Publicidad

La huilense que le apuesta con una pastelería artesanal a la gastronomía aspiracional

Dalila Charry, la emprendedora, dice que sus creaciones despiertan “emociones, conectan con los recuerdos y permiten celebrar los momentos más importantes desde el amor, la creatividad y los detalles”.

Sigue a El Espectador en Discover: los temas que te gustan, directo y al instante.
Edwin Bohórquez Aya
14 de agosto de 2026 - 12:00 a. m.
Dalila Charry es la creadora de Rossé Pastel.
Dalila Charry es la creadora de Rossé Pastel.
Foto: Archivo particular DRossé Pastel
Resume e infórmame rápido

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

0:00

/

0:00

Cuando este tipo de historias se asoman a la ventana de Emprendimiento y liderazgo de El Espectadador, llegan con el objetivo de contar su propio camino a la hora de hacer negocios. Pero pocas veces esas historias logran conectar el negocio con la experiencia y el propósito sin salirse del camino retador de crear algo nuevo, pero ésta prueba que eso es posible desde la voz de su protagonista, Dalila Charry, la ingeniera ahora empresaria detrás de Rossé Pastel: “Nuestro modelo integra productos, talleres creativos, experiencias para familias y empresas, y espacios de formación que pueden desarrollarse en distintas ciudades sin perder la esencia que nos caracteriza”.

Aquí está, contada por ella misma, en nuestra sección de 23 preguntas para emprendedores y sus emprendimientos:

1.¿Cuántos años tengo? ¿Qué estudié?

39 años, Ingeniera Civil Especialista en Gerencia de Proyectos.

2.¿Cuál fue mi idea y cuándo nació? ¿Qué fue lo que creé?

La idea de Rossé Pastel nació en 2018, en uno de los momentos más difíciles de mi vida: la partida de mi mamá. Ella fue una mujer profundamente artística, amaba las flores, la pintura y tenía el don de convertir cualquier detalle en algo único y especial. Además, nos dejó el recuerdo de los sabores de hogar a través de los pasteles que preparaba para nuestra familia.

Quise honrar ese legado y transformar esos recuerdos en una marca que reflejara todo lo que ella representaba: belleza, sensibilidad, creatividad y amor por los pequeños detalles. Así nació Rossé Pastel, una propuesta que une la pastelería artesanal con el arte y las experiencias, elevando el concepto tradicional de una pastelería.

Desde el principio soñamos con crear una marca diferente: una pastelería de lujo, entendiendo el lujo no como algo inalcanzable o costoso, sino como una experiencia de calidad, cuidadosamente elaborada y llena de significado. Queríamos que cada creación transmitiera emociones, contara una historia y permitiera a las personas celebrar los momentos más importantes de sus vidas de una manera única.

Lo que comenzó como un homenaje a mi mamá se convirtió en un emprendimiento con propósito: crear experiencias memorables que conectan a las personas a través del arte, los detalles y el sabor a hogar.

3.¿Cómo logré hacerla realidad y llevarla a los hechos?

Todo comenzó con una conversación. Cuando compartí la idea con mi esposo y con mi papá, ambos me dijeron algo que nunca olvidaré: “Creemos en ti y vamos a hacer realidad este sueño”. Esa confianza fue el primer impulso para convertir una idea en un proyecto de vida. En ese momento acabábamos de atravesar un cambio de ciudad y de etapa profesional, por lo que los recursos económicos eran limitados. Mi papá creyó tanto en el proyecto que decidió apoyarnos con una parte muy importante de la inversión inicial, mientras que mi esposo se convirtió en mi compañero de camino, aportando su conocimiento, su trabajo y su compromiso para construir juntos la empresa.

Iniciamos dando a conocer Rossé Pastel a través de las redes sociales. Durante aproximadamente dos meses nos dedicamos a construir la comunidad mientras, al mismo tiempo, trabajábamos en la remodelación del local, el desarrollo de la identidad de la marca, la definición de los colores, la experiencia de servicio y cada detalle que haría realidad nuestro sueño.

La fundación que tiene listos USD 25 millones para invertir en emprendimientos colombianos

Cuando finalmente abrimos nuestro primer punto físico, comenzamos con una propuesta enfocada en pastelería artesanal y cajas de detalle, integrando el trabajo de artesanos locales para que cada creación tuviera un valor artístico y humano.

Mirando hacia atrás, puedo decir que Rossé Pastel nació gracias al amor, la confianza y la unión de mi familia. Mi esposo y mi papá fueron las primeras personas que creyeron en este sueño, incluso antes de que existiera. Gracias a ellos entendí que, cuando alguien cree en ti, los sueños dejan de ser una idea y comienzan a convertirse en una realidad.

4.¿De dónde saqué la plata para ponerla a andar y cómo la pagué?

Mi papá creyó tanto en el proyecto que decidió apoyarnos con una parte muy importante de la inversión inicial y junto con mi esposo completamos el aporte faltante gracias a los ahorros con los que contábamos en ese momento. El dinero aportado por mi padre se convirtió en un regalo, más no en un préstamo.

5.¿Qué estoy logrando con mi emprendimiento? ¿Qué estoy cambiando con mi idea?

Con Rossé Pastel estamos demostrando que un emprendimiento puede ir mucho más allá de vender un producto. Estamos construyendo una marca con propósito, capaz de transformar una celebración en una experiencia que une a las personas, despierta emociones y crea recuerdos que permanecen en el tiempo.

También estamos cambiando la forma en que las personas perciben la pastelería artesanal. Queremos que dejen de verla únicamente como un pastel para una ocasión especial y la entiendan como una oportunidad para expresar amor, agradecer, compartir y fortalecer los vínculos familiares, sociales y empresariales.

Al mismo tiempo, hemos generado oportunidades para otros. Desde nuestros inicios decidimos integrar el trabajo de artesanos locales, dando valor al talento hecho a mano y demostrando que, cuando diferentes oficios trabajan juntos, es posible crear experiencias únicas y de mayor impacto.

El evento que proyecta a Colombia como un ‘hub’ de innovación y tecnología en Latinoamérica

A través de nuestros talleres y experiencias creativas también estamos inspirando a niños, familias y emprendedores a desarrollar su creatividad, creer en sus capacidades y descubrir que los sueños pueden convertirse en proyectos de vida.

Pero quizás el mayor logro ha sido demostrar que desde Neiva, con raíces, disciplina y un propósito claro, es posible construir una marca que inspira, emociona y genera valor para muchas personas. Cada cliente que confía en nosotros, cada familia que celebra con nuestras creaciones y cada emprendedor que encuentra inspiración en nuestra historia nos confirma que el verdadero impacto de Rossé Pastel no está solo en lo que hacemos, sino en lo que hacemos sentir.

6.¿Soy feliz?

Sí, hoy puedo decir que soy feliz. No porque todo haya sido fácil o porque ya haya cumplido todos mis sueños, sino porque entendí que Rossé Pastel nació desde el amor, como una forma de honrar el legado de mi mamá, y se convirtió en un propósito de vida. Soy feliz porque este camino me ha permitido crear experiencias que emocionan, unir a las personas a través de los detalles y demostrar que desde Neiva se puede construir una marca con identidad, disciplina y corazón. También soy feliz porque he contado con el apoyo de mi familia, mi equipo y de Dios, quien ha guiado cada paso de esta historia.

7.¿Vendería mi emprendimiento, mi empresa?

Hoy mi respuesta es un rotundo no. Rossé Pastel ha evolucionado mucho más de lo que imaginamos cuando comenzamos. Lo que nació como un homenaje a mi mamá se ha convertido en una marca con identidad, propósito y un enorme potencial de crecimiento.

Estamos convencidos de que apenas estamos construyendo los primeros capítulos de esta historia. Nuestra visión es seguir fortaleciendo el componente artístico que caracteriza a la marca, integrándolo cada vez más con la pastelería artesanal y el sabor que nos identifica, para crear experiencias únicas que trasciendan el concepto tradicional de una pastelería. Creemos que Rossé Pastel tiene la capacidad de expandirse, innovar y llegar a muchas más personas sin perder su esencia. Por eso, en este momento preferimos seguir construyendo, consolidando y haciendo crecer este sueño.

Más que una empresa, Rossé Pastel representa un propósito, un legado familiar y una visión de futuro en la que aún hay muchísimo por desarrollar.

8.¿Qué tan duro fue para mí emprender?

Emprender ha sido uno de los retos más grandes de mi vida. Hoy en día el emprendimiento suele romantizarse y muchas veces se transmite la idea de que basta con tener una buena idea para alcanzar el éxito. Mi experiencia ha sido completamente diferente.

He aprendido que no se trata solo de emprender, sino de emprender aprendiendo. Cada etapa ha exigido prepararnos, capacitarnos, tomar decisiones difíciles y entender que el crecimiento no ocurre por casualidad, sino como resultado del conocimiento, la disciplina y la capacidad de adaptarse.

¿Qué pasa con algunos modelos de IA? Hackeos, singularidad y comportamientos no vistos

Hemos cometido errores, enfrentado momentos de incertidumbre y tenido que salir muchas veces de nuestra zona de confort. Pero cada desafío nos ha fortalecido y nos ha impulsado a buscar nuevas herramientas para seguir creciendo como empresa y como personas.

Si algo nos ha permitido avanzar ha sido la confianza en nosotros mismos, la convicción de creer en nuestro propósito y la decisión de dar siempre un paso más, incluso cuando el camino parecía difícil.

Hoy entiendo que emprender no es solo construir una empresa; es un proceso constante de transformación personal. Cada obstáculo ha sido una oportunidad para crecer, aprender y reafirmar por qué vale la pena seguir construyendo este sueño.

9.¿Cumplí mi sueño? ¿Qué me hace falta?

Más que decir que cumplí un sueño, siento que estoy viviendo el proceso de hacer realidad un propósito de vida.

Con el paso de los años entendí que Rossé Pastel no nació únicamente para hacer pasteles. Nuestro propósito es impactar la vida de las personas a través de experiencias que despierten emociones, conecten con los recuerdos y permitan celebrar los momentos más importantes desde el amor, la creatividad y los detalles.

Cada paso que hemos dado, cada reto superado y cada cliente que ha confiado en nosotros nos ha confirmado que estamos en el camino correcto. La disciplina, la constancia y la responsabilidad han sido fundamentales para construir una marca con propósito, pero también para descubrir cuál es el verdadero impacto que queremos dejar.

El emprendimiento necesita “articulación de ciencia, tecnología, industria y educación”

¿Hace falta mucho? Sin duda. El mundo cambia todos los días y eso nos exige seguir aprendiendo, innovando y creciendo. Aún quedan muchos proyectos por desarrollar, nuevas experiencias por crear y muchas personas por inspirar. Sin embargo, hay algo que no queremos perder nunca: nuestra esencia. Queremos seguir ofreciendo productos de calidad, experiencias que generen emociones y un servicio que haga sentir a cada persona verdaderamente especial.

Si algo he aprendido en este camino es que el éxito no depende únicamente de emprender. Tampoco de ser empleado o empresario. El verdadero éxito está en descubrir cuál es tu propósito y trabajar cada día con disciplina, amor y convicción para hacerlo realidad.

Hoy puedo decir que no hemos llegado a la meta; apenas estamos escribiendo una historia que esperamos siga inspirando a muchas personas a creer en sus capacidades, perseverar y construir una vida con propósito.

10.¿Y ahora qué? ¿Qué sigue?

Lo que sigue es crecer, evolucionar y fortalecer todo lo que hemos construido hasta ahora. Rossé Pastel comenzó como una pastelería artesanal de lujo y, con el tiempo, evolucionó hacia una marca que también ofrece detalles personalizados y experiencias memorables. Hoy estamos dando un nuevo paso: consolidarnos como un espacio donde las personas no solo disfrutan de un producto, sino que también aprenden, crean y viven experiencias a través de nuestros talleres y actividades creativas.

Nuestra visión es continuar fortaleciendo este modelo, desarrollando nuevas experiencias que integren el arte, la creatividad y la pastelería, manteniendo siempre la calidad y el cuidado por cada detalle que nos caracteriza.

La historia del jefe de Google al que le eliminaron el cargo, pero “la rompió” con IA

También soñamos con llevar la esencia de Rossé Pastel a otras ciudades de Colombia. Confiamos en Dios, en el trabajo constante y en el poder de una marca construida con propósito para llegar a más personas, más familias y más empresas que deseen celebrar de una manera diferente.

Hemos comprobado que cuando un producto está hecho con excelencia y logra despertar emociones, deja de ser solo un producto para convertirse en una experiencia que las personas recuerdan y recomiendan.

Ese es el camino que queremos seguir recorriendo: crecer sin perder nuestra esencia, innovar sin olvidar nuestras raíces y demostrar que, desde una historia nacida en Neiva, es posible construir una marca que inspire, emocione y deje huella en muchos lugares de Colombia.

11.¿Mi emprendimiento es escalable?

Sí, estoy convencida de que Rossé Pastel es un emprendimiento escalable, porque nuestro crecimiento no depende únicamente de vender más productos, sino de una propuesta de valor que puede replicarse en diferentes escenarios y llegar a nuevos mercados.

A lo largo de estos años hemos evolucionado de ser una pastelería artesanal a construir una marca de experiencias. Hoy nuestro modelo integra productos, talleres creativos, experiencias para familias y empresas, y espacios de formación que pueden desarrollarse en distintas ciudades sin perder la esencia que nos caracteriza.

Además, hemos entendido que las personas no buscan solamente comprar un pastel; buscan celebrar, conectar y vivir momentos memorables. Esa necesidad existe en cualquier lugar, lo que nos brinda la oportunidad de crecer y expandirnos.

Si existen mujeres preparadas para cargos de liderazgo, ¿por qué no están en ellos?

Nuestro reto no es abrir más puntos de venta por abrirlos. Es consolidar un modelo sólido, mantener la calidad que nos identifica y llevar la experiencia Rossé Pastel a nuevos territorios de manera sostenible.

Creemos que el crecimiento debe darse sin perder aquello que nos hace únicos: el cuidado por los detalles, la excelencia en nuestros productos, la conexión emocional con nuestros clientes y el propósito que dio origen a esta marca.

Por eso, más que una empresa de pastelería, estamos construyendo una marca con la capacidad de inspirar, formar, emocionar y crear experiencias memorables, sin importar la ciudad donde se encuentre.

12.Para crecer, ¿recibiría inversión de un desconocido? ¿Le cedería parte de mi empresa?

En este momento, nuestra respuesta es no. Rossé Pastel ha sido construido con mucho esfuerzo, disciplina y el compromiso de nuestra familia. Hemos trabajado durante años para consolidar una marca con identidad, propósito y una visión muy clara de hacia dónde queremos llevarla, por lo que hoy preferimos continuar creciendo, conservando esa autonomía en la toma de decisiones.

Nuestra prioridad es fortalecer la empresa con recursos propios y una gestión financiera responsable. Si en algún momento necesitamos un impulso adicional para acelerar el crecimiento, buscaríamos primero el respaldo de programas e instituciones que promueven el emprendimiento y la innovación empresarial.

‘Si queremos mujeres más exitosas, necesitamos condiciones que respeten su rol como madres’

De hecho, ya hemos vivido una experiencia muy positiva con Fondo Emprender, gracias al cual obtuvimos recursos que nos permitieron remodelar nuestras instalaciones y fortalecer la marca. Esa experiencia nos demostró que existen aliados estratégicos que creen en los emprendedores y les brindan herramientas para crecer sin renunciar a la esencia de sus empresas. Por eso seguiremos participando en convocatorias y programas liderados por entidades como el SENA, Fondo Emprender y la Cámara de Comercio, convencidos de que estos espacios impulsan el desarrollo empresarial y permiten crecer de manera sostenible. Más que buscar un inversionista que adquiera una parte de Rossé Pastel, hoy nuestro interés es encontrar aliados que crean en nuestro propósito y nos ayuden a fortalecer el camino que estamos construyendo

13.¿Qué no volvería a hacer?

Si pudiera volver atrás, no volvería a dudar de mis capacidades, de mis habilidades ni de aquello que, en el fondo de mi corazón, sabía que era mi propósito.

Antes de Rossé Pastel vivimos una experiencia empresarial que nos dejó grandes aprendizajes. En ese momento depositamos más confianza en las capacidades de otros que en las nuestras. No fue un fracaso; fue una etapa que nos enseñó el valor de creer en nosotros mismos y de asumir la responsabilidad de construir nuestro propio camino.

Hoy entiendo que emprender no significa actuar únicamente desde la emoción. Significa combinar la pasión con la disciplina, el propósito con la preparación y los sueños con una planificación consciente. Cada decisión debe estar respaldada por análisis, aprendizaje y una visión clara de la realidad.

‘Que el liderazgo se reconozca por competencias reales de las personas y no por su género’

También aprendí que los grandes proyectos no se construyen de un día para otro. Es mejor comenzar con los recursos y las capacidades que se tienen, crecer paso a paso y fortalecer el negocio de manera sostenible, que esperar a que todo sea perfecto para empezar.

Esa ha sido una de las lecciones más valiosas de mi camino como emprendedora: creer en uno mismo, prepararse constantemente y entender que los sueños se alcanzan cuando se trabajan con disciplina, constancia y amor.

14.¿Quién me inspiró? ¿A quién me gustaría seguir?

Mi primera y más grande inspiración fue mi mamá. De ella heredé el amor por el arte, la sensibilidad por los pequeños detalles y la capacidad de encontrar belleza en las cosas hechas con dedicación. Ella me enseñó que cada creación puede transmitir amor y que lo artesanal tiene un valor que va mucho más allá de lo material. Ese legado sigue siendo el alma de Rossé Pastel.

Más que seguir a una sola persona, me inspira observar a emprendedores y marcas que han logrado transformar sus industrias a través de la innovación, especialmente aquellas que han evolucionado en mercados internacionales. Me gusta aprender de ellas, entender sus procesos y tendencias, no para imitarlas, sino para reinterpretarlas desde nuestra identidad y crear propuestas auténticas.

“La sociedad se ha acostumbrado a ver dos hombres por cada mujer en un cargo directivo”

Siempre he procurado que Rossé Pastel tenga un sello propio. No buscamos hacer réplicas de lo que ya existe; buscamos tomar inspiración del mundo para crear experiencias nuevas, elevar los estándares de nuestra ciudad y sorprender constantemente a nuestros clientes con ideas diferentes.

Pero, por encima de todo, mi mayor guía es Dios. Creo profundamente que Él ha dirigido cada etapa de este camino, ha puesto las personas correctas en nuestro proceso y ha inspirado muchas de las decisiones e ideas que hoy hacen parte de Rossé Pastel. Esa confianza me ha permitido avanzar con la certeza de que este emprendimiento tiene un propósito que va más allá de un negocio.

Por eso, mi inspiración nace de tres fuentes: el legado de mi mamá, el aprendizaje constante de quienes innovan en el mundo y la convicción de caminar de la mano de Dios en cada paso que damos.

15.¿Fracasé en algún momento? ¿Pensé en tirar la toalla?

A lo largo de este camino hemos vivido momentos muy difíciles, como cualquier emprendedor. Hemos enfrentado incertidumbre, temporadas de baja demanda, decisiones complejas y desafíos que nos han puesto a prueba. Sin embargo, hay algo que ha cambiado profundamente nuestra manera de ver el emprendimiento: dejamos de entender esos momentos como fracasos.

Para nosotros, el fracaso no es una caída; es dejar de aprender. Cada dificultad ha sido una oportunidad para revisar, corregir, fortalecer procesos y crecer tanto personal como empresarialmente. Son esos “desiertos” que, aunque duelen, también forman el carácter y preparan para lo que viene.

¿Pensamos en rendirnos? Claro que hubo días de cansancio y de incertidumbre, pero nunca permitimos que esos momentos definieran nuestro futuro. Con el tiempo aprendimos que emprender también significa fortalecer la mente, el carácter y la capacidad de levantarse una y otra vez.

La ruta que podemos seguir para que más mujeres asuman posiciones de liderazgo en Colombia

Además, emprender en pareja ha sido un desafío muy especial. Compartimos el negocio, la familia y los sueños, por lo que hemos entendido que cuidar nuestra relación es tan importante como cuidar la empresa. Por eso hemos buscado crecer no solo como empresarios, sino también como personas, apoyándonos en nuestra fe, en el acompañamiento de personas que nos han orientado y en el compromiso de seguir aprendiendo cada día.

Hoy puedo decir que no medimos nuestra historia por los momentos difíciles que hemos vivido, sino por la capacidad que hemos desarrollado para transformarlos en aprendizaje. Esa ha sido una de las mayores fortalezas de Rossé Pastel: entender que cada desafío es una oportunidad para evolucionar, creer más y seguir creciendo.

16.¿Hago parte de algún tipo de comunidad que me ayuda en este camino de emprender?

Más que pertenecer a una comunidad específica, hemos encontrado un gran apoyo en las instituciones y programas que fortalecen el ecosistema emprendedor en Colombia.

A lo largo de nuestro camino hemos participado activamente en espacios de formación y acompañamiento ofrecidos por entidades como la Cámara de Comercio del Huila, donde me he fortalecido a través de bootcamps, charlas, actualizaciones y programas como Mujer Opita emprende, el SENA y otros programas de apoyo al emprendimiento. Estas iniciativas nos han permitido capacitarnos continuamente en temas empresariales, financieros, administrativos, comerciales, operativos y de marketing.

Creemos que uno de los mayores errores de un emprendedor es pensar que ya lo sabe todo. Por eso hemos asumido el aprendizaje como un compromiso permanente. Cada capacitación, mentoría o convocatoria representa una oportunidad para adquirir nuevos conocimientos y tomar mejores decisiones para el crecimiento de Rossé Pastel.

Además de los conocimientos técnicos, estos espacios nos han permitido conectar con otros emprendedores, conocer diferentes experiencias y comprender que los desafíos hacen parte del proceso de construir una empresa.

Estamos convencidos de que un emprendimiento crece cuando su líder también crece. Por eso seguiremos aprovechando cada oportunidad de formación y acompañamiento que nos permita fortalecer nuestra visión y llevar a Rossé Pastel a un siguiente nivel.

17.¿Lo que estoy haciendo trasciende? ¿Podrá impactar a nuevas generaciones?

Sí, estoy convencida de que sí. Rossé Pastel nació como un homenaje al legado de mi mamá y hoy ese legado ya está trascendiendo hacia una nueva generación. Nuestro mayor ejemplo es nuestro hijo, quien ha crecido rodeado de creatividad, arte, pastelería y experiencias. Desde muy pequeño disfruta crear, participar en nuestros talleres, compartir recetas y vivir de cerca la pasión con la que hacemos cada proyecto.

Eso nos confirma que cuando los niños crecen en un entorno donde se valora el trabajo hecho con amor, la creatividad y el servicio a los demás, también desarrollan esas habilidades y esos valores.

Pero el impacto no se limita a nuestra familia. A través de nuestros talleres y experiencias buscamos despertar la creatividad de niños, jóvenes y adultos, invitándolos a creer en sus capacidades, compartir en familia y descubrir que el arte también puede ser una forma de conectar con las personas.

Confianza del consumidor cayó en julio: este es el panorama en las ciudades

Nuestro propósito es dejar una huella que vaya mucho más allá de un producto. Queremos inspirar a las nuevas generaciones a crear, a valorar lo artesanal, a disfrutar el proceso y a entender que los momentos compartidos son los que realmente permanecen en la memoria.

Si algún día Rossé Pastel es recordado, espero que no sea solo por sus pasteles, sino porque ayudó a construir recuerdos, fortaleció familias e inspiró a muchas personas a creer en el poder de la creatividad, el amor y los pequeños detalles.

18.¿Cómo me veo en 10 años y cómo veo a futuro mi emprendimiento, mi empresa?

Más que proyectarme exactamente a diez años, prefiero pensar en el crecimiento por etapas. Creo profundamente que podemos planear, trabajar y prepararnos, pero también que Dios es quien guía el tiempo y el propósito de cada proceso.

Por eso, nuestra visión está enfocada en los próximos dos, tres y cinco años, construyendo bases sólidas que nos permitan crecer de manera sostenible.

Veo a Rossé Pastel evolucionando hacia un gran espacio de experiencias, donde la pastelería sea solo el punto de partida para desarrollar talleres, actividades creativas y propuestas que integren el arte, la creatividad y el sabor. Sueño con un lugar donde niños, jóvenes, familias y empresas puedan aprender, compartir y crear recuerdos inolvidables.

EE. UU. acusa a 40 países de servir de puente para evadir aranceles

También nos vemos llevando esta experiencia a otras ciudades de Colombia, manteniendo siempre la calidad, la innovación y el propósito que han caracterizado a nuestra marca desde el primer día.

Y, en lo personal, uno de mis mayores sueños es ver a nuestro hijo crecer dentro de este proyecto. Me ilusiona pensar que, si ese también es el propósito de Dios para su vida, pueda aportar su talento, liderar nuevas ideas y conectar con las nuevas generaciones, inspirándolas a través del arte, la creatividad y el servicio.

Más que construir una empresa grande, queremos construir un legado que permanezca en el tiempo, que siga emocionando a las personas y que continúe demostrando que los pequeños detalles pueden transformar vidas.

19.¿Qué papel han jugado mi familia y mis amigos?

Mi familia ha sido un pilar fundamental en la construcción de Rossé Pastel.

Cuando hablo de familia, pienso especialmente en mi esposo, mi papá y mis hermanas. Ellos han sido quienes, desde el primer día, creyeron en este proyecto incluso cuando solo era una idea. Han estado presentes en los momentos de mayor ilusión, pero también en los más difíciles, alentándonos a seguir adelante y recordándonos por qué empezamos este camino. Su apoyo no ha sido solo emocional. Ha sido una confianza incondicional que nos ha dado la fuerza para continuar creciendo y enfrentando cada reto con esperanza. A ellos les debo gran parte de lo que hoy hemos construido.

En cuanto a los amigos, somos personas de un círculo muy pequeño. Creemos más en la profundidad de las relaciones que en la cantidad. Las personas que hacen parte de nuestra vida son aquellas que nos inspiran a ser mejores, que nos impulsan a crecer y que celebran nuestros logros con la misma alegría con la que nos acompañan en los momentos difíciles. Además, la vida nos ha permitido conocer muchas personas que, aunque no hagan parte de nuestro círculo más cercano, han dejado enseñanzas, oportunidades y aportes valiosos para nuestro crecimiento personal y empresarial.

D1, Ara, Grupo Éxito y otras empresas: así están ayudando a damnificados por el terremoto

Creo firmemente que Dios ha puesto en nuestro camino a las personas correctas en el momento indicado. Él ha sido quien nos ha rodeado de personas que suman, que nos ayudan a crecer y que nos recuerdan que ningún propósito importante se construye completamente solo.

Por eso, cuando miro hacia atrás, entiendo que Rossé Pastel no es únicamente el resultado de nuestro esfuerzo. También es el reflejo del amor, la confianza y el apoyo de las personas que han caminado junto a nosotros desde el comienzo.

20.Yo lo logré. ¿Ayudaría a otros emprendedores a que lo logren?

Sí, y precisamente ese es uno de los propósitos que hoy le da sentido a esta etapa de Rossé Pastel.

Desde hace dos años venimos fortaleciendo nuestra línea de formación a través de talleres y experiencias educativas. Sin embargo, nuestro objetivo nunca ha sido únicamente enseñar una receta o una técnica de decoración. Queremos que cada emprendedor comprenda el porqué de los procesos, aprenda a formular, a crear con criterio y pueda desarrollar su propio camino.

Creo profundamente que el conocimiento no pierde valor cuando se comparte; al contrario, se multiplica. Por eso disfruto enseñar todo aquello que la experiencia, el estudio y los años de trabajo nos han permitido aprender. No creo en guardar información por miedo a la competencia. Creo en formar personas para que descubran su propio potencial y construyan negocios con identidad.

EE. UU. pone la mira en los semiconductores que pasan por el canal de Panamá

Uno de nuestros grandes sueños es seguir fortaleciendo la academia de Rossé Pastel y convertirla en un espacio donde los emprendedores encuentren herramientas, inspiración y confianza para crecer. Si nuestra historia puede motivar a alguien a creer en sí mismo, a prepararse mejor o a dar el primer paso hacia su propósito, sentiremos que estamos cumpliendo una misión mucho más grande que vender un producto.

Hoy puedo decir que hemos avanzado, pero también que seguimos aprendiendo. Y precisamente por eso queremos caminar al lado de otros emprendedores, compartiendo no solo nuestros aciertos, sino también las lecciones que nos han dejado los desafíos.

Estoy convencida de que el verdadero éxito no consiste en llegar solo, sino en abrir camino para que muchos otros también puedan crecer.

21.¿Qué papel jugó mi equipo? ¿Quién es?

Nuestro equipo ha sido fundamental en el crecimiento de Rossé Pastel. Estoy convencida de que una empresa no se construye únicamente con una buena idea o con el esfuerzo de sus fundadores; se construye gracias a las personas que creen en ella y trabajan cada día para hacerla realidad.

Si nuestros clientes han confiado en nosotros, es porque detrás de cada experiencia existe un equipo comprometido, disciplinado, responsable y apasionado por hacer las cosas bien. Ellos son quienes, con su dedicación y entrega, convierten cada detalle en una experiencia memorable.

Para nosotros no son simplemente colaboradores; son nuestra segunda familia. Creemos en ellos, los valoramos y procuramos que también encuentren en Rossé Pastel un lugar donde puedan crecer, aprender y sentirse parte de un propósito más grande.

Chocó ya vivía el desamparo: así está la pobreza en los departamentos de Colombia

Quizás uno de los logros que más valoramos es haber construido un equipo estable, donde las personas se identifican con la cultura de la empresa y hacen suya la marca. Esa estabilidad ha sido clave para evolucionar, porque cuando un equipo permanece unido, también crecen la confianza, la calidad y la capacidad de innovar.

Siempre decimos que el crecimiento de Rossé Pastel no es un logro individual. Es el resultado de muchas manos, muchos corazones y muchas personas que han decidido caminar junto a nosotros.

Porque cuando ellos crecen, nosotros también crecemos. Y cuando todos compartimos un mismo propósito, los resultados trascienden mucho más allá de un negocio.

22.¿Cuál es mi sello personal? ¿Qué me diferencia del resto?

Creo que mi mayor sello personal es la capacidad de transformar las emociones en experiencias con propósito.

Soy ingeniera civil de profesión, pero artista de corazón. Esa combinación me ha permitido unir dos mundos que parecen opuestos: la estructura, la planeación y la disciplina con la creatividad, la sensibilidad y el amor por los detalles. Cada proyecto que nace en Rossé Pastel tiene un equilibrio entre estrategia y emoción.

También me caracteriza el deseo constante de innovar. Me gusta observar el mundo, aprender de las mejores ideas y reinterpretarlas desde nuestra esencia, sin perder nuestra identidad. No creo en copiar; creo en crear. Mi mayor satisfacción es sorprender a las personas con experiencias auténticas que despierten emociones y permanezcan en su memoria.

Asobancaria hace un llamado a los bancos para dar alivios a afectados por el terremoto

Otro rasgo que define mi forma de liderar es mi convicción de compartir el conocimiento. Nunca he visto a otros emprendedores como una amenaza. Al contrario, disfruto enseñar, acompañar y aportar para que más personas puedan crecer, porque estoy convencida de que el éxito tiene mucho más sentido cuando también abre oportunidades para los demás. Pero, por encima de todo, mi sello está en hacer las cosas con propósito. Cada decisión, cada proyecto y cada experiencia que construimos busca dejar una huella positiva en la vida de las personas. Más que crear productos, quiero crear momentos que inspiren, conecten y recuerden que los pequeños detalles tienen el poder de transformar una vida.

Ese es el legado que quiero construir y la esencia que deseo que las personas recuerden cuando piensen en mí y en Rossé Pastel.

23.¿Qué he aprendido de todo esto?

He aprendido mucho más de lo que alguna vez imaginé.

Aprendí a creer en mí, a confiar en mis capacidades y a entender que muchas veces los límites existen solo en nuestra mente. Descubrí que sí es posible construir un sueño en pareja, siempre que exista amor, respeto, comunicación y un propósito compartido. Mi esposo y yo somos la prueba de que, cuando dos personas caminan en la misma dirección, pueden superar cualquier desafío.

También aprendí que innovar no es tener miedo al cambio, sino atreverse a evolucionar. Cada vez que nos hemos salido de la zona de confort, hemos encontrado nuevas oportunidades para crecer.

He entendido que nunca dejaré de aprender. El conocimiento, la disciplina y la preparación constante son parte del compromiso que tengo conmigo misma, con mi equipo y con todas las personas que confían en Rossé Pastel.

Aprendí que emprender también significa llorar, sentir incertidumbre y enfrentar momentos difíciles. Pero, sobre todo, aprendí a secar mis lágrimas, levantar la mirada, confiar y seguir adelante. Porque cada dificultad trae consigo una enseñanza que nos hace más fuertes.

Con el tiempo descubrí que este emprendimiento me ayudó a encontrar mi verdadero propósito: servir, inspirar y aportar valor a la vida de otras personas. Hoy entiendo que el éxito no está solo en construir una empresa, sino en construir una vida con sentido.

También aprendí a valorar profundamente a mi familia, a mi equipo, a nuestros clientes y a cada persona que ha hecho parte de este camino. Ningún logro se alcanza solo.

Y, por encima de todo, he aprendido que Dios ha estado presente en cada etapa de esta historia. Él ha sido mi fortaleza en los momentos de dificultad, mi guía en las decisiones importantes y la certeza de que cada paso tiene un propósito, incluso cuando todavía no logro comprenderlo.

Si tuviera que resumir todo este camino en una sola enseñanza, diría que los sueños pueden hacerse realidad cuando se construyen con fe, disciplina, amor y la decisión de nunca dejar de aprender.

Si conoce historias de emprendedores y sus emprendimientos, escríbanos al correo de Edwin Bohórquez Aya (ebohorquez@elespectador.com) o al de Tatiana Gómez Fuentes (tgomez@elespectador.com). 👨🏻‍💻 🤓📚

Edwin Bohórquez Aya

Por Edwin Bohórquez Aya

Comunicador social-periodista. MBA Inalde Business School. Premio Iberoamericano de Periodismo Económico IE Business School, Madrid (España). Premio a Mejor trabajo periodístico de Analdex, categoría prensa@EBohorquez_EyLebohorquez@elespectador.com
Conoce más

Temas recomendados:

 

Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación
El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.