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La discusión de la reforma tributaria de Bogotá se suspendió este jueves 17 de septiembre por falta de quórum decisorio. Cuando la plenaria verificó la asistencia, encontró que solo 22 de los 45 concejales estaban presentes: 14 en el recinto y ocho conectados de manera virtual.
La corporación necesitaba al menos 23 cabildantes para votar y tomar decisiones sobre el proyecto. La ausencia de uno de ellos obligó a levantar la sesión y aplazó el debate de una de las iniciativas económicas más importantes de la administración del alcalde Carlos Fernando Galán.
El concejal Jairo Avellaneda, del Pacto Histórico, solicitó la votación nominal que permitió comprobar la falta de quórum. El cabildante aseguró que, antes del llamado, apenas 12 concejales permanecían en el recinto. “Tan pronto pedí que votáramos, la Administración empezó a llamar a sus concejales aliados para buscar los votos faltantes, pero no les alcanzó. Por eso les tocó levantar la sesión”, afirmó Avellaneda en un video publicado en sus redes sociales.
¿Por qué 22 concejales no eran suficientes?
El Concejo puede abrir una sesión y deliberar con la cuarta parte de sus 45 integrantes, es decir, con 12 concejales. Sin embargo, necesita la mayoría de sus miembros para votar y tomar decisiones: por lo menos 23.
El registro nominal dejó 22 asistentes, uno menos de los requeridos. Aunque la plenaria podía discutir el proyecto, no tenía la capacidad jurídica para aprobar artículos, proposiciones o el texto completo.
La suspensión no significa que el Concejo haya rechazado o archivado la reforma. La corporación deberá convocar una nueva sesión para continuar el segundo debate.
Avellaneda cuestionó la ausencia de concejales y funcionarios
El concejal calificó el episodio como un “engaño” a los bogotanos y cuestionó que la mitad del cabildo no participara en la sesión. También criticó la baja presencia de secretarios y funcionarios encargados de defender la iniciativa. Avellaneda atribuyó el ausentismo a una supuesta estrategia para evitar la discusión de los nuevos cobros.
El cabildante también retomó señalamientos formulados durante el paso del proyecto por la Comisión de Hacienda. Aseguró que algunos concejales han advertido sobre presuntas negociaciones de apoyos mediante favores o beneficios políticos.
“Aquí han venido alcaldes locales y secretarios, al parecer, a dar las dádivas para tener los votos, como lo han anunciado otros concejales”, dijo. Hasta el momento no se conocen pruebas públicas que confirmen esos señalamientos ni decisiones judiciales o disciplinarias al respecto.
La reforma busca recaudar $1,26 billones cada año
Los proyectos de acuerdo 709 y 724 de 2026, acumulados por tratar el mismo asunto, contienen la reforma tributaria con la que la Alcaldía espera aumentar el recaudo anual en cerca de $1,26 billones. La iniciativa ya superó su primer debate en la Comisión de Hacienda y Crédito Público. Allí recibió ocho votos a favor y cuatro en contra.
Andrea Hernández, Humberto Amín, Juan Manuel Díaz, Elkin Huertas, Julián Rodríguez Sastoque, Julián Triana, Armando Gutiérrez y Rolando González respaldaron el proyecto. José Cuesta, Ángelo Schiavenato, Samir Bedoya y Julián Uscátegui votaron en contra. Samir Abisambra, Óscar Bastidas y Jairo Avellaneda no participaron en esa votación.
Alumbrado público y alivios para deudores
Uno de los principales componentes de la reforma crea una sobretasa en el impuesto predial para financiar la modernización del alumbrado público. El Distrito pretende instalar luminarias LED e integrar la red con cámaras de seguridad y otras herramientas tecnológicas.
Los predios residenciales de estratos 1, 2 y 3 quedarían exentos, al igual que los hogares reconocidos dentro de la categoría de pobreza oculta. El cobro recaería sobre viviendas de estratos 4, 5 y 6, establecimientos comerciales, industrias y entidades del sector financiero.
El proyecto también plantea alivios para más de dos millones de personas con obligaciones tributarias y no tributarias pendientes. Quienes paguen el capital antes del 18 de diciembre de 2026 podrían acceder a descuentos del 60 % en intereses y sanciones.
Beneficios para inversiones superiores a $4.600 millones
La propuesta contempla incentivos para empresas y personas que inviertan al menos $4.600 millones en activos fijos vinculados con alguna de las 92 actividades económicas priorizadas por el Distrito.
Quienes cumplan las condiciones podrían recibir una exención del impuesto de Industria y Comercio (ICA) durante un periodo de hasta diez años. La Alcaldía sostiene que esta medida permitirá atraer inversiones y generar empleo formal.
La reforma también propone aumentar la tarifa del ICA para el sector financiero, la comercialización de bebidas alcohólicas y tabaco y la venta de vehículos. Además, incorpora una tarifa preferencial dentro del impuesto predial para inmuebles con avalúos catastrales superiores a $3.000 millones.
Los reparos por el impacto en la clase media
Los sectores críticos advierten que la sobretasa de alumbrado coincidiría con otros incrementos del predial y elevaría la presión sobre hogares de estratos medios, comercios e industrias.
Un análisis del partido Mira señala que cerca de 870.000 predios podrían afrontar tres cambios simultáneos: la nueva sobretasa, la actualización de los rangos mediante el Índice de Valoración Inmobiliaria Urbana y Rural (Iviur) y la eliminación del límite legal que restringe el aumento anual del predial.
Según ese estudio, los locales comerciales afrontarían un incremento del 11,2 %; los colegios, del 11 %; y las industrias, del 10 %. Para las viviendas, el impacto estimado sería del 6,5 % en el estrato 4, del 5,7 % en el 5 y del 4,8 % en el 6.
Mira también cuestionó que la Administración busque recaudar $1,26 billones adicionales mientras mantiene una cartera morosa estimada en $12,56 billones. De esa suma, $7,82 billones corresponderían al impuesto predial y cerca de $2,15 billones estarían concentrados en 871 contribuyentes.
El debate deberá continuar
La reforma todavía debe superar la votación de la plenaria antes de convertirse en acuerdo distrital. Cuando el Concejo retome la sesión, la Administración tendrá que defender la necesidad de los nuevos ingresos y responder los cuestionamientos sobre el impacto económico de los cobros.
Los concejales también deberán estudiar las proposiciones que busquen modificar tarifas, exenciones, límites y destinaciones. La falta de quórum aplazó ese pulso, pero no cerró la discusión sobre quiénes financiarán los nuevos proyectos y alivios planteados por el Distrito.
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