El Consejo de Estado concedió la medida cautelar con la que se buscaba frenar la resolución mediante la cual el Gobierno de Gustavo Petro había nombrado al exjefe paramilitar Salvatore Mancuso como gestor de paz. Según el demandante, la designación del excomandante de las Autodefensas Unidas de Colombia (Auc) carecía de límites temporales, geográficos y funcionales.
La demanda solicitaba decretar la suspensión provisional de la Resolución 244 de 2023, mediante la cual el Gobierno nombró a Mancuso como gestor de paz. En la solicitud, Samuel Alejandro Ortiz señaló que el acto administrativo habría infrigido las normas, se habría expedido irregularmente y habría estado mal motivado.
Lea: Capturan a 13 personas por presunto direccionamiento de contratos por COP 3 billones
Puntualmente, el demandante señaló que fue errónea la designación del exjefe paramilitar, pues él “no tiene liderazgo dentro de los grupos armados, ni capacidad para hacer aportes en la construcción de la paz”. El abogado Ortiz solicitó al alto tribunal la suspensión provisional argumentando que, de seguir en firme, el acto administrativo afectaría directamente el ordenamiento jurídico del país.
Al revisar la petición, el alto tribunal determinó que la medida gubernamental no tiene límites claros. Por ejemplo, que aunque el presidente tiene potestad para designar gestores de paz, dicha facultad debe ejercerse con precisión. En el caso de Mancuso, la resolución, aparentemente, no los tiene.
Le puede interesar: Investigan a exalcalde de Arauca por posibles irregularidades en proyecto de alcantarillado
La desiganción de Mancuso, además, no habría tenido los controles legales que garanticen el acceso a la justicia de las víctimas ni su reparación. Para el Consejo de Estado, “la medida no resulta proporcional en estricto sentido, toda vez que se otorgaría un beneficio ilimitado (la libertad), sin contraprestación ni contención alguna, pese a la ausencia de contribución real con la verdad y la reparación de las víctimas”.
De igual manera, el alto tribunal señala que las facultades del presidente para designar gestores de paz “no es al margen de la ley sino justamente en virtud de la ley y en la medida en que la ley haya dispuesto”. Además, que “el ejercicio de una potestad discrecional por parte de la administración no implica arbitrariedad”.
Más noticias judiciales: Aerocivil prohíbe uso de drones durante posesión presidencial de Abelardo de la Espriella
El nombramiento de Mancuso como gestor de paz
Salvatore Mancuso fue designado como gestor de paz el 23 de julio de 2023 por orden del presidente Gustavo Petro. El nombramiento fue aceptado por el exjefe paramilitar el 16 de agosto de ese año, desde la cárcel de Estados Unidos en la que permanecía recluido desde 2008 luego de que el entonces presidente, Álvaro Uribe Vélez avalara su extradición.
En ese entonces, el excomandante de las Auc dio una rueda de prensa desde el establecimiento carcelario, en la que señaló: “Quiero decirle al país y al Presidente que yo honro mi palabra y acepto la designación que me hace para trabajar de la mano de la OACP (Oficina del Alto Comisionado de Paz) en la búsqueda de la paz total en la que creo (...) Lo hago para ayudar a buscar esa paz total que necesita Colombia”.
Le recomendamos: Alertan por ataque cibernético al Ministerio de Justicia a través de un virus
Mancuso regresó al país el 27 de febrero de 2024, después de más de 15 años de su extradición a Estados Unidos. Según sus antecedentes judiciales, el exjefe paramilitar estuvo involucrado en al menos 300 homicidios y participó en masacres como las de Mapiripán, El Salado y La Gabarra, en las que fueron asesinados más de 150 campesinos.
¿Quién es Salvatore Mancuso?
Este exjefe paramilitar nació en Montería (Córdoba) el 17 de agosto de 1964. Su padre, Salvatore Mancuso D’Angiolella, es oriundo de Nápoles (Italia), y su madre, Gladys Gómez, es monteriana. Tuvieron seis hijos, siendo Salvatore el segundo.
Lea también: Sancionan a Jorge Iván Ospina, interventor de Nueva EPS, por incumplimientos a un paciente
Según su hoja de vida, el exjefe paramilitar estudió algunos semestres Ingeniería Civil en la Universidad Javeriana de Bogotá y Administración Agropecuaria en la Escuela de Formación Técnica Agrícola. Además, estudió inglés en la Universidad de Pittsburgh en Estados Unidos, pero no terminó ninguna de las carreras.
Para 1992, Mancuso trabajaba como administrador de varias fincas de la finca de su esposa en Tierralta (Córdoba). Fue allí donde fue víctima de extorsiones y otras amenazas por parte de hombres del Ejército Popular de Liberación (EPL), por lo que decidió seguir a los hombres e identificar sus campamentos. Con esa información en mano, recurrió al Ejército y le entregó las coordenadas.
Le puede interesar: Ataque en Íquira, Huila: lanzan explosivos contra una estación de Policía
Fue así como, según el portal Verdad Abierta, se convirtió en informante de las fuerzas militares, especialmente del mayor Walter Fratini Lobaccio. Luego, el propio uniformado le sugirió que él y otros ganaderos de la zona debían armarse como respuesta a las amenazas y exigencias de grupos armados ilegales. Así se crearon los primeros vínculos entre grupos paramilitares y ganaderos de Córdoba.
Para conocer más sobre justicia, seguridad y derechos humanos, visite la sección Judicial de El Espectador.