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El café colombiano entra en un nuevo bache productivo.
Febrero confirmó que el ajuste que comenzó a insinuarse a finales de 2025 no era un episodio aislado: el grano más emblemático del país atraviesa un momento de menor oferta, presionado por el clima y por los ritmos propios del cultivo.
Según informó Germán Bahamón, presidente de la Federación Nacional de Cafeteros, en el segundo mes del año, la producción nacional alcanzó 869.000 sacos de 60 kilos, una caída de 36 % frente a febrero de 2025. Hay menos café saliendo de las fincas.
El dato refleja el impacto acumulado de las lluvias intensas en varias zonas cafeteras, que alteraron procesos clave del cultivo como la floración y el desarrollo del grano.
Colombia es un país donde el café sigue siendo una pieza central de la economía rural. Con más de 500.000 familias cafeteras, cada sacudida productiva se siente desde el campo hasta los puertos.
Febrero confirma un importante ajuste en la oferta; el sector cafetero colombiano expresa preocupación por la afectación de la producción y los precios actuales.
— German Bahamon Jaramillo (@GermanBahamon) March 5, 2026
La producción nacional de café en febrero alcanzó 869 mil sacos de 60 kg, con una caída -36% frente al mismo mes del…
Un ajuste que ya se ve en todo el año cafetero
La caída de febrero no llega sola.
Si se observa el acumulado de los últimos doce meses, entre marzo de 2025 y febrero de 2026, la producción nacional suma 12,72 millones de sacos, lo que representa una reducción de 14 % frente al periodo anterior.
Es una señal clara de que el ciclo productivo viene ajustándose desde hace varios meses.
Las proyecciones de la Federación apuntan en la misma dirección. El gremio estima que el primer semestre de 2026 cerraría con cerca de 6,2 millones de sacos, confirmando un escenario de menor oferta.
Detrás de esta tendencia aparece un factor conocido por los cafeteros: el clima.
Las lluvias persistentes en varias regiones productoras han alterado los tiempos de cosecha y afectado el llenado del grano.
Menos café para exportar
El ajuste productivo también empieza a reflejarse en el frente externo.
Las exportaciones preliminares de febrero se ubicaron en 807.000 sacos, lo que representa una caída de 32 % frente al mismo mes del año pasado.
Si se observa el año cafetero, de octubre a febrero, Colombia ha exportado 5,06 millones de sacos, un retroceso de 14 % frente al ciclo previo.
Esto ocurre justo después de un año excepcional para el grano en el comercio exterior. En 2025, el café generó USD 5.788 millones en exportaciones, con un salto de 70,6 %, y llegó a superar al carbón dentro de la canasta exportadora del país por primera vez en un cuarto de siglo.
El mercado interno resiste
Mientras el campo ajusta su oferta, el consumo dentro del país se mantiene firme.
La demanda interna ronda 2,3 millones de sacos al año, una cifra que confirma la solidez del mercado doméstico en un país donde el café es parte de la vida cotidiana.
Para cubrir parte de las necesidades industriales —especialmente en tostión y mezclas— Colombia ha importado café. El gremio subrayó que solo en febrero se estiman 116.000 sacos, mientras que en el acumulado anual las compras externas alcanzan 1,32 millones de sacos.
“El reto inmediato será aplicar medidas contracíclicas para seguir fortaleciendo la productividad: fertilización y renovación de cafetales para consolidar el ciclo productivo en los próximos meses”, concluyó Bahamón.
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