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23 Sep 2021 - 3:43 p. m.

¿En qué va el POT de Bogotá?

La discusión ya está en el Concejo de Bogotá, los ponentes están listos y la ciudad está atenta a lo que sucede con este Plan de Ordenamiento Territorial que no se actualiza desde el 2004.
Edwin Bohorquez Aya

Edwin Bohorquez Aya

Economía, Negocios, Emprendimiento, Liderazgo, Tecnología.
Claudia López, alcaldesa de Bogotá, durante la presentación del Plan de Ordenamiento Territorial.
Claudia López, alcaldesa de Bogotá, durante la presentación del Plan de Ordenamiento Territorial.
Foto: Jorge Londoño - Gustavo Torrijos Zuluaga

¿Cómo debería estar ordenada una ciudad? ¿Quién la debería planificar? ¿A quién se le debe dar prioridad? ¿En cuánto tiempo? ¿Y qué pasa con lo que ya está construido, edificado y en desarrollo? ¿Cuál es el papel protagónico que deben tener, por ejemplo, los cuerpos vivos como los árboles, los humedales, los ríos? ¿Cómo garantizar las viviendas necesarias para la gente que está migrando del campo a las zonas urbanas? ¿Cómo manejar el fenómeno social llamado conurbanización? Pues este boletín de El Espectador le explica tiene como foco explicar en qué va el Plan de Ordenamiento Territorial en la capital colombiana (que no se actualiza desde el 2004), en Bogotá, que está en plena discusión y que sirve como base para entender cómo se está pensando la renovación urbana de la ciudad actualizando desde la obra e intervención misma zonas deterioradas de la ciudad. El documento base ya fue radicado en el Concejo de Bogotá y lo que queda del año será determinante para la discusión de, entendiendo de manera más básica, qué uso le daremos el suelo con, por ejemplo, la construcción de nuevas casas y apartamentos, cuántos pisos puede tener un edificio, por dónde se hará una vía o cuál será la ruta del metro. Dejaremos todas las notas que hemos publicado en este boletín, recuerden entrar a cada uno de los links para poder entender mejor y en detalle. Comencemos:

El 31 de marzo de 2020 cuando todos los focos estaban en la pandemia, el Consejo Territorial de Planeación Distrital, CTPD, presentó su concepto sobre el Plan Nacional de Desarrollo. ¿Por qué? Porque era necesario incluir los lineamientos en la forma como la administración distrital debería manejar la llegada del nuevo coronavirus. En ese momento nos decían que la ciudad contaba con los recursos para atender la emergencia en el primer mes, pero requerirá adecuaciones presupuestales por si la cuarentena se extendía. Y se extendió. La pandemia no ha terminado. Así que era necesario escuchar dicho concepto porque todo terminaba relacionándose pues el plan de desarrollo se cimentaba sobre cinco pilares que tenían que ver no solo con recursos sino con planeación territorial: “Vivir sin miedo (paz, justicia y seguridad), ¡Con oportunidades, empleo y educación somos imparables! (educación, salud y oportunidades), Tiempo para la familia y el desarrollo, no para el trancón (prosperidad, movilidad, empleo y desarrollo), ¡Reverdecer a Bogotá para vivir y respirar! (agua, energía, cambio climático y medioambiente) y Unidos somos el mejor hogar de los colombianos (desarrollo regional, humano, incluyente y sostenible)”.

Ese día soltaron una recomendación de esas que a muchos incomodan pero para otros es consideraba como la base necesaria para medir la gestión pública: no “existen mecanismos certeros para la medición y el seguimiento de los logros. Se hace necesario que los indicadores de gestión sean transformados en indicadores de impacto, para que se haga un seguimiento efectivo por parte de la ciudadanía”. La Alcaldía agradeció, respondió críticas y confirmó cronogramas: un mes para ajustar el proyecto a la pandemia, llevarlo el 30 de abril al Concejo Distrital, un mes de discusión y en agosto entraría a regir, “bien sea por acuerdo o por decreto”, nos recordaba nuestra colega Mónica Rivera Rueda, (Yomonriver).

Cuatro días después entrevistamos a Adriana Córdoba, secretaria de Planeación, pues en sus manos estaba la estrategia para lograr la aprobación del Plan de Desarrollo y el de Ordenamiento Territorial, combinando desarrollo, integración y ambiente (y teniendo en cuenta, de nuevo, la emergencia sanitaria). “El trabajo con el POT lo empezamos en noviembre del año pasado, cuando creamos una comisión, con representantes de diferentes sectores, para analizar el proyecto de Enrique Peñalosa y ajustarlo a la luz de las propuestas de la nueva administración”, nos dijo.

Entonces, ¿en qué trabajaban para ese momento? “Estamos revisando. Movilidad, teniendo en cuenta el metro como eje estructurador, tanto en su línea pesada como en la red férrea, para tener un sistema multimodal regional pensando en todos los actores. El otro es la relación con la región en lo ambiental, lo económico y lo social. También las proyecciones de población, porque el proyecto de POT de la pasada administración no tenía los nuevos datos y los vamos a ajustar, para decidir hacia dónde crecemos o dónde se revitaliza. Todo, teniendo en cuenta los datos de la región, a fin de tener una planeación organizada”, respondió. Y sobre lo ambiental: “la Estructura Ecológica Principal, que antes era vista como parte del espacio público, nosotros la estamos viendo como el ordenador del territorio. El río Bogotá, los cerros y los humedales. Ahí toma gran importancia la reserva Van der Hammen, donde haremos lo que debimos hacer desde 2014 con su plan de manejo”.

Se nos vino lo más fuerte de la pandemia, la emergencia nacional, los aislamientos obligatorios, la zozobra y el miedo, los debates públicos se cancelaron y, como nos tocó a la mayoría, entrar de lleno al mundo virtual. Y así se dieron muchas de las discusiones políticas también. Entonces contamos, en detalle, lo que traía el documento final del Plan de Ordenamiento Territorial, explicando por ejemplo que el fenómeno a través del cual dos lugares poblados cercanos terminan creciendo hasta unirse, como ocurre en los límites de Bogotá con Soacha, llamado conurbación; entrevistamos a la nueva secretaria de Planeación, María Mercedes Jaramillo, para entender los diez objetivos trazados y para el 9 de julio pasado, reportamos la concertación que se logró con la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR):

Bogotá

La apuesta por una Bogotá renovada

Economía

La apuesta por un POT más sencillo para Bogotá

Bogotá

Avanza el POT de Bogotá: Claudia López firma acta de concertación con la CAR

El 11 de julio y con la “concertación ambiental en firme”, la alcaldesa entregó su proyecto de Plan de Ordenamiento Territorial al CTPD. La entidad tendría que hacer 16 audiencias y 8 diálogos con expertos y la administración para poner sobre la mesa temas centrales como la estructura ecológica, los sistemas de cuidado y las nuevas localidades. Un POT especialmente importante porque en las dos últimas administraciones no se logró sacar adelante esta hoja de ruta que, en este caso, será la brújula para moverse en los próximos doce años. Así que contamos en este link lo que se venía para el POT en Bogotá.

Un documento amplio con muchos detalles, pero resaltaban varios. Por ejemplo, de aprobarse se construiría una mega cárcel en los predios de La Picota. Albergaría, en condiciones óptimas, a más de 12.000 presos. Se cerrarían El Buen Pastor y La Modelo. “Según el ministro de Justicia, Wilson Ruiz, este proyecto se viene adelantado con la Administración Distrital y lo único que falta es la aprobación de los permisos para comenzar con las obras de renovación”. En esos terrenos donde están esas otras dos cárceles, se usarían para, por ejemplo, la construcción de parques públicos.

Con el nuevo Plan de Ordenamiento Territorial (POT), que fue concertado con la Corporación Autónoma Regional (CAR), se espera aumentar la estructura ecológica de la capital en un 30 %. ‘El renacer de Bogotá 2022-2035′ es el nombre del POT con el que se busca aumentar la conectividad de la estructura ecológica principal, pasando de 94.000 hectáreas a 124.000, es decir se planea aumentar en 30 % la Estructura Ecológica Principal, EEP. Se espera declarar cuatro nuevos Parques Ecológicos Distritales de Montaña, que se incorporarán en la gestión de conservación: Cerro Seco (Ciudad Bolívar), Mirador de los Nevados (Suba), Serranía El Zuque (San Cristóbal) y Soratama (Usaquén), para un total de ocho áreas en esta categoría.

El 25 de agosto, casi un mes atrás, reportamos cómo los miembros del Consejo Territorial de Planeación Distrital tenían pendiente por entregar ese mismo día el concepto que necesitaba la Alcaldía para poder radicar el proyecto del POT ante el Concejo. “Si bien las recomendaciones no son vinculantes, la discusión de fondo deja ver lo que viene en el cabildo. Participación y vivienda serán claves”, nos decía Mónica Rivera Rueda.

Muchas coincidencias y muchas críticas: celebraron la relevancia a la Estructura Ecológica Principal, que se fijaran categorías como la reserva distrital de humedal, resaltaron la incorporación de una estructura de patrimonios inmateriales y ambientales. Criticaron la provisión de agua y manejo de aguas residuales necesarias para el crecimiento de la ciudad, recordaron el aumento de la pobreza desde 2019 -agravada por la pandemia-, cambio en la tasa de fecundidad y el aumento en la tasa de mortalidad. “Esto lleva a pensar que las proyecciones hechas por la administración contienen alto nivel de incertidumbre, afectando las proyecciones de vivienda en la ciudad”, dijeron.

Entonces, ya con discusiones dadas, con palmadas en la espalda para las coincidencias y las críticas claras sobre la mesa, con un ambiente político más informado frente a los temas que más darían debate en el cabildo, se radicó el POT en el Concejo. Explicamos cuáles eran los puntos clave del plan, incluso fuimos a la base para explicar no solo lo que es un POT sino el por qué nos debería importar a todos y advertimos que aunque el proyecto cuenta con las mayorías, la participación ciudadana, la renovación urbana y las nuevas unidades de planeación local (que reemplazarán a las localidades) están contempladas como las discusiones más fuertes en el debate:

Bogotá

Los puntos claves del proyecto POT que Claudia López llevó al Concejo

Bogotá

¿Qué es el POT?

Bogotá

El camino que viene para el POT en el Concejo de Bogotá

Supimos que el Concejo prepara audiencias por localidades. Son 608 artículos de temas diversos que se interconectan alrededor del ordenamiento territorial y el uso del suelo. “Se hicieron ajustes en las cargas para los constructores, se mantienen los viaductos planteados sobre humedales con compensaciones demarcadas y se redujo la categoría de algunas vías colindantes o superpuestas con la estructura ecológica principal”.

En cuanto a los tiempos, al cronograma, nos contaba nuestra colega Mónica Rivera que “el Distrito es optimista y espera que para la segunda semana de noviembre ya se haya votado el documento en comisión para que, cumpliendo los tiempos, la plenaria le dé luz verde al proyecto de la administración entre el 7 y 9 de diciembre”. Eso quiere decir que “seguramente nos vamos a tomar los 90 días con toda la discusión y la disposición de la Alcaldía”, aseguró el secretario de Gobierno, Luis Ernesto Gómez.

  • Miremos algunos datos de la historia del POT que nos sirven para entender:

1. Samuel Moreno debía plantear uno nuevo, pero no alcanzó.

2. Petro aprobó por decreto la Modificación Especial del POT (Mepot), pero un juez lo tumbó por errores de procedimiento.

3. Peñalosa lo llevó al cabildo en el último año de gobierno, pero no lo aprobaron.

El actual POT contempla: ríos, humedales, los cerros Orientales, bosques y parques de montaña, que corresponde a 124.000 hectáreas de protección y que incluyen espacios como el río Bogotá, la reserva Van der Hammen y el páramo Sumapaz.

¿Y sobre el cambio climático?

Incluye zonas de inundación, en riesgo de deslizamiento, la contaminación del aire (carros y buses) o del espacio (Doña Juana y minería).

Entre otros, ¿qué busca?

Conectividad y cercanía con el trabajo, el estudio y el cuidado. Esto corresponde a equipamientos de salud, educación, parques y ciclorrutas.

¿Cómo nos afecta?

Ya no serán 20 sino 33 Unidades de Planeación Local.

Habrá tres rurales (Sumapaz –Cerros Orientales -Torca). Desaparecerá Ciudad Bolívar y La Candelaria, Mártires y Santa Fe ahora serán una sola. Ninguna tendrá más de 300.000 habitantes.

¿Qué dicen en materia de movilidad?

5 líneas de metro.

2 líneas de regiotram.

7 cables aéreos.

416 kilómetros de ciclorrutas

84 kilómetros de ciclo-alamedas

221 kilómetros de red peatonal

Y en salud: serán 45 lugares priorizados en zonas con déficit de equipamientos en salud, educación, integración y servicios sociales conocidas como manzanas de cuidado.

¿Y en patrimonio?

Se preservarán monumentos y zonas como el Centro Histórico. También el patrimonio inmaterial (música y comida) y el arqueológico, específicamente la hacienda El Carmen de Usme, donde se cree que hay más de 3.000 restos indígenas.

¿Y en vivienda?

Se construirán 580.000 viviendas en 13 años. Las VIP y VIS no podrán ser de menos de 42m2. Habrá un Distrito de Ciencia, áreas de desarrollo naranja, se definirá la zona de Chapinero verde e inteligente y el Distrito Aeroportuario.

La alcaldesa Claudia López había prometido esta discusión del POT y su posterior trámite en su primer año de gobierno, pero la pandemia la obligó a dejar esta discusión para el 2021. Así que el pasado 13 de septiembre se inició formalmente el trámite del proyecto ante el Concejo, siete días después ya estaban listos los tres ponentes: German García, Pedro Julián López y Nelson Cubides, quienes fueron escogidos por sorteo en la plenaria del cabildo después de que se resolvieran las recusaciones, los impedimentos y las condiciones del cabildo abierto.

¿Qué dijeron? Nelson Cubides (Conservador) aseguró que “se cambia el modelo de las Unidades de Planeación Zonal (UPZ) por la Unidades de Planeación Local (UPL), que además reemplazarán a las localidades. Este plan también le apuesta a densificar y hay preocupación porque nunca hemos pensado tanto en modelos de renovación. De otro lado están las zonas de tolerancia regadas en la ciudad, el paso a usos del suelo mixtos y el pago por andenes que tendremos que analizar con cuidado”. Pedro Julián López (Cambio Radical) habló de pros y contras: “Me parece importante el tema de conservar el plan parcial del norte y preocupante de que no se haga la ALO hacia al norte. Algo que sí compartimos mucho es el incremento de cargas urbanísticas a los grandes constructores para que paguen realmente a través de plusvalía el asunto de construir colegios, espacio y parques”.

La ciudad espera no solo una discusión real y a la altura de las necesidades, basada en el crecimiento de la ciudad obligado no solo por las migraciones de colombianos que llegaron desplazados por la violencia a los cinturones de pobreza a las afueras de la capital, sino por la también llegada masiva de ciudadanos venezolanos que salieron de su país en busca de un mejor presente en el nuestro. También de la dinámica que se vive en el resto del mundo y esa es la del traslado de las segundas y terceras generaciones de familias agrícolas que quieren construir su futuro en las grandes urbes. Seguiremos atentos y de la mano de Mónica Rivera, nuestra colega de la sección Bogotá, quien ha seguido en detalle todo el proceso de construcción del POT, su discusión y ahora trabaja en explicarnos lo que alistan los ponentes y lo que será motivo de debate en el seno del Concejo.

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