los ricos subiéndoles los impuestos y financiar ese presupuesto fuera de control.
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Alberto Gómez(jbw8b)•Hace 15 horasSi usted fuera algo inteligente y educado, lo cual es demasiado pedirle a los petroñeros, -estan llenos de unos cuantos úcases ideológicos que repiten como loros, entre ellos el de subir los impuestos a los ricos – sabría que el nivel de impuestos en Colombia alcanza el 70%, uno de los más altos de la OCDE, que con ese nivel nadie invierte y si no hay inversión no hay crecimiento, impuestos y empleo. Que por ese nivel de impuestos tan alto los ricos han emigrado y dejado de invertir.
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Alberto Gómez(jbw8b)•Hace 15 horasEl desgobierno petro dejó una situación fiscal y económica insostenible: el más alto déficit fiscal de la historia combinado con un altísimo endeudamiento a tasas ultra elevadas.Hay que hacer algo.El de Abelardo es un gobierno responsable que debe buscar soluciones.Se peda hubiera seguido endeudando al país hasta que la economía estallara y Colombia se hundiera en el abismo de una fuerte recesión. Con el FMI se va a acordar un plan que permita salir del marasmo volver a la senda de crecimiento.
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usucapion1000(15667)•Hace 14 horasDemasiasdo complejo para los burralbelardistas,
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Mario Giraldo(196)•Hace 15 horasCuando un colombiano compra casa tambien adquiere la mayor deuda de la historia. A diferencia con el colombiano que por cada peso que gana queda debiendo 5, colombia despues de Petro por cada peso que tiene debe menos de 60 centavos.
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JUAN CARLOS(90619)•Hace 16 horasComo va Argentina con Milei y el FMI, un desastre. Esperar que esto no se repita en Colombia.
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Alberto Gómez(jbw8b)•Hace 15 horasNo estaríamos en éstas si su tusi cocaíno drogadicto borrachín y sugar daddy no nos hubiera metido en este pantano
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