En el departamento con más curules en la Cámara de Representantes, después de Bogotá (18), las cosas se están moviendo en todos los partidos para lograr una victoria en las elecciones legislativas. Antioquia es el centro de una disputa que toca a las colectividades tradicionales, con liderazgos de vieja data como el expresidente Álvaro Uribe, y otras que, con el poder acumulado desde 2022, están buscando una silla en el escenario nacional de poder.
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Un estimado de 6’951.825 millones de habitantes y un aumento regional en el Producto Interno Bruto (PIB) que en 2025 (2,8 %) superó el anual (2,6 %), según el DANE, es lo que hace a este departamento uno de los más importantes en materia electoral. No solo eso, también cuenta con un censo electoral de 5’404.926 que votará para elegir al Senado y a la Cámara de Representantes, donde 17 puestos están asignados para esa circunscripción.
La pelea se está calentando. Actualmente, la delantera la lleva el Centro Democrático, que se aseguró cinco de esas curules en 2022 y que, además, llevó a tres paisas al Senado. Pero están viendo la posibilidad de que su poder en ese departamento tambalee.
A una pelea que siempre ha tenido al Partido Conservador y al Liberal como contendores fuertes, pues allá tienen maquinarias bien aceitadas que permiten una “herencia” en materia de escaños en el Legislativo, se suma ahora Creemos, el movimiento del alcalde de Medellín, Federico “Fico” Gutiérrez. El movimiento se presentó con 867.132 firmas para avalar sus listas al Congreso, después de perder su personería jurídica por un fallo del Consejo de Estado.
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Allí hay nombres conocidos. En la cabeza de la lista al Senado está Juliana Gutiérrez, hermana del mismo alcalde, y varios de sus exfuncionarios en La Alpujarra. Luis Guillermo Patiño Aristizábal (exsecretario de Educación) y Simón Molina (exsecretario privado) son los primeros nombres en la de la Cámara.
Aunque Gutiérrez ha trabajado en llave con el gobernador Andrés Julián Rendón (quien viene del Centro Democrático) y ambos movimientos mantienen una cercanía ideológica —pues el partido uribista le dio su guiño para la contienda presidencial de 2022—, la contienda pasó al plano presidencial. Mientras el uribismo tiene candidata propia, la senadora Paloma Valencia, en la Gran Consulta, Creemos se decantó por Abelardo de la Espriella. Y si bien es una decisión que divide los votos de la derecha en Antioquia el 31 de mayo, muchos lo ven como una estrategia conjunta a largo plazo: tanto De la Espriella como el mismo Uribe han dicho estar dispuestos a apoyar la candidatura que llegue a segunda vuelta para combatir al candidato del progresismo del presidente Gustavo Petro.
En todo caso, mientras eso ocurre, el uribismo tiene una estrategia para asegurar puestos en el Congreso. Sus apuestas paisas en la Cámara están lideradas por el senador Andrés Guerra y también están otros tres representantes actuales (Óscar Darío Pérez Pineda, Yulieth Andrea Sánchez Carreño y Jhon Jairo Berrío López). En el Senado tienen una lista cerrada, y no contarán con dos de las actuales cuotas antioqueñas —Guerra y Paola Holguín—, pero al senador Esteban Quintero (puesto 11) se le sumarán los actuales representantes Hernán Cadavid y Juan Espinal, así como Julia Correa Nuttin, María Clara Posada Caicedo y, en el puesto 25 al que aspiran llegar, el mismo Uribe.
Los tradicionales juegan con fichas conocidas
Tanto los liberales como los conservadores cuentan con tres curules, cada uno, en la Cámara. La cosa en el Senado cambia: la bancada azul es la que más tiene cuotas paisas, con cuatro senadores, mientras que las toldas rojas solo cuentan con dos. Ahora, con estas nuevas elecciones quieren, al menos, mantener esos números.
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En el Partido Conservador, hay dos nombres que han mantenido sus fichas. El primero es Juan Diego Gómez, acusado por la Fiscalía de estafa agravada y con una indagación en la Corte Suprema por su presunta participación en el caso de “Papá Pitufo” en la Policía Fiscal y Aduanera (Polfa); en ambos casos ha negado su participación y ha dicho que es inocente. El conservador busca volver al Senado y tendrá como su fórmula en la Cámara a Nicolás Albeiro Echeverry. Hace cuatro años, el actual senador logró dar ese salto con los votos de Gómez, pero ahora se presentan juntos a los actuales comicios.
De otro lado, está Carlos Andrés Trujillo, conocido por su cercanía con la Casa de Nariño, quien se bajará de su curul. Apoyó desde la campaña de 2022, cuando fue uno de los senadores más votados del país, a Gustavo Petro, y luego fue un aliado clave en el legislativo. Sin embargo, es hoy uno de los salpicados en el saqueo a la Unidad Nacional para la Gestión de Riesgo de Desastres (Ungrd), caso en el que ha negado haber participado. Su puesto se lo dejará a quien fue su fórmula a la Cámara, Daniel Restrepo Carmona, quien le dejará su puesto, si todo sale bien, a Jaime Cano, exdiputado de Antioquia.
Del lado de los liberales, hay una de las actuales representantes que buscará dar el salto al Senado: María Eugenia Lopera. La congresista es ficha de Julián Bedoya, metido en una investigación en la Corte Suprema por un título falso de abogado en la que ha defendido su inocencia. Bedoya tiene un caudal poderoso de votos en Antioquia y su aliada, quien ha “desobedecido” la línea de oposición que tomó la cabeza de su partido, el expresidente César Gaviria, va en llave con Diver Ney Franco Tejada —exasesor legislativo tanto de ella como de Bedoya— para que ocupe su puesto en la Cámara.
El interrogante del Pacto Histórico y Quintero
Algo que unió en su momento tanto a Bedoya como a Trujillo fue el guiño que le dieron a Daniel Quintero para la Alcaldía de Medellín. Pero ahora las fichas están dispersas. El liberal ya le dio su apoyo a Roy Barreras, quien compite con el exalcalde en la consulta del Frente por la Vida. La maquinaria de Trujillo, por el momento, no tiene candidato fijo, teniendo en cuenta que en el Conservador no se ha tomado una decisión sobre la participación en las presidenciales.
Todo eso deja a Quintero, quien se había posicionado como uno de los “caciques regionales”, sin sus viejos aliados. Incluso, quienes habían sido de sus más fieles seguidores ahora no pueden apoyarlo, al menos por ley. Dos de los integrantes de la bancada del Pacto Histórico —el senador Álex Flórez y el representante por Antioquia Alejandro Toro— llegaron allí bajo su ala. Desde que este anunció que sería candidato presidencial, lo apoyaron, acompañándolo, incluso, a presentar su aspiración ante la Registraduría. Sin embargo, actualmente, están impedidos de hacerlo porque su afiliación partidista es al Pacto Histórico, que tiene un aspirante propio: el senador Iván Cepeda, al que el Consejo Nacional Electoral le negó la posibilidad de participar en la consulta.
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Hace algunos meses, Quintero planteó la posibilidad de “revivir” su partido, Independientes, presentando una lista “que recoja a los candidatos excluidos por las cúpulas de la izquierda en la consulta del 26 de octubre”. Eso nunca prosperó y, por su lado, el Pacto Histórico terminó presentando la lista cerrada que obtuvo en total 124.086 votos ese mismo día y que está encabezada por Hernán Muriel Pérez, fundador del medio alternativo “Cofradía para el Cambio”. Con ella, esperan ampliar el número de curules que tienen actualmente, que son solo dos.
Tanto Pérez como otros candidatos que encabezan las listas de diversos partidos a la Cámara en Antioquia fueron invitados a un debate que organizó la Universidad EAFIT junto con El Espectador y Blu Radio. Allí, presentaron sus propuestas ante la ciudadanía en caso de llegar al Capitolio.
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La contienda se calienta en el departamento antioqueño. Las elecciones regionales fueron la primera prueba de que el progresismo estaba perdiendo terreno, después de que en la segunda vuelta de 2022, en esa misma región la delantera se la llevara Rodolfo Hernández, con el 64,1 % de los votos. En todo caso, los votos de la derecha están divididos y, mientras los partidos tradicionales buscan, al menos, mantener sus cuotas, la izquierda está viendo cómo gana terreno en la cuna del uribismo.
Este artículo hace parte de una serie sobre el poder en las regiones. Aquí puede ver el primer capítulo, que es sobre Antioquia, Caldas y Risaralda:
Y aquí puede ver el segundo capítulo, que es sobre Boyacá y los Santanderes:
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