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Tres integrantes de la Policía Nacional fueron secuestrados la tarde del lunes 17 de agosto en el sector conocido como La Curva, jurisdicción de Bucarasica, mientras se desplazaban por la vía que conecta a Cúcuta con Ocaña (Norte de Santander). El hecho, ocurrido hacia las 12:30 del mediodía, llevó a las autoridades a activar un operativo de búsqueda para dar con el paradero de los uniformados.
Los policías retenidos fueron identificados como el mayor Fredy Alexis Russi González y los patrulleros Erika Tatiana Monroy Hurtado y Edinson Yesid Medina Traslaviña, todos adscritos al Grupo Investigativo Contra el Terrorismo (Grate) de la Dirección de Investigación Criminal e Interpol (Dijín), en Norte de Santander.
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Según los primeros reportes, los tres uniformados viajaban en un Chevrolet Spark GT de color rojo cuando fueron interceptados por varios hombres armados que se movilizaban en dos camionetas. Los agresores los habrían obligado a bajar del automóvil bajo amenazas y luego se los llevaron con rumbo desconocido. El vehículo quedó abandonado sobre la vía, con impactos de bala, grafitis en la carrocería y el vidrio trasero destruido.
Aunque ningún grupo se ha atribuido formalmente el hecho, las primeras hipótesis de las autoridades apuntan a una estructura armada ilegal con presencia en la zona.
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El Ministerio de Defensa, en cabeza del general (r) Jorge Eduardo Mora López, ha señalado que el secuestro estaría relacionado con integrantes de la estructura “Camilo Torres” del Eln, presuntamente bajo las órdenes de alias “Zorrito”, superior de alias “Firulais”. En la región delinquen tanto este grupo como el frente 33 de las disidencias de las Farc, bajo el mando de alias “Calarcá”.
La cartera de Defensa emitió un comunicado en el que rechazó categóricamente el secuestro y aseguró que puso a disposición todas las capacidades de la Fuerza Pública para ubicar a los uniformados y garantizar su regreso con vida. El Mindefensa señaló que el hecho constituiría una retaliación de los grupos armados ilegales frente a los recientes resultados de las Fuerzas Militares y la Policía en la región del Catatumbo.
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El Gobierno hizo un llamado al Derecho Internacional Humanitario (DIH), responsabilizando a los captores por la vida, integridad y seguridad de los tres policías, y exigió su liberación inmediata y sin condiciones. “El Estado no se intimida ni retrocede ante el secuestro y la violencia. Quienes atenten contra nuestros policías y soldados enfrentarán toda la capacidad institucional y deberán responder ante la justicia”, advirtió la cartera.
El caso ha generado especial preocupación entre los organismos de seguridad debido al perfil de los tres policías, quienes hacían parte de un grupo especializado en investigaciones contra estructuras vinculadas con el terrorismo y el crimen organizado. Por esta razón, las autoridades también buscan establecer si su presencia en la zona estaba relacionada con alguna investigación en curso que pudiera explicar el secuestro.
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