Publicidad

Tres emprendedores, cifras en mano, hablan del impacto en el aumento del salario mínimo

Catalogados como negocios de alto impacto, todos son intensivos en mano de obra. Aquí están sus cuentas y lo que creen que va a pasar en sus negocios este 2026.

Sigue a El Espectador en Discover: los temas que te gustan, directo y al instante.
Edwin Bohórquez Aya
09 de enero de 2026 - 03:15 p. m.
El salario mínimo tiene a todos los emprendedores haciendo cuentas.
El salario mínimo tiene a todos los emprendedores haciendo cuentas.
Foto: Edwin Bohórquez Aya - Pexels
Resume e infórmame rápido

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

0:00

/

0:00

Esta semana, en uno de tantos chats donde comparten todo tipo de información, circuló una pequeña cartilla donde se argumentaba, paso a paso, el aumento del salario mínimo que el Gobierno decretó a final de 2025 y tiene vigencia para todo este 2026. El documento, sin firmas oficiales o logos que respaldaran si hacía parte de alguna entidad estatal, aseguraba que los líderes gremiales habían sido los encargados de enviar mensajes equivocados al país sobre la decisión del Ejecutivo y que no querían dejar ver los reales efectos positivos del aumento del 23 %.

Esas dos partes siempre han estado enfrentadas: los gremios y el Ejecutivo al mando del presidente Gustavo Petro. Entonces, para no ir a las mismas fuentes que se han cubierto desde que esta discusión del aumento del salario mínimo nos convoca a todos los que llevamos décadas escribiendo periodismo económico, preferí ir directamente a los emprendedores, a los empresarios, y entender de su propia voz y sin intermediarios si dicho aumento es tan bueno como lo presenta el Gobierno o tan malo como lo cuestionan varios líderes gremiales. A todos les envié las mismas preguntas y les pedí, además de sus opiniones, cifras en mano, porque como decía uno de mis profesores de la maestría, “los números son la luz”.

Los tres emprendedores son catalogados de alto impacto, es decir, de acuerdo con la red a la que pertenecen, Endeavor (la misma que se propuso el año pasado contribuir con el 8% del crecimiento de la economía a 2030 con todas las compañías que hacen parte de esa comunidad), generan empleo de calidad, todo es formal e, incluso, tienen una facturación que supera el millón de dólares al año cada una. No son las empresas más grandes de Colombia, no, son catalogados, todavía, emprendedores, y funcionan dentro de todo el espectro legal.

A continuación comparto las preguntas y, acto seguido, las respuestas de cada uno bajo su nombre, para que cada lector saque sus propias conclusiones:

Quiero, con cifras y con contexto, que me cuenten el impacto -positivo o negativo- del aumento del salario mínimo en sus negocios...

Tatiana Arcila, Cofundadora de SOS Asistencia

“Para SOS Asistencia, este escenario plantea un desafío que abordaremos con decisión. Nacimos en 2012 con el propósito de dignificar el sector de servicios técnicos, apostando siempre por la contratación directa y salarios que, por política interna, buscamos mantener por encima de la media.

Sin embargo, el error conceptual más grave es analizar el incremento del 23% en el salario mínimo y el 24% en el auxilio de transporte de forma aislada. Para una empresa de servicios como la nuestra, el costo real se dispara por encima del 30% al integrar la reducción de la jornada laboral, los nuevos recargos festivos y nocturnos, el aumento en dotaciones y los tiempos libres de ley. La evidencia está en nuestros libros: mientras el año pasado un ajuste del 9.53% se tradujo en un aumento real del 21% en nuestra nómina, este año el impacto es sistémico.

La preocupación principal no es la continuidad de SOS Asistencia, sino que la formalidad del país retroceda. Estamos viendo cómo muchas Pymes, al no poder ajustar sus modelos ante estos costos, se ven forzadas a refugiarse en la informalidad, lo cual es una tragedia social.

Para leer contenido relacionado: Salario mínimo 2026: el golpe en el bolsillo para quienes están pagando una vivienda VIS

Juan José Mesa, fundador y CEO de Glüky Group

Para las empresas ubicadas en el sector de servicios y que estén en relación a los planes de incentivos y fidelización, son realmente más los impactos negativos que los positivos. Mencionando lo más relevante:

Incremento de salario a 41 personas: no solo son las personas que ganaban el mínimo, también se incluyen las personas que ganaban por encima del mínimo y con este incremento quedaban por debajo, por ende, la organización se ve obligada a realizar ese incremento de forma obligada.

Incremento de salarios integrales a 3 personas: los cuales tienen una representatividad alta de cara a cualquier empresa. Esta figura cada vez va perdiendo interés para las empresas medianas, debido a que la creación de esta opción desde lo laboral era que las organizaciones contaran con otra forma de contratar a niveles medios y altos a un costo razonable para la empresa.

Sacrificar margen de rentabilidad: muchos de los contratos de servicios hacia los clientes están sujetos a incrementos anuales acordes al SMLV, hacer estos incrementos pone en riesgos la relación comercial, queriendo ellos (clientes) buscar otras alternativas más económicas. A su vez, se van a dar incrementos de los proveedores como es el caso de tecnología, servicios profesionales, arriendos, administrativos, etc.

Para leer contenido relacionado: Las otras movidas de la economía colombiana alrededor del salario mínimo

Andrés Fernández, Co-Founder y CEO Puppis Colombia

Uno de nuestros diferenciales en el sector veterinario en los últimos años es que solo 10% de nuestra plantilla estaba con salario mínimo. Sin embargo, con este aumento del 23.7% del salario mínimo, se vuelve inviable tener al 90% de la plantilla por encima del SMMLV. Afortunadamente, nuestra práctica de estar por encima del mínimo permitió suavizar el impacto en la rentabilidad del ajuste.

Aunque habíamos proyectado incrementos salariales por encima del 10% basados en los históricos de negociación y proyecciones económicas, el ajuste del 23.7% ha generado un “descuadre de caja” significativo que no estaba presupuestado.

Recordemos que el retail, al ser intensivo en mano de obra, es uno de los más impactados, y no nos quedan muchas alternativas aparte de transferir una buena parte de este aumento en precio para no afectar la rentabilidad de la empresa que, al igual que muchos de los retailers en mascotas, tiene un EBITDA inferior al 5%. Sin embargo, esta transferencia será paulatina para no quedar por fuera del mercado, lo que nos obliga a buscar opciones para cubrir el aumento de la nómina de enero.

En su consideración, es cierto que, al mejorar en ese porcentaje, ¿la calidad de vida de sus empleados también mejorará?

Tatiana Arcila: Es una premisa que lamentablemente en la práctica no se cumple. La evidencia del 2025 fue contundente: a pesar de que la nómina creció, la capacidad adquisitiva real de los colaboradores se deterioró. Hemos notado un aumento en las solicitudes de anticipos y una preocupación constante en los equipos porque ‘el dinero no alcanza’, incluso en aquellos que ya ganaban por encima del mínimo.

Si los costos de vivienda, alimentos y transporte crecen a un ritmo que la inflación oficial no refleja para el consumo básico, el trabajador recibirá más pesos, pero comprará menos bienes.

Nuestra labor hoy es pedagógica: alinear a todo el equipo en que la única vía para garantizar nuestra sostenibilidad y competitividad en este entorno inflacionario es la eficiencia extrema y la excelencia operativa.

Juan José Mesa: No necesariamente, casi siempre con un incremento del salario mínimo tan significativo (son significativos que superen dos veces la inflación y bajo crecimiento de una economía -menos el 5%-) se tiene un impacto bumerán en el corto y mediano plazo. Demos solo un ejemplo básico para entender mejor:

Supongamos que la persona del mínimo que se le hizo el incremento no pierde su trabajo y continúa laborando, por ende tiene mayor capacidad de compra, y puede incrementar el consumo representado en mercado, ocio, o pagar deudas; al momento de ocurrir esto los precios de bienes y servicios de la economía suben y por ende sube la inflación, queriendo decir lo anterior que el 23% empieza a perder valor real (23%-inflación año 2025= valor real), al punto que ya ese incremento no logra cubrir de nuevo las necesidades básicas; y como la inflación sube el Banco de la República sube las tasas de interés para controlarla, desestimulando el consumo, y el gasto público (principalmente representado en obras publicas, vías y viviendas) generando esto último desempleo.

Por ambas vías surgen impactos negativos, solo por mencionar dos ejemplos.

Andrés Fernández: Si bien el aumento del salario mínimo representa una mejora en el poder adquisitivo a corto plazo para ese 10% de la plantilla que estaba indexada al salario mínimo, considero que ese beneficio podría ser efímero si el incremento salarial impulsa la inflación, ya que se va a sentir la presión sobre los precios. Si los costos laborales se trasladan a los precios de bienes y servicios, y la producción no crece al mismo ritmo que el consumo, el poder adquisitivo ganado se puede ir erosionando rápidamente.

Lo que ya estamos evidenciando es que los gastos indexados al SMMLV comenzaron a subir, como las administraciones, el transporte público y productos de la canasta familiar, presionando la inflación desde este comienzo de año.

Para leer contenido relacionado: ¿Cuánto se le debe pagar a una empleada doméstica en 2026 mensual o por días?

Más allá de las personas que ganan el salario mínimo (o el integral), ¿su empresa está en la capacidad de subir al resto de los empleados de la empresa ese 23 %? Si la respuesta es sí -o es no- ¿cuál es el impacto en cifras de esa decisión?

Tatiana Arcila – SOS Asistencia: Estamos en una fase de planeación financiera prudente y estratégica. Enfrentamos una disparidad macroeconómica compleja: una inflación proyectada por el Gobierno cercana al (5.3%) frente a un costo laboral real que sube más del 30% para empresas intensivas en mano de obra.

Financieramente no es viable replicar ese aumento del 23% a toda la escala salarial sin poner en riesgo la sostenibilidad. Nuestra prioridad es proteger el empleo actual, lo que nos obliga a ser prudentes. La continuidad del negocio dependerá de que el mercado entienda que los precios deben ajustarse a esta nueva realidad. Es un círculo vicioso: el sector formal debe subir precios para sostener la operación, lo que termina impactando la misma inflación que golpea a los hogares, pues hoy ya prestamos más de 70.000 servicios técnicos a más de 32.000 hogares y empresas que verán este efecto en sus tarifas.

Juan José Mesa – Gluky: No. En caso de hacerlo el impacto sería superior a los $1.700 millones año.

Andrés Fernández – Puppis: Somos una empresa orientada al resultado. Soy un convencido en remunerar de manera diferencial a los colaboradores que generan más valor, por lo cual preferimos hacer aumentos diferenciados por mérito, el problema es que una parte importante de este presupuesto de incrementos se ve afectada con el incremento del mínimo, limitando también nuestra capacidad de reinvertir en crecimiento y de generar empleos adicionales.

No estamos en capacidad de subir al resto de la empresa en un 23% por tres razones principales:

  • El precio de los productos veterinarios generalmente se ajusta con la inflación, lo que hace complicado transferir este nivel de incremento en mano de obra al consumidor final.
  • Como todas las empresas de Retail, somos altamente intensivos en mano de obra con la nómina representando 50% de los gastos.
  • Crecimientos en volumen > 10% para cerrar el gap es inviable dado los altos niveles de competencia y nuevos jugadores (Cruz Verde, Home Center) entrando a la categoría de mascotas y con la mayoría de nuestras tiendas ya en una etapa madura con más de 5 años de existencia.

Esta semana escuché el término “efecto acordeón” para describir lo que está sucediendo: el aumento tan pronunciado del salario mínimo reduce nuestro margen de maniobra para ajustar los salarios de los empleados que ganan por encima del mínimo. Esto comprime la escala salarial, haciendo que técnicos y profesionales terminen ganando montos muy cercanos al personal no calificado. Me preocupa el impacto que esto pueda generar a nivel de motivación de los equipos y de su voluntad de capacitarse.

Si no logramos abrir nuevas tiendas este año, o aumentamos la productividad por persona, o este ajuste del mínimo podría llevar a la revisión del tamaño de los equipos o a un menor ajuste en el resto de los empleados con ingresos medios.

Para leer contenido relacionado: Aumento del 23 % al salario mínimo elevaría déficit fiscal en COP 5,3 billones: CARF

¿Es verdad, como lo planteó el Gobierno, que, al elevar el poder adquisitivo de los empleados, este dinero redundará en más consumo y, por ende, mejores resultados para todas las empresas?

Tatiana Arcila – SOS Asistencia: Para nuestro sector, esa teoría es opuesta a la realidad económica actual. No hay mayor poder adquisitivo si la inflación devora el incremento antes de que llegue al bolsillo del ciudadano. Las empresas ajustamos márgenes para sostenernos, y esa sensación de bienestar del trabajador se esfuma rápidamente al pagar arriendo, transporte o mercado.

Nuestra hoja de ruta para 2026 es clara: tecnología y optimización, sí, pero con las personas en el centro. Seguiremos trabajando hombro a hombro con nuestros equipos, convencidos de que fortalecer la calidad del servicio es la única forma de proteger nuestra estabilidad y construir un mejor país desde la formalidad.

Somos conscientes de que el gran riesgo nacional es que, al encarecer tanto la contratación, se frene la creación de empleos cuando la economía más los necesita; por eso, hoy más que nunca, nuestra apuesta estratégica será la excelencia y la unidad de nuestra gente.

Juan José Mesa – Gluky: Inicialmente puede generar mayor consumo. Tengamos presentes que las personas que tienen el incremento son personas con bajo poder adquisitivo y deuda alta, de modo que cuando tengan este tipo de incrementos destinan los recursos en su gran mayoría a pagar deuda. Bajo el supuesto que destinen al consumo de la canasta familiar, no es sostenible el tema, por la relación de oferta y demanda y el incremento de los precios, con lo anterior se contrae de nuevo la economía.

Es importante mencionar una situación adicional, de gran impacto, no solo para las personas que ganan el mínimo, y es para esas personas de la clase media, que están salarialmente entre $3.6 y $7 millones, no van a tener un incremento de su salario mayor al 5%, y van a perder poder adquisitivo y calidad de vida; lo anterior se ve reflejado en un decrecimiento de la economía, por ser este grupo de la población los de mayor impacto en el consumo.

Por último, para que la economía de un país pueda hacer ese tipo de incrementos, se deben solucionar muchas situaciones estructurales: buena oferta de bienes y servicios (competitividad) y cobertura en salud, educación, y empleo; con unas políticas públicas aplicables y sostenibles en el mediano plazo, de esta forma se pueden hacer incrementos acordes al crecimiento de la economía y una inflación controlado. Casi siempre cuando se opta por lo contario para solucionar el tema, como es el caso de Colombia con el incremento en mención, el impacto negativo es mayor y se termina como las economías de Venezuela y Argentina.

Andrés Fernández – Puppis: Aunque el Gobierno ha argumentado que el aumento del salario mínimo, al elevar el poder adquisitivo de los empleados, impulsará el consumo y, por ende, beneficiará a todas las empresas, considero que esta teoría debe ser cuestionada por varias razones:

  • Un aumento que supera en 17 puntos la inflación esperada puede generar una caída en el empleo formal y un choque en la oferta para las empresas.
  • El incremento de los costos laborales se puede trasladar a los precios finales de los productos y servicios, generando inflación.
  • Ante la presión inflacionaria, el Banco de la República se verá obligado a mantener o incluso subir las tasas de interés. Esto encarecerá el crédito para empresas y familias, frenando la inversión y el consumo a largo plazo.
  • Las empresas con capacidad financiera pueden optar por la automatización para reemplazar puestos de trabajo que se han vuelto “impagables”, lo que agravaría el problema del desempleo.

Estamos retados a dar lo mejor y estoy seguro de que con el equipo que venimos conformando desde hace varios años lo lograremos, aun cuando este tipo de medidas representa cada vez mayores desafíos para las Pymes y MiPymes.

Antes de conocer los argumentos de los empresarios, también le hice la pregunta generalizada a Camila Salamanca, la Managing Director de Endeavor Colombia, pues ahí, en esa comunidad, han ayudado a crecer a marcas como Rappi, Bodytech, Habi, Bold, Siigo, Puntored, Enmedio, Chiper, Simetrik, Platzi, Crezcamos, Home Burgers, Mensajeros Urbanos, Puppis, Torre, Poke y La Haus, y esto me contestó: “un incremento importante del salario mínimo impacta directamente los costos laborales y obliga a muchas empresas a hacer ajustes en precios, estructura operativa o decisiones de contratación, especialmente en sectores intensivos en mano de obra. Para las compañías de alto crecimiento de nuestro portafolio —en particular en tecnología, fintech y SaaS— el desafío está en equilibrar mejores ingresos para los trabajadores con la productividad, la competitividad y la sostenibilidad del negocio. Aunque un mayor salario puede dinamizar el consumo, si no viene acompañado de aumentos en productividad y medidas complementarias, puede limitar la creación de empleo formal y fomentar la informalidad”.

Estamos comenzando enero. Iremos haciendo este mismo repaso cada tres meses para saber cómo mejoró la calidad de vida de los empleados, en argumento del Ejecutivo; cómo ajustaron los empresarios sus negocios y, en general, cómo resultó la apuesta de elevar más de un 20 % en salario mínimo en un país que acaba de anunciar su inflación, al cierre de 2025, en 5,1 %.

Para leer contenido relacionado: Lo bueno, lo malo y lo feo del aumento del salario mínimo que anunció el Gobierno Petro

Si conoce historias de emprendedores y sus emprendimientos, escríbanos al correo de Edwin Bohórquez Aya (ebohorquez@elespectador.com) o al de Tatiana Gómez Fuentes (tgomez@elespectador.com). 👨🏻‍💻 🤓📚

Edwin Bohórquez Aya

Por Edwin Bohórquez Aya

Comunicador social-periodista. MBA Inalde Business School. Premio Iberoamericano de Periodismo Económico IE Business School, Madrid (España). Premio a Mejor trabajo periodístico de Analdex, categoría prensa@EBohorquez_EyLebohorquez@elespectador.com
Conoce más

Temas recomendados:

 

Carlosé Mejía(19865)Hace 11 horas
No cabe duda de que el gobierno manipuló el SMLMV con ánimo electoral y sin calcular los efectos que su alza desmesurada tendrá en materia de inflación, desempleo, clase media, pensionados, fisco, etc. El problema queda de herencia para quien asuma la presidencia.
Este portal es propiedad de Comunican S.A. y utiliza cookies. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso, de acuerdo con esta  política.