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Hace un par de semanas comencé a hacer una reportería con el objetivo de responder una pregunta: ¿Es el emprendimiento un camino para salir de la pobreza? La tenía en mi cabeza porque, entre muchas otras variables, había leído una noticia en Bloomberg que decía: “El trabajo ya no es una vía para salir de la pobreza”, de acuerdo con un grupo de reflexión británico.
Recordé que la tasa de pobreza monetaria en Colombia había llegado a niveles impensables durante la pandemia, pero después de superar esa dura realidad, Colombia ha venido haciendo un buen trabajo en esa reducción de la brecha social. Entonces yo, que vivo hablando casi a diario con emprendedores, quise conectar el mundo emprendedor con ese objetivo común que deberíamos tener todos y ese es que ni una sola persona estuviera en esa condición.
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Como siempre, en mi ejercicio periodístico, le envié la pregunta a mi contacto en la Universidad de Los Andes, y a vuelta de mensaje, ella me respondió con el siguiente texto que escribió Juan Fernando Ribero Trujillo, una persona que tiene “más de 40 años de experiencia ejecutiva y directiva” y quien “desde 2018”, es “mentor de emprendimiento y de Gobierno Corporativo en la Universidad de Los Andes y la Universidad Sergio Arboleda”.
Yo esperaba un párrafo, máximo dos de respuesta, como suele suceder a una pregunta, pero aquí el ejercicio fue distinto. Me pareció valioso su análisis con cara de cátedra que, al final, nos sirve a todos los que hacemos parte de este vibrante ecosistema de emprendimiento colombiano. Así que, sin más largas, aquí se los dejo:
El emprendimiento como palanca para salir de la pobreza
El emprendimiento es un camino alterno al empleo o al desempeño de un oficio, el cual indudablemente enriquece inmensamente. A diferencia de emplearse o desarrollar un oficio o profesión, la condición distintiva del emprendedor es que arranca por una innovación, es decir, parte del compromiso con la sociedad de ofrecerle algo distinto, algo novedoso, algo diferente, algo que no se nos había ocurrido antes de esta manera.
La innovación es enriquecimiento per-se. Por eso el emprendimiento no solo enriquece económicamente, sino que enriquece al ser y a la sociedad en su conjunto. Sea exitoso o fracase, en cualquier caso el emprendimiento enriquece, pues siempre deja lecciones, aprendizajes, descartes. Por tanto, siempre conlleva evolución sobre la cual la sociedad puede seguir construyendo.
Debe reconocerse que hay diferentes motivaciones para emprender, todas válidas como emprendimiento siempre y cuando haya de por medio innovación. El impacto será proporcional a estos propósitos, pero siempre enriquecedor. Las motivaciones originales pueden ser:
- Resolver un desafío que aún no tiene solución en el mercado: cuando los emprendedores, por encima de todo, están motivados por atender necesidades propias o sociales, como contar con soluciones médicas o educativas a poblaciones no atendidas aún, o llevar al mercado un conocimiento científico.
- Creación de capital: cuando los emprendedores buscan desarrollar una idea para atraer capital y venderla en un horizonte de algunos años y enriquecerse económicamente como motivación fundamental.
- Estilo de vida: cuando los emprendedores quieren construir un negocio novedoso que les permita tener una actividad productiva y un ingreso para vivir de ello.
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Bajo cualquiera de las motivaciones anteriores, un emprendedor no solo aspira a salir de la pobreza, sino realmente a enriquecer la vida propia y de la sociedad en general. Como ejemplos colombianos exitosos del primer tipo, podemos referir a Elepha que construyó una red de mujeres en zonas rurales vendiendo productos de primera necesidad y les genera un ingreso complementario, o Sciphage, una planta de virus que destruyen bacterias como alternativa para los antibióticos ,inicialmente para uso en animales. En el segundo grupo de motivación están lo que se denominan emprendedores seriales y podemos mencionar los casos de Tappsi (luego Easy Taxi y hoy Cabify) o PagosOnline (hoy PayU Latam o PayU global). En el caso de los emprendedores como estilo de vida, puedo mencionar las emprendedoras de Avanzando Juntas, programa desarrollado por la Universidad de Los Andes con el patrocinio de la Fundación de JP Morgan, el cual aceleró novedosos negocios de 100 mujeres emprendedoras de Bogotá que se encontraban en condición de vulnerabilidad. Por eso el emprendimiento enriquece a nivel personal y social
Más allá de una maratón de ideas, el emprendimiento es una maratón de individuos con carácter. Las ideas originales muchas veces se dejan a un lado y/o se transforman sustancialmente. Pero los verdaderos emprendedores se sostienen atados al camino emprendedor. Sus características son la creatividad, el compromiso, la persistencia, el entusiasmo, el tesón, la resiliencia, el aguante frente a las dificultades y la esperanza en un futuro inspirador. Por eso el emprendimiento enriquece a nivel personal
Y, ante todo, el emprendimiento edifica a las personas para asumir la responsabilidad de resolver los problemas propios y sociales, sin tener que esperar a señalar a los gobiernos para que se los resuelvan. Por eso el emprendimiento construye lo que se denomina el sentido de agencia personal y enriquece culturalmente una sociedad en profundidad.
El emprendimiento va más allá de sacar de la pobreza y enriquece individuos, sociedades, naciones, y a todo el planeta. Hay muchas oportunidades abiertas por aprovechar. ¿Qué ocurriría en Colombia si la mitad de los bachilleres graduados, que no logran ingresar a nuestras universidades ni a carreras en tecnología, los formáramos como emprendedores? Cada año estaríamos creando al menos 300,000 nuevos empresarios en Colombia. ¡Por ellos tenemos que empezar ya para darles una oportunidad de vida distinta!
Si conoce historias de emprendedores y sus emprendimientos, escríbanos al correo de Edwin Bohórquez Aya (ebohorquez@elespectador.com) o al de Tatiana Gómez Fuentes (tgomez@elespectador.com). 👨🏻💻 🤓📚
