
El nuevo estadio El Campín de Bogotá vuelve a tener una ruta clara de construcción y una nueva fecha de entrega: finales de 2028. Después de semanas de dudas, controversias por los retrasos y los usos del escenario, la Alcaldía de Bogotá y el concesionario Sencia realizaron este miércoles una rueda de prensa en el Movistar Arena en la que no solo aclararon el camino que seguirá el proyecto, que se modificó por completo, sino que anunciaron al encargado de la construcción: la firma asiática PowerChina. Su tarea será la de edificar un nuevo escenario con capacidad para 60.000 espectadores (antes iba a ser para 50.000); una tribuna retráctil para agilizar montaje de conciertos, y sistemas de seguridad con inteligencia artificial. Todo se estudió en medio de los reajustes financieros y de diseño que, a la fecha, todavía generan dudas entre algunos concejales de Bogotá.
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Aclarando algunas dudas, Hoyos indicó en la rueda de prensa que la licencia de construcción quedó en firme el 19 de junio de 2026, mientras que el estudio de tránsito apenas fue aprobado por la Secretaría de Movilidad el 15 de septiembre. La explicación de Sencia y la Alcaldía es que, en aras de ampliar la capacidad del estadio, tuvieron que “reevaluar todo el proyecto”, lo que implicó también ajustar cada detalle y certificar los estudios de movilidad.
¿Bogotá “subvalorada”?
Según la presentación de Sencia, hubo otro factor que impulsó los cambios: un estudio con la participación de algunos bogotanos y preguntas a la inteligencia artificial.
“Hicimos un estudio para tratar de entender qué piensa la gente cuando viene a Bogotá. Les preguntamos a algunas personas y a la Inteligencia Artificial ¿qué opinan de nuestra ciudad? ¿Cuáles son esas principales palabras que salen en las conversaciones de las personas que vienen de fuera de Bogotá? Hay algo que nos llamó la atención: la calificación de ‘subvalorada’”. El alcalde Galán también mencionó, como punto de partida de los anuncios, que los retrasos se deben en gran medida a la idea de hacer un estadio como se lo “merece Bogotá”. Según las nuevas cuentas, el escenario estaría completamente terminado y en funcionamiento en diciembre de 2028.
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Tribuna retráctil y tecnología
Así, el Distrito dio por iniciadas las obras con la construcción de fase subterránea. Dicha primera fase consistirá en la instalación de 3.080 pilotes. Los trabajos tomarán hasta ocho meses antes de que la estructura empiece a elevarse. Entre los cambios en el diseño destacan una tribuna retráctil para ubicar escenarios para conciertos, disminuyendo el tiempo de montajes de siete a dos días. Sencia mencionó que el caso de BTS (que se realizará este viernes y sábado) demuestra la dificultad que representan los grandes montajes, pues se debe intervenir incluso la grama.
Los baños aumentarán de 274 a 910; habrá 225 suites comerciales/corporativas, y un túnel con vidrio tipo “club de experiencia” para ver a los jugadores a 2 metros de distancia antes de salir a la cancha. Adicionalmente, será el primer estadio en Latinoamérica con un espacio exclusivo para la atención de violencias contra las mujeres o “Área Púrpura”.

En tecnología también se incluirá la pantalla más grande en las afueras de un estadio en Colombia, con 400 m2 (27 metros de largo por 15 metros de ancho) y una “seguridad inteligente”, pasando de 192 a más de 800 cámaras con Inteligencia Artificial, 200 torniquetes con reconocimiento facial, y 400 arcos detectores de metales. El centro de control promete tiempos de reacción de 10 segundos en la cancha y 90 segundos en el exterior.
La reestructuración, según afirmó Sencia, implicará unos costos adicionales que “la junta del proyecto asumirá”. En dicha junta se encuentra Corficolombiana, que se unió al equipo recientemente, y se convirtió en mayor accionista en el proyecto. El contrato con el Distrito contempla que los inversionistas recuperarán su dinero a través de su explotación comercial durante 15 años.
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Desconfianza desde el Concejo
Desde el Concejo de Bogotá el seguimiento es permanente y las críticas vienen incluso desde antes de que la capital firmara la APP. El concejal Juan David Quintero cuestionó duramente la credibilidad de Sencia y de su vocero, Mauricio Hoyos, señalando que al tratarse de un activo público no hay lugar para “falsas o medianas verdades” y que en la información oficial no existe evidencia del cierre financiero. Además, denunció que la administración ha concedido prórrogas sustentadas en “errores absurdos de transcripción”, para eludir el incumplimiento legal del concesionario, lo que postergó la entrega del escenario de 2027 a 2028. El cabildante incluso llegó al extremo de pedirle al Distrito que Corficolombiana asuma la dirección y el liderazgo total del proyecto, o terminar el contrato.
Heidy Sánchez es otra de las cabildantes que ha cuestionado la obra. Ante las nuevas noticias, dijo: “¿Por qué no le dicen la verdad a la ciudadanía sobre cuáles son los verdaderos retrasos? Causa curiosidad que, a última hora, aparece PowerChina, una multinacional que habría sido seleccionada por Sencia para ejecutar la construcción como la empresa encargada de llevar adelante las obras y, acto seguido, se anuncie el retraso de un año en la entrega del nuevo Campín. Además, se siguen aplazando las entregas a los bogotanos mientras Sencia continúa beneficiándose del aprovechamiento económico del estadio”.
Frente a las dudas sobre el aval y el cierre financiero, Mauricio Hoyos (CEO de Sencia) aseguró que este ya se presentó formalmente y ya lo aprobó el Distrito, siendo este un requisito previamente superado para la firma del Acta de Inicio. Asimismo, el concesionario sostuvo que ha respaldado económicamente el proyecto inyectando a la fiducia más de COP 320.000 millones, superando la exigencia contractual de COP 152.000 millones, sumados a los más de COP 32.000 millones invertidos en estudios.
Finalmente, aunque ya hay un cronograma oficial al cual hacerle seguimiento, el historial del nuevo estadio El Campín sigue dejando dudas de si se podrá cumplir el tiempo extra otorgado. Esto, en vista de la reestructuración del plan y de los nuevos retos de ingeniería para levantar un estadio de 70 metros de frente. Y es que la obra no se limita al estadio sino a un entorno que contará con “hub” de entretenimiento, tiendas, gastronomía, cine y hasta la nueva sede de la orquesta filarmónica de Bogotá. Lo cierto es que, según Hoyos, el actual estadio no dejará de funcionar: “lleva 87 años, no se tumbará hasta que no esté terminado el nuevo”, sentenció el CEO de Sencia. La cuenta regresiva para ver si el concesionario y el Distrito cumplen la promesa ya está en marcha.
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RAUL HERNANDO(qdhjj)•01 de octubre de 2026 – 06:15El área debería contemplar deprimir el carril oriental de la carrera 30 a fin de dejar una plazoleta amplia o buscar otra solución para reducir el efecto sobre el tráfico que tienen las actividades deportivas
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Javier(ti8zq)•30 de septiembre de 2026 – 20:42Mucho estadio para que al final se terminen agarrando a cuchillo afuera por una camiseta.
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Elvis(21348)•30 de septiembre de 2026 – 20:39Excelente que se haya destrabado el proyecto e iniciado formalmente l construcción. Lo mejor, que se de +60k. Es lo que Bogota se merece y sus equipos de fútbol.siempre protagonistas del,fútbol colombiano. Arriba Bogota