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El impuesto de Industria y Comercio que pagan los distribuidores de vehículos en Bogotá subiría de 6,9 por mil a tarifas de entre 8 y 11 por mil, según la tecnología del automotor. Aunque el proyecto apenas superó su primer debate, Andemos advirtió que una parte del aumento podría trasladarse al precio de los carros nuevos.
La Secretaría Distrital de Hacienda rechazó que el encarecimiento sea automático y sostuvo que no existen evidencias de que las diferentes tarifas municipales del ICA produzcan precios distintos entre ciudades. Hasta ahora, ninguna de las partes ha presentado una estimación sobre cuánto podría aumentar cada vehículo.
Además, las tarifas todavía no están vigentes. El Proyecto de Acuerdo 724 de 2026 deberá ser aprobado por la plenaria del Concejo y sancionado por el alcalde Carlos Fernando Galán antes de convertirse en una norma distrital.
Más información sobre Bogotá: Tala en los Cerros Orientales: la CAR inspeccionó y tomó decisiones.
¿Cuánto subiría el ICA para la venta de vehículos?
El texto aprobado el 9 de septiembre por la Comisión de Hacienda estableció tres tarifas para las empresas que comercializan vehículos en Bogotá:
- Vehículos eléctricos: 8 por mil.
- Vehículos híbridos: 10 por mil.
- Los demás vehículos: 11 por mil.
Actualmente, la actividad tiene una tarifa de 6,9 por mil. Por consiguiente, el incremento sería del 15,9 % para el comercio de eléctricos, del 44,9 % para híbridos y del 59,4 % para los demás automotores. Estos porcentajes corresponden a cálculos propios sobre la tarifa del impuesto y no representan el aumento que tendría el precio de cada carro.
La propuesta inicial contemplaba llevar toda la comercialización de vehículos a una tarifa de 11 por mil. Sin embargo, durante el primer debate se adoptaron valores menores para eléctricos e híbridos, con el propósito de mantener una diferencia tributaria según la tecnología.
El ICA grava los ingresos brutos obtenidos por la empresa durante su actividad comercial. Por esa razón, su impacto depende del volumen de ventas, los costos de operación, los márgenes y las decisiones comerciales de cada distribuidor.
Andemos advierte un posible traslado al comprador
La Asociación Nacional de Movilidad Sostenible, Andemos, señaló que el aumento de la carga tributaria podría “trasladarse parcialmente al precio de los vehículos”. Según el gremio, ese efecto dificultaría el acceso de los compradores a automotores nuevos.
Su presidente, Andrés Chaves, también advirtió que la medida puede afectar la inversión, el empleo y la futura generación de ingresos tributarios para Bogotá. Además, afirmó que algunas compañías estarían evaluando trasladar operaciones hacia otras jurisdicciones, aunque el gremio no identificó públicamente cuáles empresas estudian esa posibilidad.
Andemos aclaró que no cuestiona la necesidad de fortalecer las finanzas distritales. Su solicitud consiste en que el Concejo revise los posibles efectos sobre la competitividad y la permanencia de empresas del sector automotor en la capital. El pronunciamiento fue divulgado por Caracol Radio.
Fenalco Bogotá Cundinamarca había presentado una advertencia similar antes de la votación. El gremio calculó que el paso general de 6,9 a 11 por mil representaba un aumento del 59,4 % y pidió retirar del proyecto el incremento para la venta de vehículos y motocicletas.
Sin embargo, esa observación se realizó sobre la propuesta que aplicaba la tarifa más alta a todo el sector. El texto aprobado posteriormente redujo el cobro para eléctricos e híbridos, mientras mantuvo el 11 por mil para los demás vehículos.
Hacienda niega que el aumento se traslade automáticamente
La Secretaría Distrital de Hacienda sostuvo que el precio de los automotores nuevos suele mantenerse sin diferencias sustanciales entre Bogotá, Medellín, Cali y Barranquilla, pese a que las ciudades tienen tarifas distintas del ICA.
De acuerdo con la entidad, no existe evidencia de que esas diferencias tributarias hayan generado una discriminación geográfica de precios. La Administración también resaltó que la propuesta inicial fue modificada durante el debate para incorporar las preocupaciones planteadas por los concesionarios y los gremios.
Frente al posible encarecimiento de los créditos para comprar vehículo, Hacienda explicó que las tasas dependen principalmente de las condiciones macroeconómicas, las decisiones del Banco de la República y el perfil financiero de cada solicitante. La respuesta completa de la entidad fue publicada por Semana.
Las declaraciones de Hacienda tampoco permiten descartar que algunas empresas modifiquen precios, descuentos o planes comerciales. Esa determinación dependerá de cada distribuidor y solo podrá comprobarse si el proyecto entra en vigor y las compañías definen cómo asumirán la nueva tarifa.
¿Cuánto aumentaría el precio de cada carro?
Por el momento no existe una cifra sustentada. Andemos habló de un traslado parcial, aunque no indicó qué porcentaje asumirían los concesionarios ni cuánto sería cobrado a los compradores.
Tampoco se puede aplicar directamente el incremento porcentual del ICA al valor comercial del vehículo. Por ejemplo, que la tarifa tributaria aumente 59,4 % no significa que un carro subirá ese mismo porcentaje, pues el cambio ocurre sobre un gravamen expresado por cada mil pesos de ingresos.
Para calcular el efecto final sería necesario conocer la base gravable, el margen de comercialización, los costos de cada empresa y la parte del impuesto que el distribuidor decida asumir. Mientras esos datos no sean publicados, cualquier valor atribuido al comprador sería una estimación sin respaldo suficiente.
El aumento no modifica el impuesto anual del vehículo
El cambio debatido por el Concejo corresponde al ICA que pagan las empresas dedicadas a comercializar automotores. En consecuencia, no modifica directamente el impuesto sobre vehículos que los propietarios pagan cada año de acuerdo con el avalúo y la tarifa correspondiente.
También son obligaciones distintas el ICA de los concesionarios y los costos de matrícula, SOAT, revisión técnico-mecánica o registro. Ninguno de estos cobros fue modificado mediante la decisión adoptada en la Comisión de Hacienda.
Esta diferencia resulta relevante porque el comprador no encontrará un nuevo concepto denominado ICA dentro de su impuesto anual. El posible impacto se produciría si el concesionario incorpora una parte de su mayor carga tributaria al precio de venta.
La reforma todavía puede cambiar en la plenaria
El proyecto fue aprobado en primer debate con ocho votos a favor y tres en contra. Además de las tarifas para el sector automotor, contempla aumentos del ICA para actividades financieras, bebidas alcohólicas y tabaco, junto con una sobretasa al impuesto predial para financiar el alumbrado público.
La iniciativa deberá pasar ahora a la plenaria del Concejo, integrada por 45 cabildantes. Durante esa discusión podrán presentarse nuevas proposiciones para mantener, reducir o retirar las tarifas aprobadas por la comisión.
Si obtiene las mayorías necesarias, el texto será enviado al alcalde Galán para su sanción y posterior publicación. Por lo tanto, el aumento del ICA todavía no puede aplicarse a los concesionarios ni atribuirse a una variación actual del precio de los carros.
Los demás cambios que superaron el primer debate pueden consultarse en la nota de El Espectador: Reforma tributaria de Bogotá: cinco cambios que pasaron el primer debate.
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