El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.

El mural por la memoria que reunió a víctimas de falsos positivos y exmilitares en Huila

En el municipio de Isnos (Huila), 11 comparecientes de la fuerza pública se reunieron con los familiares de víctimas de ejecuciones extrajudiciales para entregar un mural de la memoria que durante meses elaboraron juntos. La iniciativa no solo es una intervención de un espacio público; es también un recordatorio de la barbarie ocurrida en el suroccidente del país y de que, pese a los graves crímenes cometidos, la reconciliación sí es posible.

Redacción Judicial

27 de marzo de 2026 - 09:44 p. m.
El mural del municipio de isnos reúne varios elementos propios de la cultura, el paisaje y la memoria del conflicto armado en esta zona del país.
Foto: JEP
PUBLICIDAD

Los familiares de víctimas de ejecuciones extrajudiciales y antiguos miembros del Ejército se vieron cara a cara en el municipio de Isnos, al suroccidente del departamento del Huila. Lo hicieron en la mañana del 27 de marzo de 2026, para concluir un trabajo que durante meses venían realizando juntos: la construcción de un mural pétreo para dignificar a las víctimas de falsos positivos en esta región del país y mantener viva su memoria.

El acto se realizó en la sede de la Institución Educativa José Eustasio Rivera, donde está ubicado el mural titulado “Huellas imborrables en la memoria”, que recoge gran parte de la historia de 16 civiles inocentes, asesinados por 11 exmilitares que están imputados por la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) como máximos responsables de graves crímenes de guerra y de lesa humanidad, cometidos entre los años 2005 y 2008.

La iniciativa hace parte de la denominada “Ruta de la Memoria y la Reconciliación” impulsada por víctimas del subcaso Huila del caso 03 de la JEP, que investiga los asesinatos y desapariciones forzadas de civiles presentados falsamente como bajas en combate por agentes del Estado. Un expediente que está en manos del magistrado Alejandro Ramelli, presidente de la JEP, y que abarca 200 asesinatos y 32 desapariciones forzadas.

Lea también: Acoso en medios: Fiscalía activa grupo especial por recibir más de 50 denuncias en tres días

Read more!

De igual forma, el proyecto de esta ruta de memoria se adelanta en articulación con el Observatorio Surcolombiano de Derechos Humanos, Paz y Territorio (Obsurdh), una organización sin ánimo de lucro, que representa a cerca de 800 víctimas indirectas del caso 03 de la JEP en los departamentos de Huila y Caquetá. Como este, hay otros dos murales que ya fueron construidos y entregados en los municipios de Pitalito y Garzón.

Durante varios meses, víctimas y comparecientes trabajaron juntos en el diseño del colorido mural, ubicado en una de las entradas de la Institución Educativa José Eustasio Rivera. En enero de este año empezó su construcción y durante el proceso de la elaboración de la placa de concreto y la pintura de las figuras participaron en varias jornadas de trabajo colectivo. Además, es una iniciativa de cara a una futura sentencia restaurativa.

“Las víctimas solicitaron que la ‘Ruta de la Memoria y la Reconciliación’ fuera tenida en cuenta en la Resolución de Conclusiones que se emita al final de la etapa de investigación, para que las acciones restaurativas que la caracterizan puedan ser valoradas por el Tribunal para la Paz como parte del cumplimiento anticipado de la Sanción Propia que les será impuesta a los máximos responsables del Caso 03″, indicaron desde la JEP.

Le puede interesar: Juliana Guerrero, excandidata a viceministra y ahora imputada por intentar engañar al Estado

Los comparecientes también asistieron al acto de entrega y reconocieron públicamente, una vez más, los crímentes cometidos cuando estaban en el Ejército.
Foto: JEP

La obra también tiene una placa que recopila los nombres de todas las víctimas de ejecuciones extrajudiciales cuyos casos ocurrieron en el municipio de Isnos o que eran oriundos de esa población. De las víctimas, solo una persona es sobreviviente: Aladino Ríos Sánchez, quien durante el proceso se reencontró con quien en su momento dio la orden de asesinarlo, el entonces teniente Julián Andrés Calderón.

Las personas que fueron asesinadas son Albeiro Hernández Cerón, Miller Andrés Blandón Alvarez, Juan Diego Martínez Peña, Álvaro Hernando Ramírez Falla, José Alexander Murcia Figueroa, Rubén Darío Garcés Murcia, José Yovanny Cerquera Oliveros, Jamir Burbano Jurado, Jamir Antonio Peña Peláez, Jhon Nelson Pino Díaz, Edras Samboní Benavides, Evangelista Ortega Pardo, Wilmer Cerón Joaquí, Martín Gildardo Argote y Henry Sapuyes Argote.

No ad for you

“La obra se estructura a partir de escenas que recrean la vida cotidiana y rural del territorio, así como las trayectorias de vida de las víctimas: mercados campesinos, cultivos de café y caña, caminos veredales, viviendas, momentos de descanso, árboles, montañas y símbolos de fe. También incorpora elementos identitarios de Isnos, como el Salto de Bordones y referencias al patrimonio del Alto Magdalena”, detalló la JEP durante el acto de entrega.

Contenido relacionado: Un dolor que no cesa: víctimas de falsos positivos en Casanare enfrentan a su victimario

Además de estos elementos, “en el centro del mural hay un gran árbol de cachingo, símbolo de vida y protección. También se incluyen una paloma blanca, una planta suculenta que representa la resistencia y la figura del Sagrado Corazón de Jesús como expresión de fe y esperanza”. Una de las imágenes más significativas de la obra es la de una “estatua humana”, que representa a Miller Andrés Blandón, asesinado el 17 de julio de 2008.

“Este mural significa mucho, es la vida que va a existir ahora y para siempre”, dijo Silvia Segura Manrique, abuela de Miller Andrés Blandón. Agregó que actos como este son de gran importancia para reparar a las víctimas, visibilizar la memoria de sus seres queridos y construir reconciliación: “Ha sido muy hermoso, porque con las manos con las que esos señores hicieron tanto daño ahora están demostrando que sí se puede cambiar y restaurar”.

No ad for you

La magistrada Diana María Vega Laguna, de la Sala de Amnistía o Indulto de la JEP y oriunda del departamento del Huila, acompañó la entrega del mural. “Es un acto de profunda humanidad entre todos los que estamos involucrados en este proceso, después de años de lucha de las víctimas, de hablar sin que les creyeran”, dijo la togada. Agregó que obras como esta demuestran la importancia de la justicia transicional para sanar las heridas de la guerra.

Lea: Con rituales indígenas y ciencia: el hallazgo de una fosa con excombatientes de Quintín Lame

La magistrada Diana María Vega Laguna, durante el acto de entrega del mural en Isnos (Huila).
Foto: JEP

“La paz es un presupuesto indispensable que permite la prosperidad de estas tierras. El concepto de la violencia no puede solo reducirse al uso de las armas, sino también al abandono del Estado”, dijo la magistrada. Y agregó: “La JEP no juzga personas, sino hechos, y los hechos se pueden separar cuando se repara. Detrás de este mural hay mucha voluntad y trabajo”. En ello coincidió Fabián Martínez, magistrado auxiliar del despacho del presidente de la JEP. “La justicia transicional mira hacia el pasado, pensando en el futuro”, dijo.

No ad for you

También Javier Alejandro Pantoja, jefe de la oficina del Sistema Autónomo de Asesoría y Defensa (SAAD) de comparecientes de la JEP, señaló que el mural pétreo entregado en Isnos y el trabajo detrás de él “demuestran el objetivo de la justicia transicional, que busca acercar a las partes”. Agregó: “El arte no es un adorno, un accesorio ni un medio, sino un fin en sí mismo. Esa enseñanza nos la da el mural; en el arte recuperamos la condición de seres humanos, podemos contar una nueva historia”.

Más contenido: Entre masacres y ríos de muerte, víctimas en el Magdalena Medio exigen verdad en la JEP

José Alfredo Muñoz, alcalde del municipio de Isnos, también reconoció la importancia de esta obra de memoria para reconocer la barbarie que sembró la violencia en esta región del país. “Este mural es memoria, reconocimiento para nuestro municipio. Representa una parte de nuestra historia que no podemos olvidar. Este es un paso significativo hacia la sanación colectiva y la construcción de paz en nuestro territorio”, dijo alcalde.

No ad for you

La obra está en un espacio público y será protegida por la comunidad de la Institución Educativa José Eustasio Rivera. También tiene una placa con un código que redirige a las personas a un recorrido virtual por la memoria del conflicto en el departamento del Huila, con el objetivo de hacer pedagogía sobre los hechos ocurridos allí. Demuestra que, ante graves crímenes, no es suficiente con establecer responsabilidades y sanciones; también es necesario resguardar la memoria para que no vuelva a suceder.

Para conocer más sobre justicia, seguridad y derechos humanos, visite la sección Judicial de El Espectador.

Conoce más

Temas recomendados:

Ver todas las noticias
Read more!
Read more!
El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.