
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
Recuerda que debes congelar este postre por 8 horas, con 4 horas de filtrado y 4 horas de refrigeración para disfrutar.
- Tiempo de preparación: 25 minutos.
- Tiempo de cocción: 25 minutos.
- Porciones: 4.
Ingredientes
- 6 tomates maduros
- 1 cucharadita de sal
Ingredientes para la panacota
500 mililitros de crema de leche
80 gramos de azúcar
7 gramos de gelatina sin sabor (1 sobre), hidratada en 35 ml de agua fría
100 mililitros de clarificado de tomate
1 pizca de bicarbonato de sodio
Ingredientes para la mermelada de tomate
La pulpa de tomate que queda en la tela
100 gramos de azúcar
100 mililitros de agua
No dejes de leer: Cómo hacer salsa teriyaki casera en 25 minutos
Preparación
Procesa los tomates con la sal hasta obtener un puré. Viértelo en una refractaria y congela por al menos 8 horas.
Pon el puré congelado en un colador cubierto con una tela limpia y deja que se descongele en la nevera. Así obtendrás un líquido de tomate clarificado. Reserva el líquido y la pulpa que queda en la tela.
En una olla, calienta la crema de leche con el azúcar hasta 80 °C. Retírala del fuego y agrega la gelatina hidratada, revolviendo hasta que se disuelva.
Agrega el bicarbonato al clarificado de tomate para neutralizar la acidez y evitar que la crema se corte.
Vierte el clarificado en la mezcla de crema de leche sin dejar de revolver.
Sirve en copas y lleva a la nevera por al menos 4 horas, hasta que cuaje.
Para la mermelada, lleva a una olla la pulpa reservada con el agua y el azúcar. Cocina a fuego medio por 15 a 20 minutos, hasta que espese. Deja enfriar.
Cuando la panacota esté firme, cubre con la mermelada de tomate fría y sirve.
Ojo al dato: El secreto de los chuzos callejeros colombianos está en este adobo
Un poco de historia de la panna cotta
Este postre es de origen italiano y es una de las delicias típica de Piamonte. Suele elaborarse con crema de leche, azúcar, gelatina sin sabor y es ideal para consumirlo con una buena salsa de frutos rojos acompañada con arándanos o fresas. Su textura es más suave que el flan y su preparación original no incluye la gelatina y se cocina a fuego medio y luego en horno.
*Nota de la editora
El contexto histórico de este ingrediente puede encontrarlo en otras recetas con un fin informativo y práctico, para comprender mejor su origen y uso en la cocina.
Si te gusta la cocina y eres de los que crea recetas en busca de nuevos sabores, escríbenos al correo de Tatiana Gómez Fuentes (tgomez@elespectador.com) para conocer tu propuesta gastronómica. 😊🥦🥩🥧