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¿Me afecta la reforma pensional? ¿Me quedo en el sistema de antes? ¿Cuánto de mi sueldo va a Colpensiones y cuánto a un fondo privado (en el nuevo sistema, las ACCAI)? ¿Qué hago si soy independiente y cotizo a pensión por mi cuenta? ¿Qué pasa si ya estoy pensionado? ¿Será que sí voy a poder pensionarme?
Estas son algunas de las dudas que hoy tiene mucha gente sobre la reforma pensional que el Congreso aprobó en junio de 2024 y de la que seguimos hablando porque, en agosto de este año, la Corte Constitucional la avaló en su mayor parte tras hallar que la Cámara de Representantes había corregido casi todo el error de trámite que el propio tribunal le señaló en 2025.
En principio, el nuevo sistema pensional empezará a regir el 1 de abril de 2027. Además, la Corte avaló la mayor parte de la ley, pero devolvió nueve componentes a la Cámara de Representantes para que corrija errores de trámite (algo que sigue pendiente).
Lo cierto es que Colombia vive un punto de inflexión en materia pensional, y vale la pena enterarse ahora, si aún no lo ha hecho, sobre qué cambia, qué se queda igual y cuál es la modificación más importante de la reforma. De eso se habló precisamente en Echemos Cuentas, el formato de finanzas personales de El Espectador, el viernes 2 de octubre.
Mauricio Olivera, expresidente de Colpensiones y vicerrector administrativo y financiero de la Universidad de los Andes, fue el invitado para aclarar esas dudas y otras sobre el nuevo sistema.
¿Cuál es el cambio más grande de la reforma pensional?
Para Olivera, el cambio de fondo es que Colpensiones y los fondos privados dejan de competir. Hasta ahora, el afiliado estaba en uno o en otro.
Colpensiones administra el régimen de prima media, donde la pensión sale de las semanas cotizadas y del promedio salarial de los últimos 10 años. Los fondos privados manejan el de ahorro individual, donde cuenta lo que la persona cotizó más los rendimientos que el fondo consiguió invirtiendo ese dinero. Eran dos regímenes enfrentados, y cada afiliado podía trasladarse de uno a otro según cómo le fuera.
Con la reforma, esa competencia se acaba: una parte de la cotización irá a Colpensiones, otra a un fondo privado, y el afiliado recibirá la suma de las dos. Olivera lo definió como un "sistema multipilar". Según dijo, en la mayoría de países la pensión funciona así, con una base como la de Colpensiones y el resto en ahorro individual. Recordó, además, que en Colombia se discute pasar a ese esquema desde hace unos 10 años.
Los pilares son:
- El solidario es para adultos mayores en situación de vulnerabilidad que, por sus condiciones laborales, nunca pudieron cotizar y se quedaron sin pensión: recibirán una transferencia de dinero, de cerca de COP 230.000, desde los 65 años en los hombres y los 60 en las mujeres que estén en condición de pobreza.
- Semicontributivo, pensado para quienes trabajan, pero en la informalidad. Cubre a quienes han cotizado entre 300 y 1.000 semanas. Hoy a esas personas les devuelven lo aportado (en Colpensiones, sin intereses), pero con la reforma ese dinero se convertirá en una renta vitalicia, también desde los 65 y los 60 años.
- Para los trabajadores formales, el aporte se reparte entre Colpensiones y el ahorro individual, que se complementan: juntos forman el pilar contributivo.
- Y el cuarto pilar es el esquema el ahorro voluntario, para quienes quieren sumar más a su pensión. Olivera recordó que muchos bancos lo ofrecen.
¿Cómo se va a cotizar con el nuevo sistema?
El reparto, explicó Olivera, depende de cuánto se gane. El umbral quedó en 2,3 salarios mínimos (COP 4.027.081 en 2026). En palabras del expresidente de Colpensiones si alguien, por ejemplo, gana cinco salarios mínimos, su empleador deberá cotizar 2,3 en Colpensiones y los 2,7 restantes en el fondo privado. Si gana dos, todo va a Colpensiones, porque está por debajo del umbral.
A la hora de pensionarse, la mesada se calculará por partes: lo cotizado en Colpensiones se liquidará como en Colpensiones, y lo cotizado en el fondo privado (si lo hubiere), como en un fondo privado. Luego se suman, y ese total es la pensión que recibe la persona.
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En el nuevo sistema, los fondos privados siguen existiendo y asumen el rol de ACCAI, las Administradoras del Componente Complementario de Ahorro Individual. Hasta ahora existen cinco: las cuatro administradoras de fondos de pensiones que ya operan y una pública, Positiva Seguros.
Quienes ganan más de 2,3 salarios mínimos ya tuvieron que elegir una: el plazo venció el 16 de enero de 2025. A quien estaba en un fondo le mantuvieron esa ACCAI, salvo que escogiera otra, y a quien venía de Colpensiones y no eligió le asignaron una al azar. Quien no sepa cuál es la suya puede consultarla en el Registro Único de Afiliados (RUAF). Y cuando la reforma entre en vigencia, podrá cambiar de administradora cada seis meses.
Para quienes tienen contrato por prestación de servicios y cotizan por su cuenta, Olivera señaló que deben acercarse a Colpensiones y a los fondos privados para recibir una asesoría más clara sobre cómo se cotizará. El umbral, subrayó, es el mismo. El experto también advirtió que todo esto aplica solo para quienes quedan dentro de la reforma, y hay quienes no.
¿A quiénes les aplica la reforma pensional y a quiénes no?
Los pensionados no tienen que hacer nada. Según Olivera, seguirán recibiendo su pensión exactamente como hoy, porque ya tienen un derecho adquirido.
Para quienes aún no se pensionan, lo que cuenta es el régimen de transición. En esta reforma, la línea quedó así: las mujeres con 750 semanas cotizadas o más y los hombres con 900 o más se quedan en el sistema anterior, el de la Ley 100 de 1993.
Quien estaba en Colpensiones sigue allí, quien estaba en un fondo privado también, y la pensión se calcula como hasta ahora. Quienes tengan menos semanas entran al nuevo esquema, con la cotización repartida entre Colpensiones y un fondo privado. Mauricio Olivera resaltó que un hombre con 1.000 semanas cotizadas no vería, entonces ningún cambio; pero uno con 800 semanas sí.
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El conteo se hace a la fecha en que entre en vigencia la ley, en principio el 1 de abril de 2027. Como esa fecha se corrió desde el 1 de julio de 2025, hubo más tiempo para acumular semanas. Según Andrés Felipe Izquierdo, abogado experto en el tema y gerente general de Integral Soluciones Pensionales (ISP), eso implica que muchas más personas de las previstas quedarán en transición.
Quien sepa que quedó en el régimen de transición, recomendó Olivera, puede estar tranquilo: la reforma no lo afecta. Debe seguir cotizando como siempre y su pensión saldrá según el régimen en el que esté. Eso sí, conviene tener claro dónde le va mejor. Durante dos años hubo una ventana especial para trasladarse entre Colpensiones y los fondos privados, y se cerró el 16 de julio de este año. Si se trasladó, puede estar tranquilo: el artículo 76, que creó esa ventana, ya fue declarado exequible.
Cerrada la ventana, rige de nuevo la regla general de la Ley 100: no pueden trasladarse las mujeres mayores de 47 años ni los hombres mayores de 52, es decir, quienes están a menos de 10 años de la edad de pensión. Para quienes sí pueden hacerlo, Olivera considera clave la llamada doble asesoría: quien está en Colpensiones, por ejemplo, se sienta con un asesor de la entidad y le pregunta cómo sería su pensión si se queda y sigue cotizando como hasta ahora. Luego, esa persona va a un fondo privado y hace la misma pregunta: qué ventajas hay, según su situación, para pasarse a una ACCAI.
Ojo: en la doble asesoría, cada entidad calcula cuánto sería la pensión del afiliado, y esas cuentas parten de supuestos sobre cómo será su vida laboral de ahora en adelante. Con las dos cifras sobre la mesa, el afiliado puede ver dónde le va mejor y decidir si se traslada o se queda donde está.
Para quienes ya saben que entrarán al nuevo sistema, el consejo de Olivera es esperar a que la reforma entre en vigencia. Para ese momento, dijo Olivera, ya se habrán organizado Colpensiones y las ACCAI. Cuando eso ocurra, será el momento de acercarse a ellos y preguntar cómo quedaría su pensión con el nuevo esquema. Mientras tanto, conviene seguir revisando la historia laboral.
¿Cómo revisar su historia laboral?
Si hay un consejo que Olivera repitió durante Echemos Cuentas es revisar la historia laboral. Para él, es más importante que la cuenta de ahorros, porque la pensión depende de las semanas cotizadas y estas deben quedar registradas. La mayoría de la gente mira esto muy pocas veces en la vida, dijo, y a veces descubre que hace 20 años un empleador no cotizó sus semanas. Colpensiones tiene la obligación de cobrarle, pero si esa empresa ya quebró y no existe, el afiliado podría perder la pensión.
El expresidente de Colpensiones también pidió ver la cotización con otros ojos. Hay trabajadores, sobre todo independientes, que prefieren no cotizar o incluso le piden a su empleador que no pague su aporte, algo que, advirtió, es ilegal. Pero eso, dijo, "no es un gasto, es una inversión para la vejez".
Para consultarla, quien esté en Colpensiones debe entrar a colpensiones.gov.co y buscar la pestaña de historia laboral. Ahí aparece, ciclo por ciclo, cuántas semanas se han cotizado y el total acumulado. Quien esté en un fondo privado encontrará la misma pestaña en la página de su administradora, donde además de las semanas se ve cuánto dinero tiene ahorrado para su pensión. Todo se hace por internet.
Olivera sugirió volverlo un hábito: revisar la historia laboral cada seis meses o cada año.
"¿Voy a poder pensionarme?"
La pregunta llegó a Echemos Cuentas desde la audiencia. Durante la transmisión, un espectador de 28 años que ha trabajado desde los 20 dejó en el aire este cuestionamiento. Olivera respondió que sí, pero que la única condición es seguir cotizando. De hecho, el vicerrector adminsitrativo y financiero de la Universidad de Los Andes contó su propia experiencia: a los 20 años pensaba que los 60 nunca le iban a llegar y se preguntaba para qué cotizar. "Cerré los ojos, los volví a abrir y ya estoy casi a los 60″, dijo.
Según Olivera, Colombia exige menos que la mayoría de países: menos años de cotización, un porcentaje menor del salario y una edad de pensión más baja. Por eso califica el sistema de "generoso". Por ejemplo, el experto hizo la cuenta con un hombre que empieza a cotizar a los 20 y se pensiona a los 62: de esos 42 años solo necesita cotizar 25, que equivalen a las 1.300 semanas que se piden.
Esas 1.300 semanas son el requisito de los hombres. Para las mujeres ya viene bajando (este año está en 1.250 semanas en Colpensiones y 1.135 en los fondos privados) y con la reforma llegará a 1.000 en 2036.
No obstante, Olivera recordó que solo uno de cada cuatro adultos mayores en Colombia tiene pensión, algo que calificó de "socialmente inaceptable". Para ampliar la cobertura se pensó la prestación anticipada: quien llega a la edad de pensión sin las semanas completas recibe la pensión, pero con un descuento por lo que no alcanzó a cotizar. Es un mecanismo, dijo, para quienes hicieron el esfuerzo y se quedaron cortos. Según la reforma, aplica para mujeres de 62 años y hombres de 65 que hayan cotizado más de 1.000 semanas, y el descuento se hace mes a mes.
¿Qué pasa con la edad de pensión?
El debate se dio la semana pasada, cuando el presidente de la Corte Suprema de Justicia, Iván Mauricio Lenis, dijo que el país debe poner sobre la mesa un posible aumento en la edad de pensión de las mujeres, hoy de 57 años frente a los 62 de los hombres. Su argumento fueron los retos fiscales del sistema. La Corte Suprema aclaró después que no hay ningún proyecto de la corporación en ese sentido, y un cambio así tendría que pasar por el Congreso.
Al respecto, Olivera habló de dos discusiones: la de la edad de pensión para todos y la de la diferencia entre hombres y mujeres. Las describió como difíciles desde lo político, pero dijo que el país tiene que darlas.
En contexto: Subir la edad de pensión para las mujeres: ¿qué tan conveniente sería, según expertos?
El experto recordó que la Corte Constitucional, que es otra corporación, reconoció en 2023 que las mujeres han tenido menos oportunidades laborales que los hombres y ordenó bajar las semanas que se les exigen. Una decisión de 2024 hizo lo propio con quienes están en fondos privados. Para Olivera, si hay desigualdades en el mercado laboral, lo primero es resolverlas. Las mujeres dedican más tiempo al cuidado y al hogar, a veces ganan menos y cotizan menos, explicó, y eso exigiría, eventualmente, una nueva reforma laboral que les abra más oportunidades.
La reforma pensional, por cierto, no toca la edad: se mantiene en 57 años para las mujeres y 62 para los hombres.
¿Es sostenible el sistema pensional?
En las últimas semanas, el Ministerio de Trabajo ha advertido que no hay recursos suficientes para las pensiones que hay que pagar. Según esa cartera, a Colpensiones le faltan más de COP 5 billones para cubrir las mesadas de este año. Esta inquietud también llegó a Echemos Cuentas.
Olivera señaló que la reforma dejó una deuda mayor que la que había antes, calculada hasta el año 2100. Si no se cambia nada, como la edad, dijo, fiscalmente habrá que poner más plata a partir de 2065. Aun así, recordó que en Colombia nunca se ha dejado de pagar una pensión y que no cree que se esté cerca de eso. Por ahora, afirmó, el sistema es sostenible y las pensiones se van a pagar. Según dijo, el Comité Autónomo de la Regla Fiscal ya señaló que el ahorro de la reforma alcanza hasta 2065.
En cualquier caso, Olivera aseguró que será inevitable que, para antes de ese año, el país tenga que hacer otra reforma pensional. La secuencia que propone para los próximos 20 o 25 años es primero una "buena" reforma laboral, que permita incentivar el trabajo formal y, por ende, las cotizaciones a pensión, y después una pensional que garantice la sostenibilidad, sin dejar el problema para después.
Otra duda durante la transmisión fue si los fondos privados le han girado a Colpensiones el dinero que pidió el Gobierno. La respuesta corta, dijo Olivera, es no. Según explicó, la ley establece que la plata que los fondos ya tienen la sigue administrando el fondo, con su rentabilidad, y se entrega a Colpensiones cuando la persona se pensiona, porque con ese dinero se paga su pensión. Lo que pidió el Gobierno, agregó, no es lo que la ley les ordena entregar, y por eso hay una discusión jurídica. Las AFP seguirán administrando más de COP 550 billones de ahorro pensional mientras se van pensionando los afiliados.
¿Qué falta para que arranque el nuevo sistema?
Aunque la Corte Constitucional avaló la mayor parte de la ley, nueve componentes volvieron a la Cámara de Representantes, que tiene 30 días hábiles, contados desde el 17 de septiembre, para corregir los errores de trámite. Cuando termine, el presidente de la Cámara deberá rendir un informe a la Corte, que volverá a pronunciarse sobre esos puntos.
Entre los temas que quedaron en manos del Legislativo están las comisiones de las ACCAI, aclaraciones sobre la administración del fondo de ahorro a cargo del Banco de la República, los fondos generacionales y las condiciones diferenciales para pueblos indígenas, comunidades negras y campesinas. También las 50 semanas por hijo nacido para las mujeres que no cumplen los requisitos de pensión.
Eso significa que algunas reglas explicadas en esta nota podrían moverse. Con las 50 semanas por hijo, por ejemplo, el requisito de una mujer con tres hijos podría quedar en 850, pero ese artículo está entre los devueltos. Lo que la Corte avaló rige, en principio, desde el 1 de abril de 2027, mientras que la vigencia de lo devuelto depende de que se complete la corrección.
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