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La respuesta del sector privado a la emergencia provocada por el terremoto del 10 de agosto sigue creciendo. A los aportes anunciados en los últimos días por la familia Santo Domingo y los Gilinski se sumaron ahora donaciones de David Vélez y Drummond, mientras empresas de distintos sectores han dispuesto alimentos, agua, transporte y recursos para atender a los damnificados.
Solo en aportes monetarios anunciados por algunas de las principales empresas y familias empresarias, la cifra supera los 350.000 millones de pesos, sin contar una donación de USD 1,5 millones de Drummond ni los aportes en especie y logísticos de otras compañías.
El anuncio más reciente fue el de David Vélez, fundador de Nubank, quien comunicó al presidente Abelardo de la Espriella su decisión de aportar 100.000 millones de pesos para atender a los colombianos afectados por la tragedia.
“Cuando nos unimos alrededor de un mismo propósito, demostramos que somos capaces de levantarnos ante cualquier adversidad”, escribió el mandatario en X al revelar la conversación con Vélez.
El anuncio se suma a los 150.000 millones de pesos que la familia Gilinski destinó para la reconstrucción de hospitales, centros de salud y establecimientos educativos en Cali, una de las ciudades afectadas por el sismo.
La familia Santo Domingo, por su parte, confirmó una donación de 100.000 millones de pesos para atender a las víctimas y apoyar la reconstrucción. Los recursos serán canalizados a través de la Fundación Santo Domingo, Valorem y sus empresas vinculadas, y la fundación estará encargada de coordinar su ejecución.
Contexto: Familia Santo Domingo donará COP 100.000 millones para atender a víctimas del terremoto
A estos aportes se suma el de Drummond. El presidente de la compañía, José Miguel Linares, le informó al mandatario que la empresa donará USD 1,5 millones para apoyar la atención de la emergencia. Sus trabajadores también hicieron una colecta voluntaria que reunió otros $50 millones.
“Es momento de reconstruir a Colombia entre todos”, dijo De la Espriella al anunciar el aporte de la compañía.
El monto de estas cuatro donaciones, sin convertir a pesos el aporte de Drummond, llega a 350.000 millones de pesos. Si se incorporan otros recursos anunciados por empresas en los últimos días, la cifra aumenta.
Las empresas ponen la billetera
Ecopetrol destinó 5.000 millones de pesos para kits de ayuda humanitaria, alimentos, elementos de aseo y cocina, carpas, colchonetas, agua potable y horas de vuelo. La compañía también habilitó un programa de voluntariado para que sus más de 18.000 trabajadores puedan ampliar las ayudas.
Grupo Argos informó un aporte cercano a 1.000 millones de pesos para llevar agua a Pereira, Valle del Cauca y Chocó, en coordinación con la Corporación Presentes y el Gobierno nacional.
El apoyo privado, sin embargo, no se limita a transferencias de dinero.
Postobón anunció la entrega de 86.460 litros de agua y otras bebidas, una cantidad que, según el cálculo de la empresa, permitiría atender a más de 17.200 personas con cinco litros por persona durante una jornada de emergencia. Los envíos se concentran en Cali, Pereira y Quibdó y están dirigidos tanto a damnificados como a personas heridas y equipos de rescate.
Contexto: D1, Ara, Grupo Éxito y otras empresas: así están ayudando a damnificados por el terremoto
D1, de la mano de la Fundación Santo Domingo, anunció además 1.000 toneladas de alimentos no perecederos y artículos de primera necesidad. La compañía habilitó sus tiendas para que los clientes puedan comprar kits de alimentos y aseo de 15.000 y 30.000 pesos y anunció que entregará un kit adicional por cada uno adquirido por los consumidores.
Tiendas Ara reportó una primera donación de 39 toneladas de alimentos y productos básicos. Grupo Éxito y Fundación Éxito, por su parte, han entregado ayudas alimentarias a 3.500 familias afectadas en San José del Palmar, Chocó, Cali, Pereira y Manizales.
La logística también se ha convertido en una forma de ayuda. Avianca transportó más de 150 toneladas de asistencia humanitaria durante los dos primeros días de la emergencia en cinco vuelos hacia Cali y Armenia. La carga incluyó alimentos, agua, medicamentos, pañales, colchonetas y equipos médicos.
Grupo Aval habilitó más de 2.700 cajeros, canales digitales, la billetera dale! y cuentas de recaudo para facilitar donaciones a la Cruz Roja Colombiana y a la iniciativa gubernamental “Colombia, un solo corazón”. También puso el Estadio El Campín, a través de Sencia, a disposición como centro de acopio.
La emergencia
La magnitud de la emergencia explica la presión por ampliar estos aportes. El más reciente balance citado por la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres registra 289 personas fallecidas, 4.147 heridas y 194 desaparecidas. Cerca de 120.671 familias han resultado afectadas. Además, hay 26.392 viviendas destruidas y otras 127.608 averiadas, junto con 197 edificios colapsados, 3.207 centros educativos, 4.059 centros comunitarios y 304 centros de salud afectados.
La reconstrucción, por tanto, requerirá recursos durante mucho más tiempo que la primera fase de atención humanitaria. Allí es donde los aportes monetarios adquieren una dimensión diferente a la entrega inmediata de alimentos o agua: hospitales, colegios, viviendas y otras infraestructuras deberán ser reparados o reconstruidos.
Beneficios tributarios para quienes quieran participar
Hay, además, un componente tributario para las empresas que quieran participar.
Como explicó la firma Russell Bedford, algunas donaciones pueden generar beneficios tributarios, aunque no toda ayuda da derecho automáticamente a una reducción de impuestos. Para alimentos y artículos de aseo, por ejemplo, existen condiciones específicas sobre el destinatario de la donación. En otros bienes y aportes en dinero puede aplicar el artículo 257 del Estatuto Tributario, que contempla un descuento equivalente al 25 % del valor donado cuando se cumplen los requisitos establecidos.
Contexto: Empresas que donen a afectados por el terremoto tendrían beneficios tributarios
Las empresas deben acreditar, entre otros aspectos, quién recibe la donación, qué se entrega, su valor y cuál será su destinación. Los aportes realizados durante agosto corresponden al año gravable 2026 y se reflejarían en las declaraciones tributarias que se presenten en 2027.
El beneficio tributario, sin embargo, no explica por sí solo la dimensión de los aportes anunciados hasta ahora. Una parte importante de la respuesta empresarial se ha concentrado precisamente en cubrir necesidades que aparecen en las primeras semanas de una emergencia: agua, alimentos, transporte, equipos y atención humanitaria.
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