
El secretario de Estado, Marco Rubio, terminó esta semana una gira de tres días por la Colombia de Abelardo de la Espriella, el Ecuador de Daniel Noboa y el Perú de Keiko Fujimori. El objetivo principal estuvo claro desde el inicio: el fortalecimiento de la seguridad y un refuerzo a la lucha contra el narcotráfico, sin dejar de lado los intereses económicos de Estados Unidos. Este acercamiento de la administración del republicano Donald Trump busca consolidar a Washington como una suerte de guardián regional que, además, les ponga freno a los avances que ha tenido China en Latinoamérica.
La Casa Blanca viene consolidando alianzas a través de una estrategia que denominó Escudo de la Américas, en la cual ya hay 14 países –contando al anfitrión– y cuyo objetivo es desplegar acciones conjuntas entre sus miembros para combatir el crimen transnacional y poner controles migratorios y fronterizos más estrictos. En esta iniciativa ya están las tres naciones que pisó Rubio esta semana, además de Argentina, Paraguay, Bolivia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guyana, Honduras, Panamá, República Dominicana y Trinidad y Tobago.
Este tablero geopolítico pone a Estados Unidos de protagonista, aunque otras potencias, como la China de Xi Jinping, buscan mantener los lazos que han establecido desde hace décadas a través de inversiones, créditos y proyectos estratégicos en varios de estos países. ¿Qué implicaciones tiene todo esto?
Tres países andinos: la primera cita
La gira exprés que emprendió Rubio por tres de los países andinos entre el 8 y 10 de septiembre pasados dejó compromisos renovados para asumir la lucha conjunta contra el narcotráfico; y, de paso, para intentar frenar nuevos avances de Pekín. El secretario de Estado de Trump estrechó la mano de los tres mandatarios amigos en medio del reciente giro a la derecha en los gobiernos de América Latina, el cual la Casa Blanca no solo ve con buenos ojos, sino que ha ayudado a impulsar. “Me gusta el tigre”, dijo el magnate estadounidense tras la victoria de De la Espriella.
La primera parada fue en Colombia, en donde tras casi dos años de distanciamiento entre Bogotá y Washington, Rubio inauguró una nueva etapa en la relación bicentenaria, con la seguridad en el centro y con el restablecimiento de unas relaciones amigables y cercanas. No obstante, hay grandes pendientes sobre la mesa, como el desmonte de aranceles –que está establecido en un 12,5 %– y la recertificación en materia antidrogas. Además del factor de Venezuela en toda esta ecuación, pues la actual Casa de Nariño tiene la intención de que empresarios locales inviertan en ese país; un empresario antioqueño, Jorge Jaller, es el embajador en Caracas y el grupo Gilinski ya logró que Delcy Rodríguez le habilitara operaciones petroleras.

En Ecuador, su segunda escala, aprovechó para anunciar la inclusión de la banda de los Tiguerones a la lista de organizaciones terroristas, de la que ya forman parte grupos criminales como los Choneros, los Lobos y los Chone Killers, responsables de buena parte del deterioro en materia de seguridad que Ecuador ha vivido en la primera mitad de esta década. Rubio destacó a ese país como el “mejor aliado en la región” –algo que también dijo en Barranquilla–, lo que para algunas voces en Quito fue un simple acto de cortesía. No obstante, podría ayudarle a Noboa en su deteriorada imagen ante la opinión pública; según encuestadoras, entre ellas Goberna, su desfavorabilidad supera el 70 %.

Y en Perú, donde concluyó su viaje, oficializó el ingreso del país ahora liderado por Keiko Fujimori al Escudo de las Américas. En este territorio hubo más conato de tensión, pues China, a través de su embajada, dijo antes de la llegada de Rubio que Latinoamérica no puede ser un “patio trasero”. Y, en medio de anuncios del levantamiento de visas para peruanos que viajen a territorio chino, agregó: “Los países de América Latina tienen el derecho soberano de elegir libremente a sus socios”.

Pero los temas tiene más aristas. Sobre la mesa, además del recorrido protocolario, hay números clave que marcan las agendas transnacionales en materia de comercio exterior. Aunque se muestra un acercamiento con estos países, al igual que con Colombia, los aranceles en Perú y Ecuador siguen arriba, pues Fujimori cuenta con una tasa arancelaria adicional impuesta por Trump del 12,5 % y Noboa del 10 %. Todo deja inquietudes sobre cómo será el manejo de estas alianzas, lo que se evidenció en que la gira no estuvo exenta de críticas.
Rubio aterrizó en Quito para reunirse con el presidente Noboa en medio de la polémica por los nuevos ataques de Estados Unidos en altamar, esta vez contra barcos pesqueros señalados de abastecer a las supuestas narcolanchas que Washington, en desafío al derecho internacional, empezó a bombardear hace más de un año y que –según fuentes consultadas por este diario– se hizo de la mano con la Armada ecuatoriana. Desde finales de 2025, cuando comenzaron estas operaciones en aguas del Pacífico y el Atlántico, y hasta la fecha, se han reportado más de 220 muertos.
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En ese contexto, la inclusión de los Tiguerones en la lista de terroristas es más política que otra cosa, según Renato Rivera, experto ecuatoriano en seguridad y crimen organizado. “No tiene sentido en cuanto a que la designación promueva mayor investigación para desarticular la organización, pues no se ha probado que esta tenga un vínculo transnacional, como sí lo tienen los Lobos o los Choneros”. Los Tiguerones se mueven principalmente en zonas urbanas y, pese a que se concentran en la zona de Esmeraldas, fronteriza con Colombia, no tienen un rol protagonista en el tráfico internacional de droga. “Se dedican más a la extorsión, y lo mismo sucede en Guayaquil”, agregó.
Perú, por otro lado, es el segundo productor de cocaína del mundo, detrás de Colombia. Y si bien los grandes carteles de la droga no tienen una presencia significativa en ese territorio, como sí sucede en Ecuador y en suelo colombiano, la seguridad fue uno de los puntos centrales durante la reciente contienda electoral.
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Al igual que en Colombia y Ecuador, en Perú reinó la polarización entre la izquierda y la derecha; esta última al final se impuso en urnas en las tres naciones. A esto se suma que en vísperas de la visita de Rubio, cayó Jhonsson Cruz, líder de los Pulpos, uno de los principales grupos criminales peruanos y que ha extendido sus tentáculos a otros países. La operación, aplaudida por Fujimori esta semana, se llevó a cabo en la vecina Bolivia y contó con la ayuda del FBI y la DEA.
Contra la influencia China
Si hay un área en donde los Estados Unidos no puede anotarse todos los puntos que quisiera es en frenar la expansión de la influencia China en la región. “Durante demasiado tiempo, actores ajenos al hemisferio respaldados por Estados extranjeros, específicamente de China, han ingresado a nuestra región con promesas que esconden sus prácticas predatorias”, escribió Rubio en la página del Departamento de Estado, 24 horas antes del inicio de su visita a los tres países.
El megapuerto de Chancay, al norte de Lima, impulsado por el sector privado peruano y con el respaldo chino, es considerado quizá la muestra visible más grande de la presencia del gigante asiático en esta parte del globo. Al ser Pekín el principal aliado comercial de Perú y Ecuador (con Estados Unidos en segundo lugar), así como una importante fuente de diversificación de las inversiones en el resto de la región, hay demasiado en juego.
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Como reportó The New York Times, consultada sobre las relaciones con China en medio de la llegada de Rubio, Fujimori dijo que Perú forma parte de una coalición comercial de Asia-Pacífico, pero que al mismo tiempo “va a seguir en ese esfuerzo de tener intercambios comerciales con diferentes países de Asia, del Pacífico y de Europa”.
El caso de Colombia es ligeramente diferente. Si bien China se ha venido posicionando en el país con grandes inversiones, como la del Metro de Bogotá (apenas uno de los cerca de 300 proyectos de infraestructura apoyados por Pekín en la región), en la foto ampliada Estados Unidos mantiene su puesto como principal socio comercial, con una participación del 29 % en las exportaciones totales del país al mundo y el 31,6 % de las de bienes no minero energéticos, según datos del Ministerio de Comercio. Asimismo, es el origen del 26 % de las importaciones de bienes totales.
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Y en todo esto el dinero habla por sí solo. En Perú, según el Banco Central de ese país, la Inversión Extranjera Directa (IED) para 2025 deja a Estados Unidos dentro del top 4 de inversores, con USD 3.500 millones –en minería, finanzas e industria–, pero China se posiciona como el gran socio comercial con USD 30.000 millones para 2025.
Además, en Ecuador, según el Banco Central de ese país y el Ministerio de Producción, la inversión extranjera de Estados Unidos osciló los USD 150 millones de dólares (en 2025), mientras que China invirtió USD 50 millones. Y en Colombia, el gigante norteamericano se mantuvo como el primer inversionista extranjero con alrededor de USD 2.700 a USD 3.000 millones, lo que se contrasta con los menos de USD 50 millones que llegaron desde el país asiático para 2025, según el Banco de la República.
La Colombia de De la Espriella: ofensiva de seguridad y lucha contra las drogas
“Vamos a ser sus principales aliados”, dijo De la Espriella tras reunirse con Marco Rubio en la sede alterna de la Presidencia en Barranquilla. El jefe de Estado no escatimó en esfuerzos y rápidamente puso sobre la mesa la posibilidad de asumir metas y compromisos que den cuenta de la responsabilidad que quiere asumir Colombia en la lucha contra el narcotráfico. “Vamos a empezar a fumigar, vamos a ir por los laboratorios, por los precursores, por las rutas, por los cabecillas del narcotráfico y por las organizaciones armadas narcoterroristas. Vamos por los lavadores de activos, por sus patrimonios criminales y por esas redes internacionales que constituyen un gran peligro no solamente para el hemisferio, sino también para la humanidad”, dijo el jefe de Estado.
Tras estas palabras y con la frescura de la alianza con Estados Unidos –en la que se firmaron memorandos de entendimiento relacionados con energía nuclear y tierras raras–, el presidente dio a conocer los detalles del piloto para la fumigación aérea, con glufosinato de amonio, sobre cultivos de hoja de coca en el Putumayo (un juzgado de Puerto Asís frenó este viernes de forma temporal esa medida). La decisión, en todo caso, tardó menos de 72 horas tras la cita con Rubio. El mensaje, desde antes de lograr la victoria en urnas, fue claro y se ha venido materializando en los 35 días de gobierno que lleva De la Espriella. Los lazos con países como Estados Unidos e Israel marcan la agenda, lo que a nivel interno se traduce en una ofensiva más fuerte en materia de seguridad.
Así lo reiteró el embajador de Colombia ante la ONU, Mauricio Gaona, en el Consejo de Seguridad. Desde allí sostuvo que ese “tiene que seguir siendo el foco”. Misma razón por la que el pasado viernes se dieron por terminadas todas las mesas de diálogos que adelantaba la administración de Gustavo Petro y se aseguró que “la única manera de lograr la paz es el sometimiento de las bandas criminales”. En esta misma línea, la embajadora de Colombia en Estados Unidos, María Consuelo Araújo se reunió el viernes con el subsecretario de Guerra de ese país, Joseph Humire.
En este mes de su gestión, Abelardo de la Espriella ha ejecutado, junto con su ministro de Defensa, Jorge Mora, un total de tres bombardeos, que son apenas el inicio de los 12 que aseguró se llevarán a cabo en los primeros cien días de su mandato. Con esta nueva ruta y bajo la coordinación diplomática del vicepresidente José Manuel Restrepo –a quien ya se le asignaron nuevas funciones–, y del canciller Omar Bula, el jefe de Estado trabaja por intereses comunes con Estados Unidos y se marca una suerte de distancia con la potencia asiática. A su estrategia le quedan por delante cuatro años.
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En esta nueva fase de la alianza binacional, De la Espriella ya logró que Trump confirmara su respaldo al denominado “plan patriota”, el cual incluye una inversión de hasta USD 1.000 millones destinados al fortalecimiento de la seguridad.
De aquí en adelante se vienen días en los que serán concretados estos acuerdos, para lo cual también se darán diálogos entre Colombia, Ecuador y Perú enfocados en potenciar estrategias conjuntas, con el respaldo de Estados Unidos, para que esta triada de naciones potencie la lucha contra el narcotráfico y comience un proceso de desmarque de los intereses de China. La expectativa es hasta dónde se logrará avanzar.
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Nelson(11961)•13 de septiembre de 2026 – 15:31Cualquier parecido con la Operación LASO de los 60s y la operación Cóndor no es mera casualidad. Gobiernos de derecha entreguista, autoritaria, subordinada y violenta sirviendo de policía de USA
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Hernan(zl7ku)•12 de septiembre de 2026 – 17:50Aberrardo entregando los recursos minerales a EEUU. Qué tristeza! Seguramente, por sus antecedentes de relaciones con narcos, lavadores de activos, estafadores… negoció con su país de nacionalidad, que lo exoneren a cambio de entregarle nuestra soberanía. Nos volvimos como la Venezuela de hoy!
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Pedro Juan(86870)•12 de septiembre de 2026 – 17:16Aplaudan bobos Abelardistas
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Pedro Juan(86870)•12 de septiembre de 2026 – 17:16Aplaudan bobos Abelardistas
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angela(622)•12 de septiembre de 2026 – 14:17Luna.Maria Alejandra :El Chambelán Marcos Rubio del soberano Emperador de América Trump ,no vino a asentar las bases de una nueva agenda,sino a felicitar a sus vasallos:L.Rodriguez’L.Espriella,El Noboa,por recuperar sus protectorados en Venezuela,Colombia y Ecuador,antigua Gran Colombia ,liberadas por el noble caraqueño.Simon Bolívar del Imperio Español.De existir Simón Bolívar los habría condenado a la horca por felones
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angela(622)•12 de septiembre de 2026 – 14:17Luna.Maria Alejandra :El Chambelán Marcos Rubio del soberano Emperador de América Trump ,no vino a asentar las bases de una nueva agenda,sino a felicitar a sus vasallos:L.Rodriguez’L.Espriella,El Noboa,por recuperar sus protectorados en Venezuela,Colombia y Ecuador,antigua Gran Colombia ,liberadas por el noble caraqueño.Simon Bolívar del Imperio Español.De existir Simón Bolívar los habría condenado a la horca por felones
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angela(622)•12 de septiembre de 2026 – 14:17Luna.Maria Alejandra :El Chambelán Marcos Rubio del soberano Emperador de América Trump ,no vino a asentar las bases de una nueva agenda,sino a felicitar a sus vasallos:L.Rodriguez’L.Espriella,El Noboa,por recuperar sus protectorados en Venezuela,Colombia y Ecuador,antigua Gran Colombia ,liberadas por el noble caraqueño.Simon Bolívar del Imperio Español.De existir Simón Bolívar los habría condenado a la horca por felones
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Lucila(60806)•12 de septiembre de 2026 – 13:46Y quiên le dijo,de los cincuenta millones de colombianos,que esos hombres podîan venir a nuestro paîs a implantarnos sus planes de dominaciôn?
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juan(55827)•12 de septiembre de 2026 – 11:44Tener el control total. Al final todo queda como estaba.
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Gilberto(54899)•12 de septiembre de 2026 – 10:04Perros-as vergonzantes y totalmente felices entregando sus países al Amo Imperial.