Transmilenio es un pequeño mundo en Bogotá. Ya sea de manera silenciosa o por medio de intimidaciones, los hurtos y delitos contra las mujeres no dejan de ser el pan diario de los bogotanos. El panorama de seguridad en el sistema de transporte, para el cierre de 2025, revela que el hurto a personas sigue siendo el desafío principal, concentrándose mayoritariamente en los buses articulados, debido a las aglomeraciones. Aunque las troncales registran el mayor volumen de casos, los delitos parecen desplazarse hacia el SITP zonal y alimentadores.
Gánale la carrera a la desinformación NO TE QUEDES CON LAS GANAS DE LEER ESTE ARTÍCULO
¿Ya tienes una cuenta? Inicia sesión para continuar
Le puede interesar: CAI en Bogotá: a evolucionar de estructuras estáticas ante el delito a símbolo de seguridad
Así lo muestran los datos que reunió el equipo de la concejala Diana Diago, del Centro Democrático, quien lleva años midiendo la seguridad en el sistema. A través de un derecho de petición, la Oficina de Análisis de Información y Estudios Estratégicos de la Secretaría Distrital de Seguridad, Convivencia y Justicia, con datos de la Policía, señala que el componente zonal ha experimentado un incremento del 12 % en delitos en los últimos dos años.
La jornada de la tarde/noche es el periodo más crítico, superando a la mañana en comisión de delitos, mientras que la Avenida Jiménez y el Portal del Norte se consolidan como los puntos más inseguros. En cuanto a las mujeres, estas enfrentan una doble vulnerabilidad, siendo víctimas frecuentes, no solo de hurtos sino de delitos sexuales y acoso en estaciones de alta congestión como Ricaurte y Marly.
Desplazamiento del delito, del articulado al SITP
El componente zonal empieza a recibir más hechos delictivos, según los datos suministrados por SIEDCO. De acuerdo con las cifras registradas, comparando los primeros nueve meses de cada año, este servicio no solo concentra el mayor volumen de delitos en términos absolutos, sino que también presentó un repunte en el último año. Mientras que en 2024 se logró una reducción a 1.739 casos, para el cierre de 2025 la cifra se disparó a 2.245 delitos, lo que representa un incremento del 29 %.
Siga leyendo: Los vestigios del Bronx: arquitectura y memoria en el nuevo Distrito Creativo
Por su parte, en los buses articulados, en 2024, registraron su punto más bajo con 1.233 casos, logrando una reducción notable frente a los niveles de 2023. Sin embargo, en 2025 esta cifra ascendió a 1.543 delitos, un aumento del 25 %. A pesar de este incremento.
Finalmente, el componente de buses alimentadores, aunque maneja un volumen menor de casos, también reflejó un comportamiento al alza al cierre del último periodo. Tras haber registrado 439 delitos en 2024, la cifra subió a 517 en 2025.
Más de Bogotá: Multicampus de Suba y Kennedy: entre ALO norte y estructuras modulares
Estaciones y portales más inseguros
Por tercer año consecutivo, la Avenida Jiménez se mantiene como la estación más insegura, liderando históricamente las denuncias. A esta le siguen estaciones como Ricaurte, cuya vulnerabilidad se podría explicar por el extenso túnel; de otro lado está la Calle 100, donde la alta densidad de trabajadores y población flotante durante las horas pico genera el escenario ideal para el hurto.
Otros puntos críticos de alta congestión incluyen la Calle 76, Calle 19, Marly, Héroes y Banderas, esta última siendo la principal receptora de incidentes en el suroccidente de Bogotá.
En cuanto a los portales, el del Norte encabeza la lista de peligrosidad, concentrando el mayor flujo de pasajeros y, por ende, el mayor reporte de hurto de celulares bajo la modalidad de “cosquilleo”. En el occidente, el de las Américas presenta una dinámica compleja donde los hurtos se mezclan con alteraciones del orden público y riñas.
Por su parte, el Portal del Tunal y el Portal de la 80 destacan por incidencias de lesiones personales y atracos en zonas aledañas como puentes peatonales, mientras que los portales de Usme y del Sur reportan una alta incidencia de violencia y hurtos específicamente vinculados a sus rutas alimentadoras.
¿Qué ha hecho la Policía?
Datos proporcionados por la Policía Metropolitana de Bogotá a este diario, demuestran los resultados de la estrategia “Seguridad, Dignidad y Democracia”. Estas labores operativas permitieron la captura de más de 13.210 personas por diversas conductas delictivas y la desarticulación de 71 grupos delincuenciales especializados en distintas modalidades de hurto, logrando así debilitar las estructuras criminales que operan dentro del sistema.
En términos de control y prevención, las autoridades aplicaron un total de 225.699 órdenes de comparendo. De estas, destacan 171.757 sanciones por evasión del pago de la tarifa y 35.499 por el porte de armas cortopunzantes, además del decomiso de armas neumáticas y de fogueo. Asimismo, se realizaron 5.087 traslados por protección, por infracciones como vender pasajes defraudando al sistema, entre otros.
Siga leyendo: ¿Qué pasará con el emblemático Hospital San Juan de Dios tras el convenio de restauración?
Finalmente, la operatividad policial permitió la recuperación de 1.428 teléfonos celulares, logrando la captura de los responsables en 472 de estos casos. En un esfuerzo por garantizar espacios seguros para las usuarias, las autoridades también destacaron la captura de 202 personas por delitos relacionados con violencia contra la mujer.
Mujeres, principales víctimas en el sistema
Al análisis de estos datos, Diana Diago decidió revisar el panorama de las violencias basadas en género en Transmilenio. Y es que dentro del sistema se refleja una problemática de género diferenciada, pues el hurto a personas y los delitos sexuales (que incluyen el acoso e injuria por vía de hecho) son las principales amenazas para las mujeres. Las cifras en este aspecto develan que las mujeres son víctimas de aproximadamente el 65 % de los hurtos reportados en estaciones cerradas, una cifra impulsada por la modalidad de cosquilleo en entornos de alta congestión.
Por ubicación, los puntos de mayor riesgo para las usuarias coinciden con las estaciones inseguras, reforzando la idea de que se tienen que intervenir estos nodos de delincuencia. La estación Avenida Jiménez y el Portal del Norte reportan la mayor cantidad de denuncias por parte de mujeres, especialmente en las plataformas de espera y durante el ingreso a los buses. No obstante, infraestructuras como la estación Ricaurte también reporta denuncias. Otras estaciones con registros preocupantes incluyen Marly y Calle 100, donde la afluencia de estudiantes y trabajadoras aumenta el reporte de incidentes en las jornadas de la tarde y noche.
No deje de leer: El primer angiógrafo de la red pública está en el sur: solo hay tres en Latinoamérica
Frente a esta realidad, las cifras de la Policía de Bogotá para 2025 muestran una reacción operativa enfocada en las mujeres, logrando la captura de 202 personas por delitos relacionados con violencia contra la mujer. A pesar de estos resultados operativos, la tendencia de denuncia indica que el componente de buses articulados sigue siendo el escenario donde más se vulnera la integridad de las pasajeras, seguido por el SITP Zonal.
Para conocer más noticias de la capital y Cundinamarca, visite la sección Bogotá de El Espectador.