
Las imágenes son inquietantes. Cristian Garzón, el primer guarda de seguridad asesinado a manos de un colado, va desgonzado mientras sus compañeros lo llevan urgente hasta el centro médico de Salud Total, en el municipio de Soacha. La preocupación en sus rostros es evidente: acaba de ser herido con arma blanca por un hombre que evadió el pago del pasaje. Así lo indicó la empresa Top Guard LTDA, que presta el servicio de vigilancia en el sistema Transmilenio.
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Todo pasó muy rápido. Este viernes 18 de septiembre, sobre las 9:30 a. m., un hombre y una mujer se colaron e ingresaron a la estación Terreros, ubicada en la troncal de Soacha. De acuerdo con el concejal Juan David Quintero, una de las vigilantes le reclamó por su falta a la norma, pero el sujeto, de manera violenta, la amenazó con arma blanca. Entonces, la reacción de Cristian fue protegerla, pero recibió dos puñaladas en el pecho, de tal gravedad, que falleció en cuestión de horas. "Lo que habíamos temido ocurrió", enfatizó el cabildante.
Y ocurrió porque, con base en los múltiples hechos, así como los datos, dan cuenta de la problemática escalada de agresión a guardas de seguridad en Transmilenio. Según cifras entregadas por la Empresa a la concejal Diana Diago, durante 2024 se registraron 96 agresiones, de las cuales más de la mitad (56) ocurrieron por llamar la atención a los colados. Para 2025, la cifra total aumentó a más de 196 ataques, nuevamente reportando en 144 de ellos, por motivos de evasión del pasaje. Para el año pasado, las estaciones más críticas fueron Portal Suba (36), Portal El Dorado (18), Portal Américas (15), San Mateo (13), Banderas (8), Perdomo (7) y León XIII (6).
Para este 2026, la situación no ha desescalado. Apenas entre enero y julio, agredieron a más de 230 trabajadores. En marzo, se registraron 77 hechos; en abril escaló a 184, y en mayo ya registraba más de 200 casos. Como lo hemos contado en El Espectador, datos del Observatorio de Seguridad de la Universidad Central también encontraron que, en promedio, cada 12 horas una persona vinculada a la operación del sistema de transporte masivo es víctima de una agresión.
“El incremento de estos hechos demuestra que el Distrito no ha tomado medidas eficaces para proteger a quienes garantizan el orden y la seguridad dentro del sistema. Exigimos que la Administración adopte protocolos claros de prevención y acompañamiento, y que se refuerce la presencia policial en las estaciones más conflictivas”, agregó la concejal Diago.
A este reclamo se sumó también la Confederación Nacional del Gremio de la Vigilancia Privada – CONFEVIP. A través de un comunicado, reiteraron que los hombres y mujeres que prestan este servicio se ven expuestos diariamente a situaciones que comprometen su integridad, tanto así que "empresas del sector han tenido que adquirir elementos y trajes especiales de protección".
"Nosotros habíamos advertido sobre los riesgos a los que están expuestos nuestros guardas. No podemos permitir que quienes salen todos los días a cumplir una labor de seguridad terminen poniendo en riesgo su propia vida", sentenció Miguel Ángel Díaz, presidente de CONFEVIP.
Su preocupación se basa también en casos documentados como el del pasado 5 de mayo de 2026, cuando a un guarda de seguridad lo hirieron tras intervenir en la estación Calle 76 para proteger a una compañera vigilante que estaba siendo agredida por evasores del pasaje, sufriendo lesiones en el enfrentamiento. Por el hecho, los agresores fueron detenidos por las autoridades.
El 10 de junio, en el portal 20 de Julio, un hombre atacó a un guarda con un martillo luego de negarse a pagar el pasaje. El 12 de julio a un guarda de seguridad privada lo hirieron cuando intentó evitar que dos colados ingresaran sin pagar al Portal Suba y uno de los sujetos lo atacó con arma blanca en el brazo y abdomen. Por el hecho, el agresor fue detenido por la Policía Metropolitana.
El 2 de agosto, un guarda de seguridad en la estación Universidades CityU fue golpeado con puños y patadas por dos hombres que, presuntamente, habían ingresado al sistema sin pagar el pasaje y se encontraban, al parecer, en estado de embriaguez. Así como otros casos.
"Consideramos indispensable que las autoridades, los operadores del sistema, las empresas de vigilancia y las demás entidades involucradas revisen de manera urgente los protocolos de seguridad, prevención, reacción y protección del personal de vigilancia privada, especialmente en aquellos puntos donde se han identificado mayores niveles de conflictividad y agresiones", pidió Confevip.
¿Quiénes son los responsables de los colados?
Actualmente, Transmilenio cuenta con 886 servicios de vigilancia distribuidos en estaciones y portales. De ellos, 546 están destinados específicamente a labores de control de evasión y 340 a la protección de infraestructura. Una decisión que para la Empresa de Transmilenio evidencia su prioridad en contener a los colados, pero que no ha logrado anular del todo y, por el contrario, ha incrementado.
Según un análisis de la Universidad Manuela Beltrán (UMB), elaborado a partir de cifras de la Secretaría de Seguridad, entre enero y julio de 2026 se impusieron 122.925 comparendos por colarse en el sistema. En promedio, 579 comparendos diarios, cerca de 24 cada hora o uno cada 2 minutos y 29 segundos, indica el informe. Un aumento del 21,2 %, frente a 2025.
Al hacer zoom a las localidades donde más se imponen estos comparendos, Santa Fe encabeza los registros con 17.135 anotaciones; le sigue Engativá (16.102), Suba (13.335) y Los Mártires (13.162). Para Marcela Parra, directora del Programa de Investigación Criminal de la UMB, las dificultades económicas pueden influir en la decisión de no pagar, pero no son la única explicación. La experta señala también una normalización de la evasión y una baja percepción del riesgo de ser sancionado.
Así coincide también Germán Prieto, profesor de la especialización en Transporte de la Universidad Jorge Tadeo Lozano, en entrevista con El Espectador. “Las sanciones son bajas, difíciles de cobrar y, en muchos casos, simbólicas. Esto ha instalado una percepción generalizada entre los usuarios: no pasa nada”, señala el profesor.
A nivel de infraestructura también hay una deuda. En 2025, la concejal Diana Diago denunció que la falta de infraestructura adecuada facilita la evasión. Con corte a octubre de 2024, 96 de 138 estaciones del sistema troncal no contaban con puertas de acceso, es decir, 66% de las estaciones no tienen puertas, más de la mitad. Lo que significa una apertura a que más personas evadan el pago del servicio. Para enero de este año, la cabildante también denunció que el contrato para la instalación de 174 puertas “anticolados” en estaciones troncales tenía ejecución física de apenas el 28 %, cuando, para la fecha, el proyecto ya debía estar en su fase final.
Esos vacíos, entonces, terminarían por entregar parte de la responsabilidad a policías y personal de seguridad privada en controlar a los evasores. Estos últimos, además, operando con márgenes difusos de cómo ejercer la fuerza y equipados con un casco, una pechera y un bolillo, que en el caso de Cristian Garzón no lo protegió.
Desde Transmilenio aseguran que la lucha contra la evasión forma parte de una estrategia integral basada en tecnología, infraestructura, cultura ciudadana, fiscalización e incidencia institucional. La entidad informó que más de 520 servicios de vigilancia cuentan con capacitación específica para integrar escuadras móviles antievasión y reiteró que el 85 % de los usuarios valida su pasaje.
Pasajeros también han muerto a manos de vigilantes
Otras de las discusiones son en torno al papel que desempeñan los vigilantes dentro del sistema. Como lo documentamos en este diario, expertos y voces del Concejo han advertido que existe una tensión entre las responsabilidades que asumen estos vigilantes y las facultades que legalmente tienen para actuar.
Para la concejala Heidy Sánchez, una de las voces más críticas del modelo de seguridad privada que opera en el sistema, las medidas implementadas para contener la evasión no han logrado los resultados esperados. “Las estrategias de puertas anticolados, torniquetes de piso a techo y la presencia de guardias no han logrado contener el problema de la evasión; en contraste, han aumentado los ataques a los guardias y las respuestas violentas de algunos de ellos contra los usuarios”, afirmó.
Sánchez recordó que los vigilantes cumplen funciones preventivas y disuasivas, mientras que el uso legítimo de la fuerza corresponde exclusivamente a la Policía Nacional. Esto ante casos donde vigilantes también se convierten en agresores de usuarios, incluso que terminan en homicidios. Así ocurrió el 1 de septiembre de 2024 cuando en la estación San Diego, un joven de 23 años ingresó sin pagar al sistema. Ante el reclamo del vigilante para que pagara el pasaje, la víctima sacó un arma cortopunzante y amenazó al trabajador. En medio de la riña que se formó frente a varios testigos, durante los forcejeos entre las partes, el vigilante lo desarmó y terminó atacándolo con la misma arma con la que lo estaban amenazando.
Ese mismo año, la justicia condenó a 16 años y seis meses de prisión a un patrullero por el homicidio de un joven de 19 años que se coló en el sistema, en un procedimiento calificado como injustificado.
El homicidio de Cristian Garzón ya avanza en la justicia. De acuerdo con la Policía de Soacha, el señalado agresor y su pareja, una mujer mayor de edad, fueron capturados y dejados a disposición de la Fiscalía. Desde la SIJIN, Inteligencia Policial (SIPOL) y demás capacidades institucionales, señalaron que adelantan labores investigativas, de análisis y recolección de elementos materiales probatorios que serán llevados a juicio.
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Su caso ocurrió en medio de múltiples alertas tempranas que desde el gremio de vigilantes y la misma empresa de Transmilenio han emitido por la escalada violenta contra los guardas de seguridad. Sin embargo, también es el reflejo de los límites difusos que hay sobre qué tanto deben involucrarse con el uso de la fuerza para controlar a los evasores, donde terminan en riñas y respondiendo, como lo advirtieron desde el Concejo, ante una falta de reforzamiento de infraestructura en el sistema. Las consecuencias ya dejan un joven muerto.
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Juliana(94626)•Hace 4 horasLamentable situación y panditos los "análisis" y comentarios que se leen por acá. En un gobierno de derecha que ya lleva 3 años siguen mal funcionando las cosas. El retrovisor no es suficiente para justificar el desmadre en que vivimos en Bogotá. Bogotá camina insegura…
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Olegario(51538)•Hace 2 horasPando análisis el suyo, zurda. Le recuerdo que los de su ralea, como la fiscal petrista, les ataron las manos a las autoridades, desde los alcaldes para abajo. Seguramente la derecha de Bukele se anda con cuentos con estos miserables criminales. Definitivamente, no hay opiniones estúpidas sino estúpidos que opinan.
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Javier(ti8zq)•Hace 5 horasNarrativa de izquierda, asi termina…
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Olegario(51538)•Hace 6 horasEste tipo de situaciones se dan porque los zurdos les vendieron una narrativa a las ratas coladas según la cual es UN DERECHO robarse lo del pago de un servicio, porque es "malo", "porque los buses van muy llenos", porque "los buses son de Peñalosa" o porque "los dueños son millonarios", como si el transporte en esta peligrosa ciudad, por cuenta de tanta impunidad y consentimiento con los criminales, hubiera sido gratuito en épocas pasadas.
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Olegario(51538)•Hace 6 horasEsperamos el artículo en este diario de doña Blanca Inés Durán, que vive justificando con equis o ye argumentos deleznables a estas peligrosas ratas coladas denominadas eufemísticamente "colados". Maledettos.
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Olegario(51538)•Hace 6 horasPeligrosas ratas coladas (asesinos en potencia) desechables, ruidosos cantantes y vendedores ambulantes pululan en ese medio. Un triunfo para el ratero Samuel Moreno (QDEP) y el señor de las bolsas que tenían como misión destruir el sistema por ser "obra de Peñalosa". Que no se nos haga raro que lo mismo suceda con el metro elevado. Ante esto prefiero mil veces la "donbernabilidad" en Medellín y su área metropolitana. Nadie se cuela, nadie se sube a joder, a cantar, ni llenos de mugre.
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Olegario(51538)•Hace 3 horasUnaVezMás(22193): Le dolió la verdad, colado petrista? A las ratas de su condición hay que darles como a rata en balde. PICHURRIA!!!
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UnaVezMás(22193)•Hace 4 horasOlegaria, seguramente usted toma leche y se le corta… Que lengua tan viperina
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